- JOSÉ LUIS ALLEGUE
El combate del peso pesado entre Jarrell Miller y Kingsley Ibeh protagonizó la imagen más curiosa de la noche. El boxeador de Brooklyn sufrió un golpe tan perfecto que su peluquín se despegó de la cabeza. El peleador acabó el asalto con el pelo colgando y lo lanzó al público. Eso sí, perdió el pelo, pero no el combate, que lo ganó por decisión dividida.
La imagen se ha vuelto viral en todo el mundo y Miller explicó que había tenido un problema con un producto de ducha los días previos, pero no le preocupó: “Si se me cae durante la pelea, me voy a reír. Y se me cayó en la pelea. Si no puedes reírte de ti mismo, hermano, pues es lo que hay. Antes tenía el pelo feo, espero que me vuelva a crecer, pero mola y al menos ahora se va a viralizar en internet", expresó lleno de razón.