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Francisca Cadenas, asesinada en Hornachos. Hoy Lo que se sabe y no se sabe del caso Francisca CadenasEl hallazgo de los huesos de la desaparecida en Hornachos abre un largo proceso judicial para aclarar incógnitas que aún están sobre la mesa
Rocío Romero, Natalia Reigadas y J. López-Lago
Domingo, 22 de marzo 2026, 09:59
... noche del 9 de mayo de 2017. En este tiempo se ha ido revelando poco a poco información del caso, pero los investigadores tienen aún mucho trabajo por delante para esclarecer qué pasó con la mujer que en el momento de su desaparición tenía 59 años. Este es un repaso de qué se sabe y qué dudas siguen rodeando al crimen de Hornachos.Nueve años de investigación
La preocupación se transforma en pánico. Desde un primer momento se organizaron batidas por el pueblo y la buscaron en pozos, entre otras ubicaciones que no están al alcance de la vista. La Comandancia de la Guardia Civil de Badajoz buscó indicios que ayudaran a seguir su rastro, pero sin avances. Su unidad de élite para este tipo de enigmas, la Unidad Central Operativa (UCO), había colaborado puntualmente, pero el caso se archivó en 2019. Por eso la familia y personas del pueblo organizaban concentraciones puntuales, para que la investigación siguiera viva. Tras las insistentes reclamaciones de la familia en noviembre de 2024 el Juzgado de Instrucción de Villafranca de los Barros reabrió el caso. La UCO tomó las riendas y empezó a hacer pesquisas. Cuenta con más medios técnicos y humanos especializados en esclarecer casos difíciles. Esto les permite ocultar micrófonos en la vivienda y en el vehículo de Julián y Manuel G.S. en febrero de 2025. Gracias a estos dispositivos captaron las conversaciones que forman parte de un expediente judicial de miles de páginas. El 4 de febrero de 2025, cuando Francisca llevaba más de siete años desaparecida, hablaron de sus partes íntimas. Este fue uno de los detalles que empezó a estrechar el cerco sobre estos dos hermanos que vivían juntos en una casa situada entre el callejón y la vivienda de Francisca y les han acorralado.
Marzo de 2016
La UCO llegó a Hornachos el 2 de marzo de 2026, lunes. Su plan era poner nerviosos a los dos hermanos y hacerles hablar más sin saber que estaban siendo escuchados. Ese mismo día los agentes repitieron las reconstrucciones de los últimos pasos de Francisca con las personas que declararon haberla visto aquella noche. Entre el martes y el miércoles los agentes tomaron declaración a muchos vecinos, entre ellos a los hermanos mayores de los dos detenidos y a la expareja de uno de ellos. El mismo día 4 los agentes leen sus derechos a Julián y a Manuel, que dejan de ser testigos para pasar a ser los primeros y únicos investigados en este caso de desaparición.
El 9 de marzo, lunes, uno de ellos, Manuel, declara durante seis horas ante la Guardia Civil en la comandancia de Zafra. Los dos se van en libertad, pero la noticia ya ha trascendido. Al día siguiente, la calle Nueva de Hornachos, donde viven los dos hermanos y la familia de Francisca Cadenas, se llena de medios de comunicación. Manuel, de 55 años, mayor que Julián, de 50 (en realidad son cuatro hermanos, otros dos varones mayores que ellos y plenamente integrados en Hornachos) entra y sale de su casa aparentando normalidad. Declara a los medios que quieren que se aclare todo para que los dejen en paz y que están dispuestos a colaborar en lo que haga falta. Julián esa mañana no sale de casa hasta que no es estrictamente necesario. Eso ocurre a primera hora de la tarde. A las 16.30 horas Manuel tiene que continuar en Zafra la larga declaración del día anterior, en la que no se derrumbó aunque incurrió en contradicciones.
Tras él iba a ser el turno de Julián, pero se negó a declarar. Sus abogados argumentaron que, al haber secreto de sumario, no saben de qué tienen que defenderse. Volvieron a dormir a su vivienda. El día 11, miércoles, la UCO corta su calle y comienzan los registros en la vivienda con la presencia de numerosos cuerpos especializado, desde buzos a expertos de montaña y perros entrenados. En torno a las 18 horas encuentran los restos óseos ocultos dentro y los hermanos son detenidos y duermen en el calabozo de la Guardia Civil, en Zafra. Al día siguiente, la Guardia Civil confirma que los huesos corresponden a Francisca Cadenas y Julián confiesa: «He sido yo, pero mi hermano no». El 14, sábado, pasan a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción de Villafranca de los Barros, que decreta prisión preventiva. A las 23 horas ingresan en la cárcel de Badajoz.
El hallazgo
La vivienda de los dos hermanos dista dos números de la casa familiar de Cadenas. Los agentes registraron este inmueble a fondo. El miércoles 11 de febrero cuando uno de ellos advirtió que el suelo de un patio tenía una esquina irregular, oculta parcialmente por una lavadora en la casa donde residen los dos hermanos. Hicieron un agujero, metieron una cámara, vieron huesos y levantaron el pavimento formado por cemento y trozos de losas. Ahí encontraron, a pocos centímetros de profundidad, los huesos de Francisca. Estaba semidesnuda. Al día siguiente, jueves día 12, inspeccionaron otra casa colindante y una finca rústica en el mismo pueblo, una especie de corralón, en busca de herramientas que ayudaran a encajar más piezas del puzzle e implicar con pruebas a ambos hermanos.
¿De qué murió?
El informe preliminar de la autopsia cita como causas de la muerte traumatismos en el cráneo, cuello, el hueso hioides roto (se encuentra en la parte anterior del cuello, a la altura de la tercera vértebra cervical y es un posible signo de estrangulamiento), así como las costillas fracturadas.
Es decir, que pudo haber muerto por los golpes o por asfixia. La autopsia definitiva tardará semanas en estar terminada.
¿Cuándo falleció?
Por el tiempo que ha pasado, nueve años, es muy difícil que se pueda datar el momento de la muerte, según distintas fuentes consultadas.
En la vivienda de los dos hermanos vivía un tercer familiar tío de ambos, por lo que parece improbable que pudieran retener a Francisca varios días en la casa que, como ya se ha indicado, se ubicaba a solo dos números de la familia de la mujer. Lo más probable es, por tanto, que muriera en las horas siguientes a su desaparición.
Algunos vecinos declararon a la Guardia Civil que oyeron ruidos en la casa de los hermanos unos días después de perderse el rastro de Francisca. Incluso les preguntaron a los hermanos por estos sonidos, a lo que Julián argumentó que de noche se dedicaba a trabajar el cuero. Esos ruidos podrían proceder de las obras que tuvieron que hacer para levantar el suelo y enterrar el cadáver de su vecina.
Ha trascendido que los restos mortales estaban semidesnudos de cintura para abajo, lo que indica que se le quitó solo parte de la ropa sin que se haya aclarado el motivo.
¿Uno o dos implicados?
La aparición de los restos mortales no ha esclarecido el crimen de Hornachos y abre ahora un largo proceso judicial. La primera pregunta que se plantea es el grado de participación del hermano que, hasta el momento, no ha asumido el crimen. Manuel ha estado nueve años viviendo con los restos de Francisca en su vivienda y, según los audios, mantenía conversaciones con su hermano sobre la mujer en las que parece conocer lo ocurrido. «O la tenías que pinchar... Todo el día fun, fun, fun... la Francisca», afirmó a su hermano menor.
De momento, los dos hermanos están en prisión provisional acusados de los delitos de asesinato y contra la libertad. El juez los envió a la cárcel por riesgo de fuga, reiteración delictiva y destrucción de pruebas. En el centro penitenciario de Badajoz han pasado a un módulo de aislamiento por temor a ser agredidos por otros internos.
El móvil: ¿ofuscación o fijación sexual?
El móvil tampoco está claro. La abogada de la acusación particular, Verónica Gutiérrez, afirma que ya existe material suficiente para demostrar que se produjo agresión sexual incluso sin la necesidad de que aparezcan restos biológicos. Pero «lo deseable», como ha dicho la letrada, sería que esos restos aparecieran en la ropa que encontraron con el cuerpo y que se analiza. La diferencia entre una motivación de carácter sexual y cualquier otra se encuentra en que la primera puede conllevar prisión permanente revisable.
Quien confesó el crimen, Julián, ha declarado ante le juez que lo hizo por ofuscación. Asegura que Cadenas abrió la puerta de su casa y le sorprendió esnifando cocaína, lo que le generó ira y le dio un golpe que bien la tiró y le provocó la muerte o que la mató directamente.
La investigación ha descartado algunos rumores, como enemistad entre las dos familias por la venta de un vehículo o que un tío de los hermanos quisiera convertir a Francisca en heredera.
El pelo y los dientes
La instrucción del caso -recoge el Hoy- está en sus primeros pasos y quedan, como se viene explicando, muchos puntos que alumbrar. Entre ellos, si la golpearon con objetos. En tal caso, cuáles podrían ser y si aún están en la casa. Los agentes encontraron durante los registros algunos restos que están en análisis para comprobar si pertenecen a Francisca.
Ha trascendido que la UCO se incautó de dos mechones de pelo, uno de ellos con forma de coleta, guardados «en el primer cajón del armario» de la habitación de Manuel, que no ha reconocido hasta el momento su participación en el crimen. El otro mechón de pelo fue hallado en la habitación de Julián, dentro de una caja con varios dientes que también se analizan.
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