Jueves, 10 de septiembre de 2026 Jue 10/09/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Loli, la octogenaria que ha denunciado a dos hijos y a un nieto: "Ya decía el refrán: 'Cría cuervos...'

Loli, la octogenaria que ha denunciado a dos hijos y a un nieto: "Ya decía el refrán: 'Cría cuervos...'
Artículo Completo 856 palabras
La anciana ya ha denunciado a sus dos descendientes, y también a su nieto, "un nini que me agarró fuerte de los brazos y me hizo un hematoma" Leer

Loli tiene 80 años, una estenosis lumbar que le dificulta andar sin dolor y es propietaria de dos viviendas, aunque no pueda llamar a ninguna de ellas hogar. La primera, en Alcorcón, ha sido okupada por su hijo. De la segunda, un chalé en Navalcarnero, tiene el 60% ya que la compró junto a su hija, quien según esta octogenaria le "ha estafado unos 350.000 euros". "Ya lo dice el refrán, cría cuervos...", expone.

Su pesadilla comenzó en agosto de 2025. Debido a sus problemas de movilidad ha sido infiltrada hasta en siete ocasiones. Y aprovechando esta situación, "un día vino mi hija y me preguntó: '¿Por qué no vendes tu casa, yo vendo la mía y compramos otra en Navalcarnero para vivir juntas? Así te puedo cuidar'". Y Loli aceptó.

Pero justo cuando firmó la transacción del inmueble donde vivía, en San José de Valderas por 305.000 euros, su hija le comunicó que no podía vender su propiedad ya que "estaba atada a un proceso de la Ley de Segunda Oportunidad".

"A saber si sería verdad, yo no sé nada de leyes. Pero no vi nada del dinero de la venta. Es más, anteriormente también me había sacado 46.000 euros de mi cuenta", asegura Loli, quien hasta que no puso un pie en aquel chalé no supo la que se le venía encima. Los problemas de convivencia no tardaron en aparecer, siendo la decoración de interiores el detonante de las discrepancias. "Me hizo vender mis muebles, que los tenía muy bien cuidados, porque me decía que eran viejos y no pegaban... Compré un aparador para meter mis vajillas y me colocó encima una televisión enorme. Le pedí que la quitara, pero dijo que me olvidara de poner flores o figuritas", evoca una Loli que, enfadada, le llego a espetar en varias ocasiones "¡que esta es mi casa también!".

Aquella tensión solo fue en aumento. La hija guardó la mayoría de cosas de Loli en el sótano, puerta que, según la anciana, cerró con un candado y se negó a darle una copia de las llaves. "Llegué a llamar a la Guardia Civil. Los agentes le pidieron que me diera una copia, pero no hubo manera". Así que un día se calentó, bajó ella misma con un martillo y reventó el candado. Como resultado, volvieron los uniformados del Instituto Armado que intentaron mediar, pero para entonces la relación ya estaba rota.

Loli, sentada en un banco por sus problemas de movilidad.D. Somolinos

"En mi vida me he visto ni en un cuartelillo ni en una comisaría... y que con 80 años me tuviera que ver en esas... Fue horrible", desliza la octogenaria, quien no tardó en salir de aquel chalé.Se fue entonces al piso "pequeño" de su pareja, aprovechando que la hija de éste estaba de vacaciones. Y desde ahí, con calma, optó por presentar una denuncia contra su hija.

También contra su nieto, de 28 años, "un nini que ni estudia ni trabaja, una persona que no se quiere ni a sí misma ni quiere a sus abuelos, por lo que me hizo". Se refiere al episodio en el que Loli sacó toda la comida de su hija del frigorífico, "enrrabietada, porque era mi frigorífico, y mi nieto me agarró muy fuerte por los brazos haciéndome un hematoma tremendo". Esto llegó a juicio, recuerda Loli, donde un magistrado impuso al chaval una orden de alejamiento de 300 metros respecto a su abuela y al pago de 50 euros.

Actualmente, tirando de sus ahorros, se ha alquilado un pisito en un pueblo de Madrid donde está viviendo mientras espera a que la justicie actúe. Su plan inicial era vender el otro inmueble que tiene en Alcorcón, un cuarto sin ascensor, y con el dinero comprarse "un bajo" que le facilite la vida dado sus problemas de movilidad. Pero hay un obstáculo: su hijo, de 60 años y sin empleo, le ha okupado esta vivienda, negándose a irse. "Me dice que si sale será con los pies por delante...".

Para intentar agilizar la situación y que se marche lo antes posible ha contratado los servicios de Rogelio Gómez, presidente de la empresa de desokupación OPS2 servicios, quien ya ha mandado los burofaxes correspondientes. "Estoy intentando mediar en los dos casos, ambos judicializados. El hijo es bastante peculiar, no sé si tendrá algún tipo de adicción, y se niega a salir de la casa. Pero imagínate la situación, okupa a su propia madre y va a ser desahuciado por ella", cuenta a este diario Gómez. Respecto a la hija, agrega, "no deja entrar a su madre en su propia casa, y eso que posee el 60% de la propiedad...".

Loli tiene una tercera descendiente que no se habla con sus hermanos y prefiere mantenerse al margen, pero un consejo sí le dio a su madre: "Gástate el dinero en ti misma y no nos lo dejes a nadie".

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir