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Felice Antonio Rizzitelli y Simona Esposito, con la variedad de tiramisú. Ñito Salas Los amantes del tiramisú ya tienen su templo en MálagaDos emprendedores italianos ponen en marcha un establecimiento especializado en el Centro
Sábado, 4 de abril 2026, 00:19
... el que la comida acabó con su tiramisú casero, Felice Antonio Rizzitelli se lo planteó en serio: «¿Por qué no poner en marcha una tienda sólo de tiramisú?». Simona Esposito, que lo hacía de forma similiar, pensó que sería una buena idea. Ella lleva veinte años en Málaga, él sólo cuatro, pero ambos confiaban en ese nuevo mercado aún por explotar en la ciudad. Aunque, sobre todo, confiaban en su receta auténtica italiana.De 10 kilos de mascarpone a 50
«Queríamos que fuera un lugar céntrico. Estudiamos el modelo de negocio durante varios meses, y nos asesoramos muy bien para que lo que teníamos en la cabeza se pudiera poner en práctica, que fuera algo real, pero también rentable», comentan satisfechos con la respuesta encontrada. Empezaron con diez kilos de mascarpone a la semana y pronto se dieron cuenta de que necesitarían más, 50 al menos.
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Los emprendedores italianos, en la fachada de su local de la calle Gómez Pallete. Ñito Salas«Tenemos ya clientes fijos y especialmente nos hace mucha ilusión que vengan italianos que nos dicen que es como si estuvieran en casa por el tiramisú y por el café; aunque la satisfacción más grande es que la gente vuelva», apunta Simona, que asegura que respetan la receta tradicional de este postre típico italiano, para el que utilizan ingredientes de su país natal. «Y no tenemos que traerlos de allí, aquí tenemos proveedores de todo», añaden estos dos emprendedores que realizan producción diaria.
También elaboran 'cannoli'
Incluso en el caso de los cannoli, esos pequeños rollos de masa rellenos clásicos de Italia que también ofrecen en su carta, los elaboran al momento. «Intentamos garantizar siempre un producto fresco y de calidad», advierten Simona y Felice Antonio, que, además del tiramisú clásico, también cuentan con versiones como las de pistacho, lotus y nutella (en este caso sin café, pensando especialmente en los niños). Todos a un precio de 5 euros, salvo el de pistacho, que vale 6. Mientras que el cannoli cuesta 4 euros.
Además, ofrecen opciones de mayor tamaño para reservar en caso de fiestas o eventos: mediano (17 euros) y grande (35 euros). Su intención es ir ampliando sabores y preparar ediciones limitadas de forma puntual. Ya están haciendo pruebas, pero prefieren no hacer spoiler. Les gusta sorprender. Excepto los lunes, que cierran.
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