La 'fontanera' ofreció al número 2 de Interior con el OPP un pacto tras asegurar que tenía «un mandato», «la orden» de actuar y que trasladaría la información a Ferraz, «comunicados con el Palacio de la Moncloa»
Regala esta noticia Añádenos en Google Leire Díez. (Efe)Melchor Sáiz-Pardo, Guillermo Villar y Óscar Chamorro
Madrid
04/06/2026 Actualizado a las 09:28h.«A mí me pone al frente el PSOE». Así se presentó Leire Díez ante Francisco Martínez, exsecretario de Estado de Seguridad con el Gobierno ... de Mariano Rajoy, en una conversación intervenida por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil e incorporada al informe 89/2026 del caso de las 'cloacas' de Ferraz. Esta grabación, a la que ha tenido acceso este periódico y que forma parte del 'caso cloacas' que instruye Santiago Pedraz, deja claro que la exmilitante socialista no acudió a aquella cita como periodista, ni como simple intermediaria, ni como colaboradora informal. Se presentó como una enviada del partido, con capacidad para negociar, trasladar información y abrir una vía de salida al antiguo número dos de Interior.
La clave de la conversación está en cómo se define Leire. «A mí me pone al frente el PSOE, me pone al frente un poco... a ver qué hay aquí», explica a Martínez. Cuando él le replica que ella no está en el Gobierno, sino «ahí», la investigada responde con una frase que resume la lógica de la fontanería política: «La mejor manera de hacer es no ser nada». Y remacha: «Cuando me preguntan, ¿tú qué eres? Nada».
Leire dijo a Martínez que el PSOE la puso «al frente», con «mandato» y «orden» para negociar información sensible
Pero esa invisibilidad formal no significa falta de poder. Al contrario. Leire se atribuye una autoridad que vincula directamente al PSOE con sus gestiones. «Lo que se llegue conmigo a un acuerdo es lo que se va a hacer», asegura. Y a continuación lanza una de las frases más comprometedoras de todo el audio: «Para eso tengo el mandato y para eso tengo la orden de que lo haga».
El objetivo de la cita era explorar la posible colaboración de Martínez en relación con Villarejo, la Operación Cataluña, BPA, Podemos, Pujol, el fiscal José Grinda y otras investigaciones de la etapa del PP. Leire intenta convencerle de que puede ayudar a «desentrañar» aquellas operaciones, pero también le ofrece una salida personal. «Los míos estaban viendo cómo hacer para sacarte de todo esto», le dice. Y añade que estaban estudiando «cómo hacer para llegar a un acuerdo».
La vía que pone sobre la mesa no es la amnistía, porque admite que Martínez no podía encajar en ella, sino una eventual negociación con Fiscalía. «¿Que podamos llegar a un acuerdo con Fiscalía, para que la cosa se quede en lo menos posible, y por supuesto en libertad, y por supuesto intentando salir de todo esto cuanto antes y mejor? Sí», afirma. Y reduce la dificultad de esa hipotética operación con otra frase: «No es tan fácil como ir a las rebajas, pero tampoco tiene mayor problema».
La 'fontanera' prometió trasladar lo hablado a Ferraz, «comunicados con el Palacio de la Moncloa»
Martínez pregunta entonces quién está detrás de esa interlocución y a quién trasladaría Leire lo que él pudiera aportar. Ella responde que informaría «a los que me han dicho que me ponga al frente de todo esto». El exsecretario de Estado precisa si esas personas están «en la calle Ferraz o en el Palacio de la Moncloa». La contestación de Leire es directa: «En la calle Ferraz comunicados con el Palacio de la Moncloa. Porque como bien sabes, gobierna el partido de Ferraz».
Esa frase coloca la conversación en el punto más delicado: no solo habla de una encomienda del PSOE, sino de un canal entre Ferraz y Moncloa. Martínez le advierte de que no es lo mismo la capacidad del partido que la del Gobierno. Leire no entra en detalles, pero insiste en que la conversación debe quedar en un círculo cerrado. «Cometerás un error si esto no se mantiene en este círculo cerrado», le dice. Y añade: «Yo mañana voy a trasladar todo esto».
La 'fontanera' intenta tranquilizarle sobre el uso que se hará de su identidad. «¿Por qué te voy a hacer yo ponerte?», le pregunta cuando Martínez expresa dudas sobre si tendría que declarar o aparecer públicamente. Leire sostiene que no necesita exprimirle, sino obtener información útil para moverla por otros cauces: «Tenemos todo lo que hay que tener: documentos, testifical... Tenemos un montón de cosas».
Díez ofreció un acuerdo con Fiscalía y avisó: «lo que se llegue conmigo» será «lo que se va a hacer»
En varios momentos, Leire combina oferta y presión. Afirma que conoce una supuesta venta de documentos y que sabe quién los vendió. «Paco, se han vendido documentos y sé a quién se han vendido», asegura. Martínez le pregunta si tiene documentos que él habría entregado a alguien y por los que alguien le habría pagado. Ella responde: «Sí». Y añade: «Si estamos tú y yo aquí sentados es porque lo sé perfectamente».
La investigada llega incluso a advertirle de que no serviría de nada avisar a terceros tras la reunión: «Sirve de poco que nada más saber eso cojas el teléfono y llames, porque dos minutos después me llega a mí». En otro momento promete llevarle pruebas en una segunda cita: «Te los voy a traer». Y resume su posición con una frase de control total: «Tengo acceso perfecto a todo».
Martínez, por su parte, explica que durante las negociaciones de investidura de Pedro Sánchez ya fue contactado por un empresario y un abogado que le hablaron de comisiones de investigación, de la ley de amnistía y de posibles vías para mejorar su situación. Pero asegura que nunca comprobó si esas personas actuaban por cuenta propia o en nombre de terceros. «No hay nadie en el Gobierno», sostiene sobre aquellas conversaciones previas. Leire, sin embargo, insiste en que ella sí tiene interlocución y que sabe «lo que tengo que encargar».
El exsecretario de Estado también deja claro que no quiere fabricar un relato falso. Dice que puede contar lo que sabe, pero no inventar hechos. Leire intenta conducirle hacia una colaboración útil contra Villarejo y contra las operaciones policiales de la etapa del PP. Habla de «policías destinados a hacer el mal, en vez de hacer el bien», de «cosas graves» y de la necesidad de ir contra «las partes que están corrompidas» en cada institución.
La UCO encaja esta conversación dentro de una de las líneas de actuación de la trama: captar a antiguos responsables de Interior o del PP para obtener información que pudiera ser usada contra Villarejo, la Operación Cataluña y determinadas investigaciones judiciales. Pero el audio tiene una relevancia política añadida: Leire no se presenta como una intermediaria autónoma, sino como alguien colocada «al frente» por el PSOE, con «mandato», «orden» y conexión con Ferraz.
El resultado es una conversación que ilumina la mecánica interna de las 'cloacas' de Ferraz: una enviada sin cargo formal, una oferta de arreglo con Fiscalía, una promesa de traslado a instancias superiores, advertencias sobre documentos vendidos y una referencia explícita a Ferraz «comunicados con el Palacio de la Moncloa». En boca de Leire Díez, la operación no era una aventura personal. Era una misión política.
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