La presidenta del BCE, Christine Lagarde, durante una rueda de prensa en Fráncfort Reuters
Bancos centrales Los banqueros centrales de todo el mundo salen en defensa del presidente de la Fed frente a la persecución de TrumpLagarde y otros 10 gobernadores reclaman proteger la "independencia" de los bancos centrales como garantía de la estabilidad financiera y el bienestar de los ciudadanos.
Más información: El Gobierno de Trump abre una investigación criminal contra el presidente de la Reserva Federal
Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 13 enero 2026 11:55h Actualizada 13 enero 2026 12:13hLas claves nuevo Generado con IA
Banqueros centrales de todo el mundo han mostrado su apoyo a Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, frente a la presión y ataques de Donald Trump.
Trump ha intensificado su campaña contra Powell, incluyendo la apertura de una investigación penal por la reforma de la sede de la Fed, que Powell califica de maniobra de intimidación.
Once gobernadores de bancos centrales, liderados por Christine Lagarde y Andrew Bailey, han firmado un comunicado defendiendo la independencia de la Fed y la integridad de Powell.
Expresidentes de la Fed, como Janet Yellen, Ben Bernanke y Alan Greenspan, también han denunciado los intentos de socavar la independencia del banco central estadounidense.
Los banqueros centrales de todo el mundo han salido este martes en defensa del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, frente a la campaña de acoso lanzada contra él por Donald Trumppor no ceder a sus exigencias de rebajar rápidamente los tipos de interés.
El último episodio de la persecución política de Trump es la investigación penal que acaba de lanzar el Departamento de Justicia por las obras de renovación de 2.500 millones de dólares de la sede de la Reserva Federal, que el propio Powell ha tachado como una maniobra de "intimidación".
"Expresamos nuestra plena solidaridad con el Sistema de la Reserva Federal y con su presidente, Jerome H. Powell", reza el comunicado conjunto firmado por los gobernadores de 11 bancos centrales de todo el mundo, liderados por la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, y el jefe del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey.
Trump 'ahoga' a Powell para que baje tipos y el mercado responde: cae el dólar, repunta la deuda y suben oro y plata"La independencia de los bancos centrales es un pilar esencial de la estabilidad de precios, financiera y económica, en beneficio de los ciudadanos a los que servimos. Por ello, resulta fundamental preservar dicha independencia, con pleno respeto al Estado de derecho y a la rendición de cuentas democrática", alegan los banqueros centrales.
"El presidente Powell ha ejercido su cargo con integridad, centrado en el cumplimiento de su mandato y con un compromiso inquebrantable con el interés público" subraya el comunicado, en el que en ningún momento se menciona directamente a Trump.
"Para nosotros, es un colega altamente respetado y goza de la máxima consideración por parte de todos quienes han trabajado con él", concluyen los banqueros centrales.
Además de Lagarde y Bailey, la declaración está firmada por el gobernador del Banco de Suecia, Erik Thedéen; el del Banco de Dinamarca, Christian Kettel Thomsen; y el del Banco Nacional Suizo, Martin Schlegel.
También suscriben el texto la gobernadora del Banco de la Reserva de Australia, Michele Bullock; el gobernador del Banco de Canadá, Tiff Macklem; el del Banco de Corea, Chang Yong Rhee; y el del Banco Central de Brasil, Gabriel Galípolo.
A la iniciativa conjunta de cierre de filas con Powell se han sumado también el director general del Banco de Pagos Internacionales, el español Pablo Hernández de Cos, así como su presidente, François Villeroy de Galhau.
Escalada de acoso
Trump lleva meses presionando a Powell para que recorte los tipos hacia el 1%, muy por debajo del rango actual, que se mueve todavía en la horquilla de entre el 3,5% y el 3,75%.
Unos tipos más bajos significan crédito más barato, hipotecas menos costosas y una economía más estimulada a corto plazo, algo que cualquier presidente puede presentar como prueba de buena gestión económica ante sus votantes.
Sin embargo, el presidente de la Fed, que paradójicamente fue nombrado por el propio Trump en su primer mandato, se ha resistido hasta ahora a seguir sus instrucciones y también ha rechazado dimitir de forma anticipada como le reclama el inquilino de la Casa Blanca.
Los ataques de Trump contra Powell han dado un salto cualitativo en los últimos días, con la apertura de una investigación penal por parte del Departamento de Justicia a cuenta de la mencionada reforma de la sede de la Fed.
La Fiscalía quiere examinar si el banquero central mintió al Congreso sobre el coste del proyecto. Powell lo niega y sostiene que la obra ha sido explicada repetidamente a los legisladores.
El propio Powell ha ido más allá y ha descrito el caso como un "pretexto" para castigarle por no seguir las preferencias de Trump sobre los tipos de interés.
La cúpula histórica de la Fed se ha alineado con ese diagnóstico. Todos los expresidentes vivos de la institución –Janet Yellen, Ben Bernanke y Alan Greenspan– han suscrito una carta en la que hablan de un intento sin precedentes de usar la Fiscalía para socavar su independencia.