Viernes, 20 de febrero de 2026 Vie 20/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Tecnología

Los centros de datos en el espacio prometen salvar el planeta. Y también arruinar la órbita terrestre

Los centros de datos en el espacio prometen salvar el planeta. Y también arruinar la órbita terrestre
Artículo Completo 387 palabras
La wikipedia debería actualizar su página dedicada a la palabra "ambición" para poner la foto de Elon Musk. El magnate ha anunciado un megaproyecto según el cual sus dos empresas SpaceX y xAI trabajarán juntas para lanzar una constelación de un millón de satélites que funcionarán como centros de datos en órbita. El problema es que aunque la idea tiene sus ventajas, también tiene un impacto potencialmente terrible para el futuro de nuestro planeta. Eficiencia energética. Esa es la gran ventaja de los centros de datos espaciales que propone Musk. En el espacio los paneles solares pueden rendir de forma óptima sin los obstáculos que plantean la atmósfera y el clima terrestre. Según SpaceX, la reducción del coste de los lanzamientos de sus cohetes hacen que el espacio se convierta en una alternativa perfecta para los centros de datos de IA. El plan. El proyecto que se ha presentado a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EEUU consiste en situar estos satélites en órbitas sincrónicas al sol entre los 500 y los 2.000 km de altura. Eso permitiría a los satélites actuar como nodos interconectados entre ellos y también con los satélites de la red Starlink mediante enlaces láser ópticos. El plan, eso sí, tendrá que superar retos importantes como el de la refrigeración. Disipar el calor generado por millones de chips en el vacío del espacio es complejo, ya que los satélites actúan como "termos naturales". En Xataka Por mucho que mires el cielo nocturno, jamás verás una estrella verde: por qué el ojo humano no las ve Y la radiación, ¿qué? También habrá que solventar el problema de la radiación cósmica. Los chips avanzados son muy vulnerables a errores de procesamiento causados por partículas energéticas. Parece que los procesadores de IA son sorprendentemente resistentes a este tipo de problema, pero el despliegue de dichos chips a escala masiva en el espacio podría introducir nuevos conflictos. De reparación in situ, nada. En los centros de datos actuales si surge algún problema un técnico se puede desplazar físicamente si hace falta para solucionarlo. En el espacio la reparación física es inviable, lo que obligaría auna estrategia de asumir que esos chips que acaben funcionalmente quedarán totalmente perdidos. SpaceX tendría que lanzar sustitutos continuamente para compensar esa "mortalidad" de los componentes, lo que complica la logística y los costes. Hay perspectivas optimistas en este sentido, y a algunos las cuentas sí les salen. Síndrome de Kessler. Pero sobre todo hay una preocupación latente en el ámbito de la seguridad espacial. Lanzar un millón de satélites nuevos en órbitas ya congestionadas hace que la probabilidad de colisiones en cadena se multiplique, validando la teoría propuesta en el síndrome de Kessler. Una sola colisión importante podría generar una nube de escombros que tardaría décadas en despejarse, lo que además amenazaría misiones de monitorización climática o incluso las comunicaciones globales. Ya hay ideas para "regular el tráfico" orbital coordinándolo, y SpaceX tiene su propio sistema de "percepción de situación", Stargaze, para evitar problemas, pero claro, ningún sistema es del todo perfecto. Contaminación atmosférica. Sin olvidar que el impacto atmosférico es igualmente preocupante. Se estiman unos 25.000 vuelos de las Starship, y el reingreso de satélites que terminan su ciclo de vida o mueren antes de tiempo haría que se liberasen metales y partículas en la atmósfera superior. Según los expertos, estos residuos químicos podrían dañar la capa de ozono y provocar consecuencias climáticas inciertas. No se ve nada. Los astrónomos, que ya habían protestado por Starlink, tendrán un problema aún máyor con esta nueva idea. La amenaza a la astronomía es clara, porque dada la altitud y tamaño de estos satélites, es probable que formen una banda brillante visible incluso a simple vista, dificultando la observación científica e incluso cambiando la forma en la que vemos el atardecer. La computación orbital puede tener ventajas, pero antes de ponerla en marcha deberíamos recordar que el espacio —sobre todo, el que vemos— es un recurso compartido y finito. En Xataka | El dominio de Starlink en el espacio empieza a moverse: otra compañía ya tiene permiso para una constelación de 4.000 satélites - La noticia Los centros de datos en el espacio prometen salvar el planeta. Y también arruinar la órbita terrestre fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .
Los centros de datos en el espacio prometen salvar el planeta. Y también arruinar la órbita terrestre

El proyecto ideado por Elon Musk es tan ambicioso como de costumbre, pero es que además plantea riesgos para el planeta

1 comentarioFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-02-20T14:30:09Z

Javier Pastor

Editor Senior - Tech

Javier Pastor

Editor Senior - Tech Linkedintwitter9870 publicaciones de Javier Pastor

La wikipedia debería actualizar su página dedicada a la palabra "ambición" para poner la foto de Elon Musk. El magnate ha anunciado un megaproyecto según el cual sus dos empresas SpaceX y xAI trabajarán juntas para lanzar una constelación de un millón de satélites que funcionarán como centros de datos en órbita. El problema es que aunque la idea tiene sus ventajas, también tiene un impacto potencialmente terrible para el futuro de nuestro planeta.

Eficiencia energética. Esa es la gran ventaja de los centros de datos espaciales que propone Musk. En el espacio los paneles solares pueden rendir de forma óptima sin los obstáculos que plantean la atmósfera y el clima terrestre. Según SpaceX, la reducción del coste de los lanzamientos de sus cohetes hacen que el espacio se convierta en una alternativa perfecta para los centros de datos de IA.

El plan. El proyecto que se ha presentado a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EEUU consiste en situar estos satélites en órbitas sincrónicas al sol entre los 500 y los 2.000 km de altura. Eso permitiría a los satélites actuar como nodos interconectados entre ellos y también con los satélites de la red Starlink mediante enlaces láser ópticos. El plan, eso sí, tendrá que superar retos importantes como el de la refrigeración. Disipar el calor generado por millones de chips en el vacío del espacio es complejo, ya que los satélites actúan como "termos naturales".

En XatakaPor mucho que mires el cielo nocturno, jamás verás una estrella verde: por qué el ojo humano no las ve

Y la radiación, ¿qué? También habrá que solventar el problema de la radiación cósmica. Los chips avanzados son muy vulnerables a errores de procesamiento causados por partículas energéticas. Parece que los procesadores de IA son

Fuente original: Leer en Xataka
Compartir