Si la pregunta es “de qué tienen hambre los centros de datos”, la respuesta es un simple “sí”. Llevábamos un tiempo sin hablar de la crisis de la memoria RAM no porque hubiera acabado, sino porque era tontería seguir reincidiendo en ello. El resumen es que la cosa sigue igual de mal que hace unas semanas y, aunque las máquinas estén a tope para crear más, toda va al mismo sitio: las plataformas de IA de los centros de datos.
Pero ya no es que se hayan roto el mercado de memoria RAM, SSD, discos duros y todo lo que tenga que ver con chips: es que ahora van a por las baterías.
El caso Panasonic. El gigante japonés anunció hace unas horas su plan para triplicar su capacidad de producción de celdas de iones de litio. Van a expandir sus instalaciones dedicadas a ello, pero también adaptarán algunas de sus plantas de fabricación de elementos para la industria automotriz para fabricar más baterías. Todas las baterías extra que puedan hacer serán pocas, hasta el punto de que no sólo plantean el cambio para las plantas japonesas: también en extranjeras como la de Kansas.
¿Por qué? La respuesta corta es que por la IA. La respuesta larga es que la IA no puede dejar de funcionar ni por un segundo, y por eso los equipos necesitan fuentes de energía de respaldo. Esa energía procede de baterías que se instalan entre los racks y de la que, ante cualquier corte o pico puntual, ‘tiran’ para poder seguir operando. Y como los equipos necesitan una cantidad demencial de energía para funcionar, se deben hacer muchas, muchísimas baterías de respaldo.
No dejan de ser módulos con cientos de "pilas" que se incrustan en los racks
Todo vendido. Es tal la previsión que la compañía japonesa estima que, para el próximo año fiscal, puede vender baterías por valor de 800.000 millones de yenes, unos 5.000 millones de dólares. Cuadruplicaría sus ventas actuales y eso implica algo más: está todo vendido. Sus clientes ya han comprado el 80% de la producción de Panasonic, lo que deja a los que aún no son clientes a pelear por apenas una quinta parte del volumen.
Eso encarecerá los precios, generará escasez y provocará lo mismo que está sucediendo con la RAM y otros componentes: no hay unidades, los precios se disparan, las empresas ven que hay demanda y destinan su producción a crear ese producto y el mercado de consumo sufre las consecuencias. Es exactamente lo mismo que hemos visto con los HDD, con Seagate y Western Digital apuntando que lo que iban a producir durante los próximos meses ya estaba vendido.
Y también ha pasado con la RAM. La situación con ellos se volvió tan desesperante que los principales fabricantes han empezado a pedir pagos con tres años de adelanto. Porque como apuntó el mandamás de SMIC -una de las grandes fundiciones de China- hace unos días, todos quieren tener la infraestructura de la próxima década para… ayer.
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Supercondensadores. Al margen de las “malas” noticias, Panasonic también trabaja en algo nuevo. Frente a los condensadores tradicionales, la compañía japonesa tiene en desarrollo los supercondensadores para los centros de datos. Se trata de condensadores que pueden almacenar más energía, pero también entregarla más lentamente.
Son más densos que las baterías y se estima que serán elementos de alta fidelidad para respaldar los equipos de los centros de datos durante cortes o en picos de carga. Esperan tenerlos listos para 2027.
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Las renovables. Al final, estas baterías de Panasonic (y de otros fabricantes) son simples elementos de seguridad para asegurar ese flujo ininterrumpido de energía en los racks de los hiperescaladores. ¿Cómo nos afecta? Pues porque los condensadores y equipos que fabrica Panasonic también se encuentra en hardware de consumo y si ahora se centran en los centros de datos, ocurrirá lo mismo que con los chips NAND y todo lo que use un chip de memoria. Y, de fondo, también están las baterías más convencionales para almacenar gran cantidad de energía procedente de las renovables.
Porque ya hemos comentado que los centros de datos consumen muchísimo, tanto que hasta se ha vuelto al carbón, el gas es un recurso habitual y hay empresas que están abriendo sus centrales nucleares. Pero si se apuesta por las renovables, será necesario equipar los centros de datos con decenas de cientos de baterías capaces de absorber el golpe energético. De hecho, ya hay fabricantes de baterías para coches que se están reconvirtiendo.
En definitiva: todo mal… excepto para las empresas que fabrican esos componentes.
Imágenes | Panasonic
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La noticia
Los centros de datos se han comido la RAM mundial. Ahora amenazan con comerse las baterías
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alejandro Alcolea
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Los centros de datos se han comido la RAM mundial. Ahora amenazan con comerse las baterías
Dentro de un rack de los miles que tiene un centro de datos hay cientos de 'pilas'
Panasonic dice que ha vendido el 80% de lo que iba a producir este año y quien quiera el 20% restante tendrá que pelear por él
Si la pregunta es “de qué tienen hambre los centros de datos”, la respuesta es un simple “sí”. Llevábamos un tiempo sin hablar de la crisis de la memoria RAM no porque hubiera acabado, sino porque era tontería seguir reincidiendo en ello. El resumen es que la cosa sigue igual de mal que hace unas semanas y, aunque las máquinas estén a tope para crear más, toda va al mismo sitio: las plataformas de IA de los centros de datos.
Pero ya no es que se hayan roto el mercado de memoria RAM, SSD, discos duros y todo lo que tenga que ver con chips: es que ahora van a por las baterías.
El caso Panasonic. El gigante japonés anunció hace unas horas su plan para triplicar su capacidad de producción de celdas de iones de litio. Van a expandir sus instalaciones dedicadas a ello, pero también adaptarán algunas de sus plantas de fabricación de elementos para la industria automotriz para fabricar más baterías. Todas las baterías extra que puedan hacer serán pocas, hasta el punto de que no sólo plantean el cambio para las plantas japonesas: también en extranjeras como la de Kansas.
¿Por qué? La respuesta corta es que por la IA. La respuesta larga es que la IA no puede dejar de funcionar ni por un segundo, y por eso los equipos necesitan fuentes de energía de respaldo. Esa energía procede de baterías que se instalan entre los racks y de la que, ante cualquier corte o pico puntual, ‘tiran’ para poder seguir operando. Y como los equipos necesitan una cantidad demencial de energía para funcionar, se deben hacer muchas, muchísimas baterías de respaldo.
No dejan de ser módulos con cientos de "pilas" que se incrustan en los racks
Todo vendido. Es tal la previsión que la compañía japonesa estima que, para el próximo año fiscal, puede vender baterías por valor de 800.000 millones de yenes, unos 5.000 millones de dólares. Cuadruplicaría sus ventas actuales y eso implica algo más: está todo vendido. Sus clientes ya han comprado el 80% de la producción de Panasonic, lo que deja a los que aún no son clientes a pelear por apenas una quinta parte del volumen.
Eso encarecerá los precios, generará escasez y provocará lo mismo que está sucediendo con la RAM y otros componentes: no hay unidades, los precios se disparan, las empresas ven que hay demanda y destinan su producción a crear ese producto y el mercado de consumo sufre las consecuencias. Es exactamente lo mismo que hemos visto con los HDD, con Seagate y Western Digital apuntando que lo que iban a producir durante los próximos meses ya estaba vendido.
Y también ha pasado con la RAM. La situación con ellos se volvió tan desesperante que los principales fabricantes han empezado a pedir pagos con tres años de adelanto. Porque como apuntó el mandamás de SMIC -una de las grandes fundiciones de China- hace unos días, todos quieren tener la infraestructura de la próxima década para… ayer.
Supercondensadores. Al margen de las “malas” noticias, Panasonic también trabaja en algo nuevo. Frente a los condensadores tradicionales, la compañía japonesa tiene en desarrollo los supercondensadores para los centros de datos. Se trata de condensadores que pueden almacenar más energía, pero también entregarla más lentamente.
Son más densos que las baterías y se estima que serán elementos de alta fidelidad para respaldar los equipos de los centros de datos durante cortes o en picos de carga. Esperan tenerlos listos para 2027.
Las renovables. Al final, estas baterías de Panasonic (y de otros fabricantes) son simples elementos de seguridad para asegurar ese flujo ininterrumpido de energía en los racks de los hiperescaladores. ¿Cómo nos afecta? Pues porque los condensadores y equipos que fabrica Panasonic también se encuentra en hardware de consumo y si ahora se centran en los centros de datos, ocurrirá lo mismo que con los chips NAND y todo lo que use un chip de memoria. Y, de fondo, también están las baterías más convencionales para almacenar gran cantidad de energía procedente de las renovables.
Porque ya hemos comentado que los centros de datos consumen muchísimo, tanto que hasta se ha vuelto al carbón, el gas es un recurso habitual y hay empresas que están abriendo sus centrales nucleares. Pero si se apuesta por las renovables, será necesario equipar los centros de datos con decenas de cientos de baterías capaces de absorber el golpe energético. De hecho, ya hay fabricantes de baterías para coches que se están reconvirtiendo.