La comunidad cristiana armenia de Líbano celebra el Martes Santo, María Inmaculada Balbás.
Oriente Próximo Los cristianos celebran Semana Santa en Beirut entre bombas y calma tensa: "Nuestra rutina desde hace 50 años es la guerra"El conflicto en Oriente Medio, iniciado el 28 de febrero y en el que Hezbolá entró el 2 de marzo, se ha saldado con más de 1.000 muertos y un millón de desplazados en el Líbano.
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María Inmaculada Balbás Publicada 4 abril 2026 03:05hLas claves nuevo Generado con IA
"Este es un sonido al que te tienes que acostumbrar. No debes alarmarte, son sólo drones de vigilancia. Esta zona es segura". Así habló Lidia (nombre ficticio), en un barrio cristiano de la capital de Líbano, tras explicarle mi desasosiego por el zumbido constante de los drones, que llevaba horas escuchando.
La guerra no frena a los fieles libaneses a la hora de celebrar sus ritos. Achrafieh despertó el domingo con el sonido de las campanas de la iglesia armenia de St. Hagop, en la que los fieles rezaron y cantaron en su lengua materna con velas encendidas en la mano, celebrando el Domingo de Ramos.
En los rostros de los feligreses no había atisbo de nerviosismo. Todos se mostraban serenos, incluso tras una noche especialmente tensa, en la que cinco misiles hipersónicos impactaron por la noche, y tras una tarde en la que no se dejó de escuchar el sonido de los drones.
Padre Pierre, el mártir de Kleya: se negó a evacuar cuando Israel invadió Líbano y murió bajo las bombas ayudando a sus vecinosLa iglesia ortodoxa armenia, cuya comunidad se ha prestado a ayudar a hacer este reportaje, es uno de los 18 credos reconocidos en el Líbano, 12 de ellos cristianos. Una parte de la diáspora armenia –asentada en Líbano a raíz del genocido de 1915- se encuentra en Beirut, donde celebran la Semana Santa.
El martes, en la santa sede y patriarcado armenio de Cilicia, donde se encuentra la Iglesia de San Elías y el catolicosado -residencia del patriarca supremo armenio o católicos- la comunidad armenia ortodoxa celebró el martes santo, o "Gran Martes". Se encuentra en Antelias, a unos 20 minutos al norte de Beirut.
Las niñas visitan al patriarca armenio llevando velas. María Inmaculada Balbás.
La celebración consta de un rito especial. Tras la misa, un grupo de niñas que carga, cada una, una vela, acude a visitar al católicos Aram I -patriarca supremo y el equivalente al Papa - en su residencia frente de la catedral donde se ha celebrado la misa. Reciben su bendición y un regalo, que es, en esta ocasión, una bolita de plástico transparente con golosinas dentro.
Boghos Donikian, libanés de origen armenio que acude a la misa, explica que bajo su punto de vista, en Líbano todas las iglesias y credos son como hermanos. Cuenta que, para él, la guerra no ha dividido, sino que ha unido más a los libaneses.
Para Donikian, en los tiempos de crisis los libaneses se muestran más unidos por amor a su patria. “Incluso si son chíies, suníes, yo, aunque sea cristiano, les voy a ayudar. Les ayudamos porque son del Líbano, y es por ello que no podemos negarle a nadie ayuda, o decirle que no puedes recibirle en tu casa porque tu seas cristiano y él musulmán”.
“Yo amo a mi país, estoy orgulloso de ser libanés, esa es la razón principal por la que no lo dejo para irme a otro a trabajar. No es que no haya dificultades, las hay, pero aún así seguimos comprometidos con Líbano", prosigue.
"No podemos dejarlo, porque si nos vamos, el otro bando vendrá y ocupará nuestro lugar. Y es por eso que, incluso cuando hay guerra y pudiendo irme, elijo quedarme. Si cayese un misil cerca de aquí, todos los que nos encontramos alrededor iríamos a ayudar", concluye con determinación.
La visita al patriarca se realiza después de la misa Maria Inmaculada Balbás.
El decano Philip Jinian de la iglesia ortodoxa armenia St. Hagop en Achrafieh, tiene una opinión distinta de Donikian. Él relata a EL ESPAÑOLla delicada situación de la capital.
"Aquí, en Beirut, estamos en guerra y no a la vez. Es difícil de explicar para alguien que no es de aquí. Estamos en el medio, y eso que el frente está -o debería estar- en principio, en el sur: en el sur de la capital, el Dahiye, y en el sur del país, en el valle de la Bekaa…" comenta con la actitud de quien sabe de lo que está hablando.
La guerra la sufren principalmente los civiles aunque no participen en los combates. "Están sufriendo una fuerte crisis económica. Tenemos muchísimos problemas, más allá de la guerra. Cada día, los libaneses se plantean abandonar el país. Tienen miedo y están preocupados por su futuro, aunque no lo muestren", explica.
Las niñas encienden sus velas en la catedral de Cilicia. Maria Inmaculada Balbás.
Así, para el decano, el mayor problema de la región es la creciente diáspora, la crisis económica y la creciente inflación, más allá de la guerra. "En Líbano, tenemos experiencia con la guerra. Forma parte de nuestra vida. Por ejemplo, lo del sábado por la noche -los aviones hipersónicos que sobrevolaron Beirut- dió mucho miedo. Pero estamos acostumbrados. Es rutina para nosotros. El problema es que tenemos esta rutina desde hace 50 años", concluye.
A partir del Jueves Santo, los colegios de los barrios cristianos estarán cerrados. Los niños tendrán vacaciones -si los ataques sobre Beirut no se intensifican- durante dos semanas.
En tiempos de guerra son los únicos que están abiertos, ya que en las zonas musulmanas de la ciudad, que sufren mayor riesgo de ataques, llevan cerrados desde que empezó el conflicto. Muchos de estos colegios se han convertido en refugios para los desplazados.
La función humanitaria de las parroquias
Cada iglesia de la ciudad, como la de San Hagop, cuenta con un comité especial que se dedica a las obras benéficas y a la caridad, labor que se intensificó especialmente tras la explosión del puerto en el año 2020.
Así, el comité de la parroquia colabora cada mes con la comunidad armenia del barrio. Debido a la crisis actual, las labores no se limitan solo a su comunidad. Se han volcado con los desplazados, los más necesitados en este momento.
El patriarca Aram I dando las bendiciones.
Las iglesias e iniciativas de los diferentes cultos, así como organizaciones laicas llenan el vacío institucional. El párroco explica también que cada iglesia y culto tiene organizaciones y ONGs que colaboran y dan apoyo a miembros de su comunidad.
Israel vuela los puentes del río Litani y aísla el sur del Líbano: Beirut advierte que es preludio de una invasión terrestreEsto es común en Líbano, donde los líderes de las distintas sectas religiosas se rigen por redes de clientelismo que sustituyen al Estado y son los principales proveedores de servicios sociales.
E Líbano es un crisol de culturas y credos diferentes, en el que no existen cifras oficiales ni censo oficial desde 1932. Sin embargo, se estima que el 69,3 % de la población es musulmana, con un 31,2 % de suníes; 32,2 %, de chiíes; y 5,5 % de drusos. Los cristianos son aproximadamente el 30,5 % de la población. Su grupo más numeroso es el de los maronitas.
Donde el estado y las instituciones fallan, son organizaciones como Karagueuzian, que dan atención médica gratuita, o Nation Station, iniciativas que nacen de la comunidad de forma altruista, las que están realmente haciendo una labor de ayuda y asistencia a la población vulnerable que el estado no es capaz de asumir.