1.639,67 hm3 de agua. Eso es lo que almacenan hoy por hoy los embalses de Entrepeñas y Buendía en la cabecera del Tajo. Eso significa que han alcanzado un 65, 11% de su capacidad (frente al 48,52% del año pasado) y, lo que es más importante, que han alcanzado el nivel 1, el máximo escalón posible.
¡Por fin, una buena noticia! Tras años de estrecheces, el río ha alcanzado su "nivel soñado". Acto seguido, lo vamos a vaciar.
¿Cómo? Esta misma semana, la Comisión de Explotación del Trasvase Tajo-Segura va a proponer el envío de 180 hm3 de agua hacia la cuenca del Segura. Se hará de forma escalonada durante tres meses. Y la verdad es que era algo totalmente previsible: el crecimiento de las reservas en la en la cabecera del río ha alcanzado hitos que no veíamos desde finales de los 90.
En aplicación de las reglas del trasvase que se fijaron en 2013, los regantes del Segura piden que se activen los procedimientos necesarios para que les den el agua que les toca. Lo que ocurre es que el lío político es enorme.
En Xataka
Alguien robó 56 millones de litros de agua durante los últimos 18 meses en Murcia. Solo es la punta del iceberg
¿Qué está pasando con el agua del Tajo? Básicamente que, en virtud del Plan Hidrológico del Tajo, aprobado en 2023, se tenían que actualizar las reglas del trasvase para adecuarlas a la realidad actual. Se ha intentado; con retraso, pero se ha intentado. Lo que pasa es que el proceso (por los enormes costos políticos que conlleva) está estancado desde hace meses y meses. Ahora mismo, se encuentra parado a la espera de unas resoluciones pendientes en el Tribunal Supremo.
Eso ha generado una situación muy complicada: el plan que iba a aprobarse incluía una reducción progresiva de los trasvasas hasta el 40% en los próximos cinco años. La intención declarada era recuperar el río Tajo y buscar formatos de gestión que no se centraran en momentos puntuales ("vaciar la despensa justo cuando acabamos de llenarla"), sino en medidas más globales que no comprometieran la gestión de las cuencas a medio plazo.
Pero como no está aprobado, pues la ley es clara: el Segura puede reclamar su agua y la Comisión de Explotación procederá a enviarla.
El tema central es si todo esto es un espejismo o no. A nadie se le escapa que este enero no ha sido un mes normal (ha sido el más lluvioso de los últimos 25 años) y, por eso, cada una de las partes quiere utilizar 'este regalo del cielo' para sus propios intereses: unos regenerar el Tajo (y asegurar la actividad económica vinculada a él) y los otros mantener con vida la agroindustria del Segura.
Es decir, tenemos que escoger justo en el peor momento posible: con las elecciones a la vuelta de la esquina.
Imagen | Maria LVRZ
En Xataka | El agua del Tajo se va a quedar en Castilla-La Mancha. Así que Alicante y Murcia ya tienen un plan B: montar desaladoras
-
La noticia
Los embalses del Tajo han alcanzado su nivel máximo. La respuesta de las autoridades ha sido vaciarlos de inmediato
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
.
Los embalses del Tajo han alcanzado su nivel máximo. La respuesta de las autoridades ha sido vaciarlos de inmediato
El trasvase Tajo-Segura tiene todo listo para mover una enorme cantidad de agua hacia el Mediterráneo.
1.639,67 hm3 de agua. Eso es lo que almacenan hoy por hoy los embalses de Entrepeñas y Buendía en la cabecera del Tajo. Eso significa que han alcanzado un 65, 11% de su capacidad (frente al 48,52% del año pasado) y, lo que es más importante, que han alcanzado el nivel 1, el máximo escalón posible.
¡Por fin, una buena noticia! Tras años de estrecheces, el río ha alcanzado su "nivel soñado". Acto seguido, lo vamos a vaciar.
¿Cómo? Esta misma semana, la Comisión de Explotación del Trasvase Tajo-Segura va a proponer el envío de 180 hm3 de agua hacia la cuenca del Segura. Se hará de forma escalonada durante tres meses. Y la verdad es que era algo totalmente previsible: el crecimiento de las reservas en la en la cabecera del río ha alcanzado hitos que no veíamos desde finales de los 90.
¿Qué está pasando con el agua del Tajo? Básicamente que, en virtud del Plan Hidrológico del Tajo, aprobado en 2023, se tenían que actualizar las reglas del trasvase para adecuarlas a la realidad actual. Se ha intentado; con retraso, pero se ha intentado. Lo que pasa es que el proceso (por los enormes costos políticos que conlleva) está estancado desde hace meses y meses. Ahora mismo, se encuentra parado a la espera de unas resoluciones pendientes en el Tribunal Supremo.
Eso ha generado una situación muy complicada: el plan que iba a aprobarse incluía una reducción progresiva de los trasvasas hasta el 40% en los próximos cinco años. La intención declarada era recuperar el río Tajo y buscar formatos de gestión que no se centraran en momentos puntuales ("vaciar la despensa justo cuando acabamos de llenarla"), sino en medidas más globales que no comprometieran la gestión de las cuencas a medio plazo.
Pero como no está aprobado, pues la ley es clara: el Segura puede reclamar su agua y la Comisión de Explotación procederá a enviarla.
El tema central es si todo esto es un espejismo o no. A nadie se le escapa que este enero no ha sido un mes normal (ha sido el más lluvioso de los últimos 25 años) y, por eso, cada una de las partes quiere utilizar 'este regalo del cielo' para sus propios intereses: unos regenerar el Tajo (y asegurar la actividad económica vinculada a él) y los otros mantener con vida la agroindustria del Segura.
Es decir, tenemos que escoger justo en el peor momento posible: con las elecciones a la vuelta de la esquina.