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El hólding de la familia adquiere acciones a dos de sus socios en vísperas de una operación clave para destejer el entramado con la farmacéutica. El auditor exige a la firma neerlandesa que modifique la contabilidad de su participación en el grupo del Ibex.
Scranton Enterprises, la sociedad neerlandesa que controla el 7,5% del capital de Grifols y estuvo en el centro del ataque bajista de Gotham City Research contra la farmacéutica por la compleja relación corporativa entre empresa y accionista, ha alcanzando una valoración de 1.300 millones de euros, según una reciente operación de compraventa de acciones en el hólding.
En 2025, Scrantron adquirió 98 de sus propios títulos a dos accionistas, por un importe total de 5,6 millones de euros, según revela el último informe anual de la firma. Es la primera transacción de este tipo desde la ofensiva de Gotham en enero de 2024.
Fuentes cercanas a Scranton; que está participado por 17 personas entre las que se incluyen miembros de la familia Grifols como Raimon Grifols Roura, exdirectivos de la farmacéutica y el consejero Tomás Dagá, entre otros inversores; no revelaron la identidad de los vendedores.
Esta transacción implica otorgar un precio para el 100% del capital de la compañía con sede en Ámsterdam de 330 millones de euros. Además, Scranton cuenta con cerca de mil millones de deuda, lo que implicaría un valor total de empresa de unos 1.300 millones.
Activos principales
Buena parte de esa valoración está asociada a inversiones vinculadas a la propia Grifols. Por un lado, Scranton posee el 7,5% de las acciones de clase A del fabricante de hemoderivados, y también algunos títulos de la clase B. A precios de mercado actuales, esas participaciones valen ahora mismo unos 350 millones de euros.
Además, el conglomerado neerlandés es propietario de la empresa estadounidense BPC y la alemana Haema, que son dos suministradores de plasma sanguíneo para la propia Grifols. Esta empresa traspasó esas sociedades a Scranton en 2018, con una opción de recompra que podría ejecutarse este mismo año.
La valoración de BPC y Haema, según ese pacto de recompra, se mueve entre los 500 y los 600 millones de euros.
El resto de los activos de Scranton corresponden a inversiones inmobiliarias, a través principalmente de Centurion Real Estate y Quadriga, a la propiedad del fabricante de cavas Juvé & Camps y del Club Joventut de Badalona.
Tres grandes acreedores
Por el lado del pasivo de Scranton, hay tres grandes bloques de deuda.
Uno de ellos es un préstamo de 425 millones de euros que en 2024 concedió Oaktree -fondo controlado por la firma canadiense de inversión Brookfield, que en 2025 estudió lanzaruna opa sobre Grifols- a Scranton para refinanciar la deuda asociada a la citada adquisición en 2018 de BPC y Haema.
La propia Grifols prestó otros 100 millones a Scranton para ayudarle en la adquisición de esos suministradores de plasma.
Cuando Grifols ejecute la opción de recompra, el dinero de esta operación deberá ir destinado a repagar esas deudas con Oaktree y con la propia farmacéutica.
El precio de ejercicio de esa adquisición será el mayor entre el importe necesario para cancelar las deudas y el precio pagado en 2018 (538 millones de dólares, o 463 millones de euros al cambio actual), actualizado con los beneficios acumulados y no distribuidos.
El tercer gran acreedor es Banco Santander, que junto a la entidad danesa DNB prestó 272 millones para financiar las inversiones inmobiliarias de Scranton.
Como garantía de este préstamo, el hólding ha puesto sus acciones de Grifols.
Scranton también tiene otras deudas con BBVA, CaixaBank y Banca March.
El auditor provoca un cambio contable
Los estados financieros de Scranton Enterprises del ejercicio 2024, aprobados el 22 de diciembre de 2025, incluyen un cambio muy relevante en sus criterios contables.
La participación en Grifols, que Scranton mantenía registrada en su balance según su coste de adquisición (211,4 millones de euros), ha pasado a ser anotada en función de su valor de mercado.
Fuentes cercanas a Scranton señalan que el cambio se ha realizado a petición del auditor (Newtone), que revisa las cuentas de esa empresa desde 2023, para adaptarse a la normativa neerlandesa.
Ese ajuste ha provocado una fuerte fluctuación en los resultados de Scranton en 2023 y 2024.
En el caso de 2023, como a final de ese año las acciones de Grifols valían 555 millones de euros, el hólding neerlandés ha elevado retrospectivamente su beneficio de ese año y sus reservas en 343 millones.
Pero en 2024, tras la caída de la cotización de la farmacéutica por el ataque de Gotham, el valor de las acciones de Scranton bajó a 328 millones, lo que provocó que el hólding sufriera unas pérdidas de 310 millones.
En 2025, con las cuentas por aprobar, ese efecto fue positivo gracias a cierta recuperación de las acciones de Grifols.
En total, la familia Grifols controla un 30% de la farmacéutica, ya que además de Scranton controlan acciones a través de Deria y Ponder Trade, entre otras sociedades.
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