El cabo primero Francisco Fernández (d) y el guardia Sergio Rodríguez (i), vigilan en el aeropuerto de Almería, ambos pertenecen al Equipos Pegaso de la Guardia Civil EFE
Sociedad Los guardias civiles de Madrid sufren más de una agresión al día con la cifra al alza: "Se nos exige, pero no se nos protege"Según el sindicato Jucil, solo en 2025, la Comandancia de Madrid tramitó 1.774 hechos relacionados con agresiones y menoscabos a agentes de la autoridad.
Más información: El TSJ de Madrid permite a un guardia civil compaginar su labor en el Cuerpo con la actividad hostelera
Jesús Soler Publicada 20 enero 2026 02:00hLas agresiones a guardias civiles se mantienen en niveles elevados en la Comunidad de Madrid y se confirma una tendencia al alza, conmás de una al día,según denuncia la asociación mayoritaria de la Guardia Civil,Jucil.
Según estas fuentes, solo en 2025, la Comandancia de Madrid tramitó 1.774 hechos relacionados con agresiones y menoscabos a agentes de la autoridad. De ellos,583 correspondieron a detenciones por atentado y resistencia grave, con o sin lesiones, lo que arroja una media de 1,59 agresiones diarias de este tipo.
Además, según informan desde Jucil, las agresiones a agentes se han convertido en uno de los principales motivos de absentismo laboral, al provocar bajas médicas derivadas de lesiones físicas y psicológicas sufridas en acto de servicio.
"Pegar a un policía sale gratis": se disparan las agresiones a los agentes de la autoridad un 28%, con dos ataques a la horaLa situación registrada en Madrid no es un caso aislado, sino que forma parte de una problemática que se extiende a todo el territorio nacional. Según los últimos datos disponibles, hasta el tercer trimestre de 2025 se contabilizaron más de mil agresiones a agentes de la Guardia Civil en España, lo que se traduce en una media de cinco ataques al día.
Aunque estas cifras reflejan un descenso del 11% respecto al mismo periodo del año anterior, siguen situándose por encima de los niveles registrados en 2022 y 2023.
Según el sindicato, este repunte sostenido confirma que la violencia contra los agentes no responde a episodios puntuales, sino que se ha consolidado como un problema estructural que se mantiene en el tiempo.
De acuerdo con los datos disponibles, el 47% de los incidentes que derivan en absentismo laboral tienen su origen en agresiones sufridas durante el ejercicio de las funciones policiales.
Los guardias civiles no quieren trabajar en Madrid ni por 2.000 euros: "Es difícil atraerles, faltan 2.000 agentes"Esa realidad evidencia el elevado nivel de riesgo al que se enfrentan los agentes en su trabajo diario y pone de manifiesto las consecuencias físicas y psicológicas que arrastran tras los ataques, muchas veces con periodos prolongados de recuperación.
Desde Jucil denuncian que, pese a estas cifras, el Ministerio del Interior continúa sin reconocer a la Guardia Civil como profesión de riesgo, una reivindicación histórica del colectivo.
Consideran que esta falta de reconocimiento supone un agravio comparativo con otros cuerpos policiales y limita el acceso a derechos fundamentales, como la posibilidad de anticipar la edad de jubilación en condiciones acordes a la peligrosidad del servicio.
Paralelamente, la asociación mantiene abierta una reclamación colectiva ante el Comité Europeo de Derechos Sociales del Consejo de Europa para exigir el reconocimiento de derechos de sindicación, negociación colectiva y la regulación del derecho a la huelga para los guardias civiles en España.
A nivel nacional, Jucil también libra una batalla judicial en el Tribunal Supremo, que el pasado mes de octubre admitió a trámite su solicitud de extensión de los efectos de la sentencia que reconoce la profesión de riesgo a los miembros de la Policía Nacional adscritos al régimen de la Seguridad Social.
Además del reconocimiento legal, la asociación reclama más medios materiales y medidas de prevención para reducir el número de agresiones.
Entre sus peticiones figuran la dotación individual de defensas extensibles, pistolas eléctricas paralizantes para cada patrulla, cámaras unipersonales, chalecos antibalas adaptados a cada agente y vehículos modernizados.
También exigen protocolos más seguros para la custodia de detenidos y para evitar que un único efectivo tenga que formar patrulla en solitario.
"La sociedad exige mucho a sus guardias civiles, pero no se nos protege con justicia", subrayan desde Jucil, que advierten de que la violencia contra los agentes seguirá aumentando si no se adoptan medidas urgentes y eficaces.