Europa Occidental está a punto de convertirse en una olla a presión. Con el pico previsto el domingo 21 y lunes 22, el primer gran episodio de calor extremo del verano no solo va a ser "una de las peores olas de calor de la historia moderna para esta región"; va a suponer un shock sin precedentes más allá de los Pirineos.
Porque no podemos medir la magnitud del evento solo en términos de temperaturas absolutas, sino en términos de la anomalía entre el clima habitual y el grado de adaptación de cada población.
Así, en España lo vamos a pasa mal, pero dentro de las máximas habituales en pleno verano. En Francia, en cambio, todas las previsiones dan temperaturas totalmente fuera de cualquier referencia en la historia moderna.
En Xataka
Estamos a las puertas de la primera ola de calor del año: una anomalía de hasta 15 grados nunca visto desde 1950
¿Qué está pasando? En términos generales, podemos decir que una potente dorsal anticiclónica de bloqueo sobre el golfo de Génova (combinada con el descuelgue de una DANA al oeste de la Península) han impulsa hacia el norte una masa de aire sahariano seca y muy cálida. No obstante, el elemento clave de la "cúpula" o "domo de calor" es la estabilidad casi estacionaria.
La temperatura empezará a subir rápidamente el día 20 y alcanzará "temperaturas muy altas y persistentes" que podrían prolongarse buena parte de la semana.
Hablamos de 36-38 °C en valles del interior y hasta 40 °C en la zona oriental y en partes del cuadrante suroeste. En algunas zonas se alcanzarán picos locales de 42-43 °C.
¿Habrá temperaturas muy altas? De forma, digamos, basal, sí. Serán muy altas. No obstante, hay que tener en cuenta que entre el descuelgue de la DANA al oeste y la convección que puede producirse (aun hay humedad en el ambiente) en muchas zonas el viento podría aliviar las máximas.
El problema de verdad. Estará, como digo, un poco más al norte. Buena parte de Francia es indistinguible (en térimnos geográficos) de los valles del Guadalquivir o del Guadiana. Lo que hacía que el clima sea bien es la ausencia de dorsales estacionarias como la que van a sufrir: no es raro que entre el domingo y el lunes sufran temperaturas de 40 grados o más. Son anomalías de hasta 20 grados sobre lo normal.
Y con una infraestructura no preparada para el calor.
No hay que olvidar que el calor es, con diferencia, el fenómeno meteorológico que más mata en Europa. Para dimensionarlo: la ola de 2003 dejó más de 70.000 muertes en el continente (unos 15.000 en Francia, unos 13.000 en España y otros 20.000 en Italia); la de 2022, en torno a 61.000. Es verdad que hay discusión sobre si hay más factores en liza, pero las cifras son terribles.
Es hora de hacernos a la idea... que este es el mundo en el que nos toca vivir.
Imagen | Meteociel
En Xataka | Junto a la ola de calor, España tiene algo por lo que preocuparse: "El Mediterráneo ya está demasiado caliente en junio"
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La noticia
Los humanos llevamos miles de años discutiendo qué es el infierno y AEMET ya tiene la respuesta: Francia y España este fin de semana
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
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Los humanos llevamos miles de años discutiendo qué es el infierno y AEMET ya tiene la respuesta: Francia y España este fin de semana
El calor es el fenómeno que más mata en Europa. Y lo que nos queda. Lamentablemente
Europa Occidental está a punto de convertirse en una olla a presión. Con el pico previsto el domingo 21 y lunes 22, el primer gran episodio de calor extremo del verano no solo va a ser "una de las peores olas de calor de la historia moderna para esta región"; va a suponer un shock sin precedentes más allá de los Pirineos.
Porque no podemos medir la magnitud del evento solo en términos de temperaturas absolutas, sino en términos de la anomalía entre el clima habitual y el grado de adaptación de cada población.
Así, en España lo vamos a pasa mal, pero dentro de las máximas habituales en pleno verano. En Francia, en cambio, todas las previsiones dan temperaturas totalmente fuera de cualquier referencia en la historia moderna.
¿Qué está pasando? En términos generales, podemos decir que una potente dorsal anticiclónica de bloqueo sobre el golfo de Génova (combinada con el descuelgue de una DANA al oeste de la Península) han impulsa hacia el norte una masa de aire sahariano seca y muy cálida. No obstante, el elemento clave de la "cúpula" o "domo de calor" es la estabilidad casi estacionaria.
La temperatura empezará a subir rápidamente el día 20 y alcanzará "temperaturas muy altas y persistentes" que podrían prolongarse buena parte de la semana.
Hablamos de 36-38 °C en valles del interior y hasta 40 °C en la zona oriental y en partes del cuadrante suroeste. En algunas zonas se alcanzarán picos locales de 42-43 °C.
¿Habrá temperaturas muy altas? De forma, digamos, basal, sí. Serán muy altas. No obstante, hay que tener en cuenta que entre el descuelgue de la DANA al oeste y la convección que puede producirse (aun hay humedad en el ambiente) en muchas zonas el viento podría aliviar las máximas.
El problema de verdad. Estará, como digo, un poco más al norte. Buena parte de Francia es indistinguible (en térimnos geográficos) de los valles del Guadalquivir o del Guadiana. Lo que hacía que el clima sea bien es la ausencia de dorsales estacionarias como la que van a sufrir: no es raro que entre el domingo y el lunes sufran temperaturas de 40 grados o más. Son anomalías de hasta 20 grados sobre lo normal.