Imagen de un aula durante la realización de un examen de oposiciones. EP
Política EDUCACIÓN Los maestros asturianos estallan contra Barbón por unas oposiciones con hasta un 90% de suspensos: "Es denigrante"Los aspirantes denuncian suspensos masivos, opacidad y falta de transparencia en un proceso que los deja fuera antes de revisar sus exámenes.
Más información:Más de 100 directores de colegios públicos de Asturias presentan su dimisión en plena huelga educativa contra Barbón
José Andrés Gómez Publicada 9 julio 2026 13:17h Actualizada 9 julio 2026 13:53h Las clavesLas claves Generado con IA
"Es denigrante y humillante". Así resume una opositora asturiana el resultado de las oposiciones al cuerpo de maestros convocadas por el Gobierno socialista de Adrián Barbón. Se presentó por Educación Infantil, una de las especialidades con más aspirantes —1680 para 79 plazas—, y denuncia una criba que considera inexplicable.
Tribunales con hasta un 90% de suspensos, calificaciones que ni siquiera alcanzan el mínimo exigido para que el examen pueda computar y la imposibilidad de reclamar antes de quedar fuera de la segunda fase.
"Lo siento, pero no me lo creo", insiste esta misma aspirante en conversación con EL ESPAÑOL. Su testimonio ilustra bien el sentimiento de rabia y frustración que existe entre numerosos opositores asturianos, que acusan a la Consejería de Educación y, por ende, al Gobierno de Barbón, de haber diseñado un procedimiento opaco, desproporcionado y sin garantías reales de revisión.
"Estudias, trabajas, lo das todo, dejas de lado muchas cosas y a muchas personas", relata. Así, después de meses de preparación y años de interinidad en muchos casos, el resultado ha sido para cientos de candidatos una nota que ni siquiera les permite seguir compitiendo por una plaza.
La polémica se concentra especialmente en Educación Infantil, aunque los afectados sostienen que la misma "tónica" se ha repetido en otras ramas del proceso.
Según relatan, en algunos tribunales sólo han aprobado tres personas de unos 60 aspirantes. En otros, el número de aprobados apenas habría llegado a 16. La media de aprobados, de acuerdo con los datos ronda apenas el 20%.
Más de 100 directores de colegios públicos de Asturias presentan su dimisión en plena huelga educativa contra BarbónLa primera prueba de las oposiciones al cuerpo de maestros en Asturias se celebró el pasado 20 de junio, justo al día siguiente del final del curso escolar en Asturias. Para muchos interinos, aquello supuso llegar al examen después de una semana de cierres de curso, informes, actas, graduaciones y fiestas escolares.
"Puedes imaginarte cómo llega uno al examen… Aun así, sin fuerzas y con la esperanza por los suelos, lo das todo", lamenta la misma aspirante.
La prueba incluía el desarrollo de un tema teórico y un supuesto práctico. El problema estalló días después, cuando comenzaron a publicarse las calificaciones. La opositora habla de una "tercera bofetada", "la más dura y humillante de todas".
Según su testimonio, en Educación Infantil había 28 tribunales, cada uno con unos 60 aspirantes. "El tribunal en el que más personas aprueban, 16 y, en el que menos, 3", denuncia.
La fórmula 'no 25%'
El dato que más ha encendido a los afectados es que muchos de los suspensos no aparecen con una nota numérica completa, sino con la fórmula "no 25%".
Es decir, que el tribunal considera que el ejercicio no alcanza el mínimo necesario en alguna de las partes de la primera prueba. La calificación sólo se obtiene mediante la suma de sus dos partes si el aspirante llega al mínimo exigido en cada una de ellas. Si no lo consigue, queda eliminado.
"Consideran que tu examen no llega al mínimo evaluable, un 1,25 sobre 5", explica la opositora. "Puedo entender que haya gente que no haya estudiado lo suficiente, gente que simplemente no haya estudiado y haya ido a firmar el examen", concede.
"Que del resto de aspirantes, del resto de personas que han estado escribiendo cuatro horas de examen hasta el final, no se merezcan ni llegar a un 1,25… Lo siento, pero no me lo creo".
La queja va más allá de una nota. Los aspirantes consideran que el resultado pone bajo sospecha a docentes que, en muchos casos, llevan años trabajando en centros públicos asturianos. "¿Significa eso que prácticamente el 90% de maestros del Principado de Asturias no son válidos para desempeñar su puesto de trabajo?", se pregunta la afectada.
Y lanza otra sospecha compartida por muchos opositores: "¿O la realidad es que, habiendo dos o tres plazas por tribunal, no pueden estar aprobados más de equis aspirantes?".
El enfado se dirige también contra la falta de garantías para revisar los exámenes antes de la segunda fase. Los aspirantes denuncian que el procedimiento ordinario no les permite formular alegaciones eficaces antes de ser excluidos de la siguiente prueba.
Dimite la consejera asturiana de Educación tras la multitudinaria manifestación del profesorado del domingo"Has suspendido la primera fase y no puedes alegar nada hasta que se termine todo el proceso… ¿Tiene esto algún sentido?", protesta la opositora. "¿Para qué voy a alegar cuando se termine todo si lo que quiero es alegar para ver si tengo posibilidad de pasar a la segunda fase?", añade.
Según su versión, los tribunales no les permiten acceder al examen corregido ni conocer en detalle los errores cometidos: "No puedes ver el examen, no pueden enseñarte los criterios ni tampoco tus errores para futuras mejoras".
Es decir, los opositores damnificados piden conocer el desglose individualizado de las puntuaciones, cómo se aplicaron los criterios de corrección y qué errores justifican una calificación eliminatoria.
Imposibilidad de reclamar
CSIF, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios del Principado de Asturias, ha elevado el tono contra la Consejería. El sindicato asegura que los primeros resultados le provocan "profunda preocupación" por el elevado número de suspensos y por la cantidad de aspirantes que no alcanzan el mínimo exigido en alguna de las partes de la primera prueba.
A su juicio, no se trata de una nota baja, sino de una calificación con "efecto eliminatorio directo", que impide continuar en el procedimiento y acceder a la segunda prueba.
CSIF recuerda además que ya había pedido a la Consejería, en las reuniones previas de planificación, que se reforzaran las garantías de los aspirantes y se habilitara un verdadero derecho de reclamación entre la primera y la segunda prueba.
Según el sindicato, la Administración se negó a establecer un mecanismo eficaz que permitiera revisar una calificación antes de que el perjuicio fuese irreversible.
"Resulta vergonzoso y lamentable que los opositores se vean privados de facto de reclamar entre ambas pruebas", sostiene el sindicato, que ha puesto a disposición de los afectados un modelo de alegaciones y solicitud urgente de revisión de calificación, acceso al expediente y adopción de medidas provisionales.
Por su parte, Comisiones Obreras (CCOO) también ha denunciado "oscurantismo" y ha reclamado un sistema más transparente.
La opositora consultada va incluso más allá y denuncia que "la subjetividad es la protagonista de este proceso". A su juicio, uno de los problemas de fondo es que no existe un temario cerrado, sino una relación de títulos que deja demasiado margen interpretativo.
"Adivina, adivinanza lo que la Consejería de Educación tiene en la panza", ironiza. "¿Qué hay que poner en los temas? ¿Qué esperan que pongamos en los supuestos?", se pregunta.
La Consejería de Educación, tras la enorme polémica, ha salido a defender el procedimiento. Según la explicación trasladada por el departamento, una de las novedades de esta convocatoria es que las faltas de ortografía penalizan en la corrección.
En concreto, 0,2 puntos por cada falta, hasta un máximo de dos puntos en las pruebas calificadas de 0 a 5 y de dos puntos en las calificadas de 0 a 10.
"Lo que están diciendo para justificar la cantidad de suspensos es una tontería. Porque sobre cinco puntos, las faltas de ortografía te restan como máximo uno. Cinco menos uno, cuatro. Y la mayoría de suspensos no llega al 1,25. No pueden achacar los suspensos a eso porque no es real", dice esta opositora.
El PP asturiano también ha entrado en la polémica y ha exigido a la Consejería de Educación garantías para que la presentación de alegaciones no perjudique a los aspirantes al cuerpo de maestros.
Los populares reclaman que los opositores puedan recurrir las calificaciones sin temor a represalias o a verse penalizados en el procedimiento, y piden al Gobierno de Barbón que aclare cómo va a proteger los derechos de quienes soliciten revisar sus exámenes.