La exhumación se realizó en marzo de 2022, en la iglesia de Santa María de Gracia, en Gelves (Sevilla). En concreto, en su cripta subterránea, donde se encuentra la tumba familiar de los Condes de Gelves, lugar que alberga los restos del mayor número de descendientes de Cristóbal Colón.
Carmen García, impulsora y mecenas de la investigación, y su equipo llegaron hasta allí con el fin de analizar los restos y tratar de poner fin definitivamente a las dudas sobre la identidad de Cristóbal Colón. La teoría más extendida es que el descubridor de América era genovés pero son numerosos los historiadores que apuntan otros orígenes.
Ella está convencida de que es el noble gallego Pedro Álvarez de Sotomayor y lleva más de una década tratando de poner fin al enigma abordándolo desde una «perspectiva científica rigurosa».
En Gelves, según pudo reconstruir gracias a diversos documentos históricos, fue enterrada por ejemplo la nieta del Almirante, Isabel Colón de Toledo, y el hijo de ésta y su nieto... es decir, los herederos del ADN de Colón. La dificultad estaba en que los restos no estaban individualizados sino mezclados en varios sarcófagos.
El equipo encargado de la exhumación, dirigido por el arqueólogo Andrés Bonilla, extrajo muestras óseas de 12 individuos -seis hombres y seis mujeres-, de las que se han realizado análisis genéticos y otras pruebas a siete, y se ha logrado identificar seis.
Los resultados han sido plasmados en un artículo titulado «Análisis arqueogenómico y bioinformático del linaje de Colón: evidencias de los condes de Gelves», y publicado en el portal bioRxiv, un repositorio de libre acceso para la distribución de preprints, textos científicos inéditos.
«Hemos concluido que dos de los individuos analizados -María de Castro y Jorge Alberto de Portugal- presentan coincidencias con las familias Zúñiga (originaria de Navarra) y Sotomayor (Galicia), lo que refrenda la hipótesis de que Cristóbal Colón era de origen gallego. Y, tras analizar 16 generaciones de los Zúñiga y Sotomayor no encontramos otro individuo que pueda llevar la herencia genética de ambos que Pedro Álvarez de Sotomayor», sintetiza Carmen García las conclusiones principales, que apuntalarían su teoría sobre la identidad de Colón.
El texto de 22 páginas, en el que se detalla paso a paso la investigación, recoge que el primer identificado fue Jorge Alberto de Portugal, III conde de Gelves, nieto de Isabel Colón de Toledo, tataranieto por tanto de Cristóbal Colón. Fallecido con 23 años -en 1589, al caerse de un caballo-, no fue difícil dar con él, ya que era el único varón adulto joven en la cripta.
Los estudios genéticos realizados descubrieron que tenía un inesperado parentesco biológico con otro de los individuos identificados: María de Castro Girón de Portugal, VI condesa de Gelves. Para resolver el porqué, se realizó «una investigación exhaustiva de toda su ascendencia», llegando a la conclusión de que «los ancestros comunes de los dos tenían una profunda convergencia con las casas Zúñiga y Sotomayor».
El parentesco de ambos lo confirmaría el estudio genético realizado en el laboratorio Citogen (Zaragoza) por Isabel Navarro, directora técnica del departamento de Genética Forense, quien se ha encargado del análisis de las muestras. «Hemos utilizado la técnica de secuenciación masiva o NGS para hacer análisis de genealogía genética forense, algo que no se ha hecho antes en restos tan antiguos, al menos no hay nada publicado», dice la genetista.
«Es una técnica que analiza 10.230 marcadores genéticos, de los que casi 10.000 están asociados al parentesco, lo que permite establecer relaciones familiares. Con la ayuda de un algoritmo bioinformático, al introducir los datos, el sistema se busca un match: 'Este tiene un parentesco de cuarto grado con este'». En lenguaje más mundano, funciona como las plataformas tipo MyHeritage, en la que la gente vuelca su ADN para dar con familiares.
Gracias a esta técnica pionera, hallaron que entre los seis individuos identificados había una abuela, su hijo y su nieto. Se trataba de Isabel de la Cueva -primera esposa de Pedro Nuño Colón de Portugal, VI conde de Gelves, descendiente directo de Cristóbal Colón-, de su hijo Pedro Manuel Colón de Portugal y de la Cueva -VII conde de Gelves- y de su nieto Pedro Manuel Florentín Colón de Portugal -VIII conde de Gelves-. El sexto individuo identificado sería Álvaro Jacinto Colón de Portugal, V conde de Gelves.
«Los resultados obtenidos ponen encima de la mesa una prueba científica y objetiva de que la teoría de que Colón era gallego es factible; la genética apunta en esa dirección. Lógicamente, hay que seguir investigando, pero se abre una vía para que sea así», explica Isabel Navarro, la genetista.
«La investigación se ha hecho gracias a la convergencia de muchas disciplinas, no una sola», subraya Carmen García, la impulsora del proyecto. Así, los seis han sido además identificados gracias a los documentos históricos que certifican que fueron enterrados en Gelves; al estudio antropológico de los huesos, que establece la edad, la estatura o el sexo; a la prueba del carbono 14, que estima la fecha de la muerte, o al estudio de los isótopos estables para medir los elementos químicos del hueso: «Los valores sugieren una dieta compuesta principalmente por proteínas marinas, lo cual es consistente con los entornos ribereños y costeros de Gelves y Cádiz, donde residían».
Las muestras óseas se han sometido también a la ablación láser, técnica inédita en este tipo de estudios, realizada por el Centro de Asistencia a la Investigación (CAI) de Arqueometría y Análisis Arqueológico de la Complutense, dirigido por José Yravedra.
Esta prueba ha localizado restos de titanio en los individuos que provenían de un enterramiento previo en Madrid -caso de los restos asociados a Isabel de la Cueva y Pedro Manuel Florentín, por ejemplo- a diferencia a los que fueron sepultados directamente en Gelves. Finalmente, el examen de los marcadores biogeográficos apunta lo esperado: procedían de Europa occidental.
Antes de la exhumación de Gelves, Carmen García impulsó, en septiembre de 2021, la de los ascendientes de Pedro Álvarez de Sotomayor que se encuentran en la iglesia de Santo Domingo de Tuy (Pontevedra): «La intención es acabar de analizar los restos de Gelves y compararlos con los que extrajimos de Tuy y con los datos que ha compartido Carlos de Vilanova, promotor de la exhumación de otro sarcófago de los Sotomayor de la Catedral de Tuy en 2015 y con el que colaboramos desde hace años. Sé que la identificación de Colón como Pedro Álvarez de Sotomayor es sólo cuestión de tiempo».
Su investigación se ha desarrollado al margen de José Antonio Lorente, quien en el documental de TVE Colón ADN. Su verdadero origen, muy cuestionado por la comunidad científica, descartaba entre otros el origen gallego y sugería el judío sefardí.
«Mi investigación tiene validez de prueba pericial», dice García, con formación y experiencia como jurista. «Está preparada para afrontar las acciones legales que se consideren oportunas si se intentara desacreditar».