Juanfran Pérez Llorca, en Les Corts. Rober Solsona / EP
Valencia Los pactos de gobierno entre el PP y Vox propician un acuerdo para los Presupuestos valencianos sobre la bocinaEl rumor sobre las cuentas vuelve al Ejecutivo ante la 'ventana de oportunidad' buscada por Pérez Llorca, quien cuenta con un margen de pocas semanas.
Más información: Los apurados plazos de Llorca para negociar Presupuestos con Vox abren la opción de pactar directamente los de 2027
Rosana Crespo Valencia Publicada 17 abril 2026 06:00hLos acuerdos territoriales que el PP y Vox están cerrando estos días para formar gobierno han abierto la buscada 'ventana de oportunidad' que Juanfran Pérez Llorca deseaba para tratar de pactar los Presupuestos de la Generalitat.
Si consigue llegar a un entendimiento con sus exsocios, será cuestión de días o de pocas semanas la aprobación y presentación del proyecto de ley, pues cuenta con un margen muy escaso dentro del calendario parlamentario antes de que acabe el actual periodo de sesiones.
Tanto desde el PP como desde Vox se muestran muy prudentes con el asunto, pero es evidente que los pactos entre ambos partidos en varias autonomías alimentan el rumor de que las cuentas pudieran salir adelante.
El pacto en Extremadura de PP y Vox incluye enviar a los menas a sus padres, prohibir el burka y blindar la nuclear de AlmarazEste mismo jueves se anunciaba el de Extremadura para los cuatro años de legislatura. María Guardiola será investida presidenta y Vox ostentará dos consejerías junto a una vicepresidencia. En el acuerdo se incluye precisamente el compromiso de que ambas formaciones saquen presupuestos anuales.
Al de este territorio le pueden seguir en los próximos días el de Aragón -que los dos partidos califican de muy avanzado- y, luego, el de Castilla y León.
Todo un contexto que propicia que los Presupuestos valencianos puedan acabar negociándose pese a que el contexto nacional no parecía el más favorable hasta hace poco.
En todo caso, resultará importante el precio de Vox. En Extremadura el PP ha cedido a prohibir el burka en los espacios públicos, a devolver a los menores migrantes no acompañados (menas) a sus padres siempre que sea posible, a que se supriman las clases de árabe y cultura marroquí en las escuelas, a eliminar las subvenciones a las ONGs que "favorezcan la inmigración ilegal" o a que los inmigrantes ilegales queden excluidos de los servicios y prestaciones sociales.
Los plazos, apurados
El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, siempre ha dejado claro que quería intentar tener nuevas cuentas con el apoyo de Vox. Pero la cuestión es hasta cuándo se puede considerar que es la 'fecha límite'.
La prioridad, evidentemente, es sacar adelante las de 2026 en el actual periodo de sesiones de Les Corts, que abarca hasta verano. Si se fijara como referencia, a más tardar, el mes de julio -incluso con un pleno extraordinario-, el pacto debería cerrarse, como máximo, en este mes de abril o a comienzos de mayo para comenzar la tramitación del proyecto, que suele durar unos dos meses.
En el caso de que no se lograra ningún entendimiento con Vox en esa franja temporal, la posibilidad que se abre, tal como informó EL ESPAÑOL, es la de un acuerdo en septiembre. Esto supondría que los presupuestos tuvieran luz verde el próximo otoño. Y que ya no fueran los de 2026, sino los de 2027.
Una manera de regresar al calendario ordinario de la presentación y tramitación de las cuentas que algunas voces dentro de Vox ven bien pero que, en realidad, complica mucho las negociaciones por la proximidad de las elecciones autonómicas de 2027.
Conversaciones discretas
Esta vía alternativa y mucho más difícil es posible que no haga falta con un contexto nacional favorable. Todo depende del 'ok' de las direcciones nacionales tanto del PP como de Vox, ahora inmersas en cerrar estos días los pactos en los territorios.
Poco se conoce de las conversaciones entre Pérez Llorca y Vox sobre los presupuestos. Realmente, ocurrió lo mismo con su antecesor en el cargo, Carlos Mazón, respecto a las cuentas de 2025.
Tras meses de comunicación con la dirección nacional del partido que fue su socio, acabó por cerrar un acuerdo en poco tiempo para sacar adelante las cuentas después de discretas negociaciones. Lo anunció repentinamente un 17 de marzo del pasado año. Y una historia similar se podría volver a repetir ahora.
En la Comunitat Valenciana, las relaciones entre el PP y Vox son muy buenas en una especie de oasis respecto a cómo han evolucionado en el resto de España.
Pero puede acabar existiendo alguna escenificación de ruptura entre ambos partidos en Les Corts justo a partir del próximo periodo de sesiones que arrancará en septiembre. Sacar antes del verano los presupuestos ya permitiría esa estrategia en solitario más adelante.
Unas cuentas también son importantes para Pérez Llorca. Contar con las primera suyas le permitiría vender un logro de gestión y lanzar un mensaje con el que reforzar el liderazgo de cara a su candidatura en 2027.
Máxime cuando todavía no está nada clara la celebración de un congreso regional que debería de tener lugar a partir de septiembre y que, de no hacerse -un escenario cada vez más probable-, desencadenaría una designación 'a dedo' del candidato por parte de Génova antes de acabar el año.
Unos nuevos presupuestos le darían igualmente a Pérez Llorca argumentos con los que contraponer su Gobierno al Ejecutivo central, que lleva tres años sin aprobar los suyos.