Los profesores españoles trabajan dos horas menos a la semana que en la media de países desarrollados y aseguran estar más satisfechos con su sueldo y con sus condiciones de trabajo. La caída de la natalidad ha provocado que en la última década se haya reducido el tamaño de las clases: desciende un 5% el número de alumnos de Primaria mientras el de maestros crece un 9%. Son algunas de las principales conclusiones de Panorama de la Educación, el macroinforme educativo anual que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha publicado este martes y que tiene a los docentes como protagonistas.
Días después de dar a conocer los desastrosos resultados de los alumnos de 15 años en el informe PISA, este organismo internacional radiografía a los educadores, uno de los factores que más efecto tiene en los resultados académicos de los estudiantes.
El Gobierno, de hecho, prometió que ésta iba a ser "la legislatura del profesorado", pero no ha concretado aún una reforma de la carrera docente que ponga más en valor a los profesores y mejore su formación. El Ministerio de Educación sigue debatiendo con los sindicatos, pero nadie confía en que llegue a término, porque ya se acercan las elecciones generales y exigir más a los profesores o evaluar su desempeño restaría votos al Ejecutivo de Pedro Sánchez.
La OCDE, mientras tanto, hace su retrato de la situación. En España, el profesorado a tiempo completo de Primaria, Secundaria y FP declara trabajar 38 horas semanales, de media, mientras que otros trabajadores a tiempo completo con titulación de grado o máster afirman estar en su oficio 40,4 horas a la semana.
Las 38 horas de las docentes españoles son algo más de dos horas menos que las reportadas en la media de países analizados (40,8). España es, de hecho, uno de los países con menos horas semanales, junto a Portugal, Irlanda e Israel. En la OCDE, los docentes también tienden a pasar menos tiempo en el trabajo que los trabajadores de otras profesiones (41,5).
La jornada laboral de un profesor se reparte entre el tiempo que dedica a la docencia (las horas lectivas) y el tiempo que dedica a preparar las clases y corregir tareas. En España, las horas lectivas anuales habituales de los maestros de Primaria son 828. Es decir, 58 más que las 770 de la media de la OCDE. En cambio, los profesores de Secundaria tienen menos horas lectivas: 642 frente a las 710 de la media de países.
El informe retrata a los docentes españoles más satisfechos con sus condiciones laborales (así lo afirma el 71% frente al 68% de la OCDE) y con su sueldo (54% frente al 38%) que lo que lo están los países vecinos.
Quizá por eso no hay esa escasez de personal docente que se está produciendo en otros países, aunque aquí sí hay problemas para encontrar a profesores de Matemáticas, Informática o Tecnología, que buscan refugio en empleos ajenos a la escuela mucho mejor pagados. La OCDE sí ve, en cualquier caso, que en España el porcentaje de profesores (11,4%) que llegan a la docencia después de haber ejercido otra profesión es superior a la media (8,4%).
Los puntos más conflictivos de la profesión docente son la alta temporalidad, que en España es el casi doble de la OCDE -el 24,6% tiene un contrato de un curso o menos- y la baja valoración social, pues sólo el 15% de los profesores considera que la sociedad valora su profesión, frente al 21,7% de la media de países.
Otra cosa mejorable es que un maestro de Primaria empieza cobrando un 24% más que el promedio de la OCDE, pero el salario máximo es solo 1,4 veces el inicial, frente a 1,6 veces en la media de países. "Los salarios iniciales son relativamente elevados, pero se trata de una carrera profesional muy plana", señala Ismael Sanz, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. "Es importante que se proporcione incentivos para destinos de difícil cobertura, más retroalimentación profesional y observación entre compañeros, así como mentoría para quienes empiezan", opina el también responsable de Educación de Funcas.
"Divergencia" en las ratios
El informe también destaca los cambios que está provocando la caída de la natalidad, que ha causado una reducción natural del tamaño de las clases. En España, el número de maestros de Primaria aumentó un 9% desde 2015, mientras que el número de estudiantes se redujo un 5%. La OCDE dice que esta "divergencia" responde asimismo a "decisiones políticas en relación con el tamaño de los grupos, las horas de trabajo del profesorado y el tiempo de instrucción". En el mismo periodo, el número de maestros de Primaria aumentó un 13% en el conjunto de países analizados, mientras sólo creció un 2% la cifra de estudiantes.
La previsión es que haya una caída de niños de cinco a 14 años de un 13% entre 2024 y 2033, "lo que apunta a una menor demanda de profesorado si no se realizan cambios en otras políticas", advierte el informe. Expertos como Ismael Sanz consideran que en estas estimaciones no se ha tenido en cuenta la llegada masiva de inmigrantes a nuestro país, que llevará, asegura, a que en los próximos lustros "se produzca un punto de inflexión" en la caída demográfica.
Sanz es partidario de reducir la ratio de alumnos, pero "no de forma generalizada", porque es una medida muy costosa para los cambios reales que produce en el conjunto del alumnado, según defiende. "Donde más efecto tiene es en Primaria y en las zonas desfavorecidas, con alumnado disruptivo", explica.
No llegamos al 5% del PIB que marca la ley
Panorama de la Educación también refleja que el gasto público medio en educación supuso el 3,9% del PIB en 2023, menos que el 4,2% registrado de media en la OCDE. Estamos lejos del 5% que se fijó como objetivo mínimo la Lomloe, allá por 2020, pero es más que lo que existía hace una década (3,6%), cuando en el resto de países se ha tenido a reducir (4,4% en 2015).
La inversión ha crecido, sobre todo, en Educación Infantil, donde el Gobierno ha hecho una apuesta fuerte por aumentar la gratuidad de la educación no obligatoria de 0 a 3 años. El 73% de los niños de dos años está matriculado en uno de estos programas: es una escolarización muy elevada.
El problema de España, sin embargo, es que tiene muchos alumnos matriculados en Infantil y muchas personas con títulos de educación superior (el 42%, casi igual que el 43% de la OCDE), pero hay muy pocas con niveles intermedios y muchas con una formación muy baja. Es lo que técnicamente se conoce como la estructura del reloj de arena del nivel educativo.
17% de 'ninis' frente al 23% de la OCDE
La tasa de jóvenes que ni estudian ni trabajan, los llamados ninis, también ha descendido en este tiempo: del 23% de 2015 al 17% de 2025. Ya no somos el país que más ninis tiene -nos ganan vecinos europeos como Grecia o Portugal- pero seguimos por encima de la media (13%). Y también hemos mejorado en tasa de desempleo juvenil (del 18% registrado en 2015 para los trabajadores con estudios universitarios al 8% de 2025), aunque nuestro paro es tres puntos porcentuales superior a la media.
La OCDE sigue insistiendo, un año más, en que el mejor antídoto contra el desempleo es la formación. A mayor nivel de estudios, menos paro y mejores salarios. Un titulado superior gana en España un 48% más que una persona cuyo nivel máximo es Bachillerato o FP de Grado Medio, frente al 54% en el promedio de la OCDE. Sin embargo, entre los más jóvenes la prima salarial de la educación superior es mayor en España: un 48% frente al 38% de la OCDE. El resultado de la FP de Grado Superior es destacable, con una prima salarial del 22% entre los jóvenes, el doble que el 11% de la OCDE.
Otro dato curioso es que los trabajadores con un nivel de estudios más alto tienen muchas más probabilidades de ocupar puestos en los que pueden trabajar desde casa. El 25% de los trabajadores con estudios superiores teletrabaja a veces o habitualmente, frente al 8% de los que sólo tienen Bachillerato o FP de Grado Medio.