Un sector en auge de asesores les facilita el proceso
Regala esta noticia Añádenos en Google 25/06/2026 a las 01:21h.Son tiempos inquietantes, incluso para los ricos. Muchos de quienes disponen de patrimonio suficiente para trasladarse al extranjero en busca de impuestos más bajos o ... de mayor seguridad física o política se muestran hoy menos convencidos sobre la idea de establecerse en Dubái o Hong Kong, e incluso en Estados Unidos o el Reino Unido. Sin embargo, no hay motivo para el desánimo: numerosos gobiernos siguen deseosos de acoger a extranjeros con dinero y habilidades, mientras que un sector en plena expansión de asesores de confianza está preparado para facilitarles la mudanza. Para estos consiglieri, el negocio atraviesa un momento de auge.
Hasta que Irán atacó a los Estados del Golfo, uno de los destinos preferidos era Dubái, donde reside un número creciente de millonarios. Un abogado especializado en inmigración describe el emirato como el «Walmart» del sector, con innumerables proveedores y tarifas muy competitivas. Ha atraído sobre todo a personas adineradas del sur global: del sur de Asia, pero también de Nigeria y de países devastados por la guerra como Siria y Líbano.
Los profesionales del sector están detectando un creciente interés por la migración entre los occidentales con un patrimonio elevado. Por ejemplo, numerosos británicos acomodados comenzaron a explorar alternativas tras la pandemia. En 2025, solicitaron participar en 23 programas de migración por inversión gestionados por gobiernos extranjeros, entre ellos, el programa EB-5 de Estados Unidos y los de Granada y Tailandia. En el resto de Europa, la preocupación por los impuestos sobre el patrimonio es uno de los principales desencadenantes de este interés. La consultora Henley & Partners publica cada año una clasificación de los países que más millonarios pierden y de aquellos que más los atraen. El año pasado, Francia, Alemania y España figuraron por primera vez entre los países que expulsaron a más residentes adinerados de los que consiguieron atraer.
Sin embargo, el cambio más significativo se está produciendo en Estados Unidos, donde reside más de una tercera parte de las personas del mundo con un patrimonio igual o superior a 30 millones de dólares, según la empresa inmobiliaria Knight Frank. «Estados Unidos ha pasado de ser un fenómeno pasajero a convertirse en el mercado principal», afirma Ronald Klasko, abogado de Filadelfia. En 2024, tras comprobar que cada vez más estadounidenses solicitaban asesoramiento sobre ciudadanía y residencia en el extranjero, fundó Exodus Migration, una consultora especializada en migración por inversión. Según explica, la mayoría de sus clientes desean trasladarse a Europa porque les preocupa la orientación política de Estados Unidos, quieren disponer de una residencia alternativa o buscan la posibilidad de viajar sin un pasaporte estadounidense.
Pese a estas inquietudes y al hecho de que Estados Unidos prohíba la entrada a ciudadanos de determinados países, el país sigue atrayendo a numerosos extranjeros adinerados. La demanda del programa EB-5, que exige una inversión mínima de 800 000 dólares en el país, sigue siendo elevada, aunque ello podría deberse a que el umbral aumentará hasta unos 900.000 dólares a principios del próximo año —los abogados, por su parte, manifiestan una «demanda muy escasa» del visado Gold Card impulsado por Donald Trump, cuyo coste asciende a un millón de dólares por cada miembro de la familia y cuya base jurídica sigue siendo incierta—.
España canceló su programa de residencia vinculado a inversiones de 500.000 euros
Muchos otros países están deseosos de aprovechar esta tendencia: San Vicente y las Granadinas, en el Caribe, anunció en diciembre la puesta en marcha de un programa de ciudadanía por inversión que definió como un «pilar económico fundamental»; Uzbekistán, las Maldivas y Nauru han solicitado a Henley que diseñe y desarrolle iniciativas similares.
Sin embargo, los ricos pueden descubrir que una cálida bienvenida a veces termina enfriándose. En enero de 2025, España, que durante años fue un destino popular, canceló su programa de residencia vinculado a inversiones de 500.000 euros (577.000 dólares) con el objetivo de frenar la especulación inmobiliaria. En abril, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que el programa maltés infringía la legislación comunitaria porque «comercializaba» la ciudadanía, aunque el programa de «ciudadanía por méritos» de la isla, dirigido a emprendedores, ha ganado peso desde entonces.
Ese mismo mes, Argentina anuló una licitación publicada en diciembre para poner en marcha un programa de migración por inversión que había despertado el interés de once empresas. Por su parte, el mes pasado Portugal amplió de cinco a diez años el periodo de residencia legal necesario para que la mayoría de los inmigrantes puedan obtener la nacionalidad.
Muchos gobiernos afrontan presiones para endurecer los controles de sus programas de ciudadanía y residencia, señala Klasko. La gran pregunta es: «¿conoce realmente el país los antecedentes de las personas a las que concede pasaportes?». En otras palabras, la incertidumbre geopolítica no solo inquieta a los ricos. Aun así, muchos países seguirán dispuestos a recibirlos, y muchos asesores estarán encantados de ayudarles a escoger destino.
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