Pendenciero, promiscuo, encantador y el alma de la fiesta. Así era el Harrison Ford de la década de los 60, que ahora recupera un libro con jugosas anécdotas. Un buscavidas que sobrevivía entre pequeños papeles, trabajos de carpintería y la hierba a domicilio.
Regala esta noticia Añádenos en Google 04/09/2026 a las 15:21h.Ya sabíamos que Harrison Ford se había ganado la vida como carpintero (construyó, por ejemplo, el porche de la escritora Joan Didion) antes de convertirse ... en estrella de cine, pero un libro reciente (Didion y Babitz, de Lili Anolik) nos ha dejado jugosas anécdotas sobre los años 60 que dan una idea de lo salvaje que llegó a ser Han Solo antes de embarcarse en una relación estable con Chewbacca.
Ford, que alternaba los encargos de carpintero con el trapicheo, solía llevar su 'producto' en la funda de un contrabajo, vivía en un tipi en la granja de unos amigos para los que construyó un corral en concepto de alquiler, aunque los fines de semana acudía fielmente al hogar para estar con su mujer y sus hijos.
La hermana de Babitz, Mirandi, le contó a la escritora postrada en la cama de hospital que Harry acababa de mandar un cheque de 50.000 dólares. A lo que Babitz, con su socarronería habitual, le contestó que no le extrañaba, pues habría sido en concepto de «mamadas» de aquel salvaje L.A. de su juventud, en donde «una nunca sabe si le ha llegado la inspiración o solo ha sido la cocaína».
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