Durante la Guerra Fría, Estados Unidos quiso resguardarse de los posibles ataques de la Unión Soviética también desde el espacio. Por eso, se puso en marcha la constelación DSP (Programa de Apoyo a la Defensa), un conjunto de satélites capaces de detectar ataques balísticos con suficiente antelación para preparar una estrategia defensiva. Fueron tan exitosos que se han estado utilizando hasta ahora, pero solo porque ya está casi lista una sustitución. Y es que la Guerra Fría finalizó, pero Estados Unidos tiene la mala costumbre de meterse en bastantes conflictos bélicos. Le han dado mucha caña en estos años.
Más de 5 décadas. Los primeros satélites del DSP se lanzaron en 1970. Desde entonces y hasta 2007 se pusieron en órbita un total de 23. Aunque su propósito inicial fuese la Guerra Fría, también tuvieron un papel clave en la Operación Tormenta del Desierto contra Irak.
Más tarde, ya en 2026, se han usado dos de estos satélites en las operaciones Apollo Maneuvers, con las que el Mando Espacial de Estados Unidos probó maniobras dinámicas de satélites y logística en órbita baja, media y geoestacionaria. En definitiva, estos satélites han servido como aviso de ataques desde la Tierra y se han empleado en ensayos de estrategia espacial. Sin embargo, ya ha llegado su jubilación.
30 minutos preciosos. Los satélites de DSP no detectaban los ataques antes de que se produjesen, sino cuando ya se habían llevado a cabo. Sin embargo, tienen una capacidad de respuesta muy rápida. Generalmente, un misil balístico intercontinental tarda en torno a 30 minutos en llegar a su objetivo. Por lo tanto, si avisaban a tiempo, se podían tomar medidas antes de su llegada.
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La desconexión. Una vez finalizadas las maniobras Apollo, los dos últimos satélites operativos de esta constelación se reposicionaron y se enviaron a órbitas de eliminación superestacionarias. Estas son órbitas que sirven como cementerios. Están unos cientos de kilómetros por encima de la órbita geoestacionaria y, hoy por hoy, no están todavía saturadas, así que se evitan colisiones. Además, los satélites y naves que se envían allí se vacían de combustible para evitar explosiones, por lo que quedan apartados de forma segura.
Sucesores. Este sistema de satélites de la Guerra Fría tiene ya un reemplazo trabajando. Se trata del Sistema Infrarrojo Basado en el Espacio (SBIRS), cuyo primer satélite se lanzó en 2011. Hasta ahora han trabajado juntos, pero este ya se queda solo y a la espera de la Misión USSF-57, cuyo primer satélite, OPIR GEO, debería lanzarse este mes de octubre. Eso es lo que estaba previsto. Sin embargo, para su lanzamiento depende de un cohete Vulcan de ULA. Estos están teniendo algunos problemas debido a fallos en su propulsor sólido, por lo que es posible que OPIR GEO se retrase aún un poco.
Lo que está claro es que Estados Unidos no quiere quedarse sin ojos estratégicos en el espacio. Si jubila el que ha sido su principal vigía durante 50 años, es porque posiblemente tienen todo bajo control.
Imagen |Wikimedia Commons
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La noticia
Los satélites que vigilaron a la Unión Soviética durante la guerra fría se jubilan: Estados Unidos manda sus últimos DSP al cementerio espacial
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Azucena Martín
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Los satélites que vigilaron a la Unión Soviética durante la guerra fría se jubilan: Estados Unidos manda sus últimos DSP al cementerio espacial
50 años de servicio ya son bastantes, llega el turno de satélites más jóvenes
Durante la Guerra Fría, Estados Unidos quiso resguardarse de los posibles ataques de la Unión Soviética también desde el espacio. Por eso, se puso en marcha la constelación DSP (Programa de Apoyo a la Defensa), un conjunto de satélites capaces de detectar ataques balísticos con suficiente antelación para preparar una estrategia defensiva. Fueron tan exitosos que se han estado utilizando hasta ahora, pero solo porque ya está casi lista una sustitución. Y es que la Guerra Fría finalizó, pero Estados Unidos tiene la mala costumbre de meterse en bastantes conflictos bélicos. Le han dado mucha caña en estos años.
Más de 5 décadas. Los primeros satélites del DSP se lanzaron en 1970. Desde entonces y hasta 2007 se pusieron en órbita un total de 23. Aunque su propósito inicial fuese la Guerra Fría, también tuvieron un papel clave en la Operación Tormenta del Desierto contra Irak.
Más tarde, ya en 2026, se han usado dos de estos satélites en las operaciones Apollo Maneuvers, con las que el Mando Espacial de Estados Unidos probó maniobras dinámicas de satélites y logística en órbita baja, media y geoestacionaria. En definitiva, estos satélites han servido como aviso de ataques desde la Tierra y se han empleado en ensayos de estrategia espacial. Sin embargo, ya ha llegado su jubilación.
30 minutos preciosos. Los satélites de DSP no detectaban los ataques antes de que se produjesen, sino cuando ya se habían llevado a cabo. Sin embargo, tienen una capacidad de respuesta muy rápida. Generalmente, un misil balístico intercontinentaltarda en torno a 30 minutos en llegar a su objetivo. Por lo tanto, si avisaban a tiempo, se podían tomar medidas antes de su llegada.
La desconexión. Una vez finalizadas las maniobras Apollo, los dos últimos satélites operativos de esta constelación se reposicionaron y se enviaron a órbitas de eliminación superestacionarias. Estas son órbitas que sirven como cementerios. Están unos cientos de kilómetros por encima de la órbita geoestacionaria y, hoy por hoy, no están todavía saturadas, así que se evitan colisiones. Además, los satélites y naves que se envían allí se vacían de combustible para evitar explosiones, por lo que quedan apartados de forma segura.
Sucesores. Este sistema de satélites de la Guerra Fría tiene ya un reemplazo trabajando. Se trata del Sistema Infrarrojo Basado en el Espacio (SBIRS), cuyo primer satélite se lanzó en 2011. Hasta ahora han trabajado juntos, pero este ya se queda solo y a la espera de la Misión USSF-57, cuyo primer satélite, OPIR GEO, debería lanzarse este mes de octubre. Eso es lo que estaba previsto. Sin embargo, para su lanzamiento depende de un cohete Vulcan de ULA. Estos están teniendo algunos problemas debido a fallos en su propulsor sólido, por lo que es posible que OPIR GEO se retrase aún un poco.
Lo que está claro es que Estados Unidos no quiere quedarse sin ojos estratégicos en el espacio. Si jubila el que ha sido su principal vigía durante 50 años, es porque posiblemente tienen todo bajo control.