Antonio Díaz Villalta, nuevo presidente de la entidad, asegura que el canon de tres millones se podrá afrontar con créditos y nuevos ingresos
Regala esta noticia Añádenos en Google Antonio Díaz Villalta acaba de ser elegido presidente del Club Mediterráneo. (Migue Fernández)Málaga
19/06/2026 a las 00:19h.El encuentro tiene lugar en la cafetería de su sede social, donde ya se puede desayunar. Parece un paso pequeño, pero era algo largamente demandado ... por los socios, y ha sido su primera promesa electoral cumplida. Antonio Manuel Díaz Villalta acaba de ser elegido presidente del Club Mediterráneo, la veterana entidad deportiva que cuenta con más de 3.700 miembros. Sumados a los afiliados deportivos, se superan ampliamente los 4.300 participantes, y 113 empleados. Esto equivale a gestionar «un pequeño ayuntamiento», que además dispone de un puerto deportivo con más de 100 atraques...
Precisamente, el líder define el momento en el que se encuentra la institución como «crítico»: «El Puerto nos va a dar una concesión por 30 años más, y eso implica hacer unos pagos importantes. Este es el momento de darle una componente de gestión más profesional y transparente». Para ello, lidera una junta directiva con perfiles variados: economistas, arquitectos, interioristas, informáticos, directores de recursos humanos y personas con experiencia en la gestión institucional y en la Universidad; así como especialistas en cada uno de los deportes. «Yo no monté el equipo para ganar las elecciones, sino para gestionar el Club», asegura.
Nueva concesión
El presidente afirma con rotundidad que la continuidad de su sede de La Malagueta está garantizada. «Lo que queda es un tema puramente burocrático; el proceso para la nueva concesión está en Puertos del Estado, en Madrid, tras recibir el análisis favorable de la Autoridad Portuaria, pero tenemos el ok de ambos. Puede ser cuestión de semanas o de meses, pero tenemos una relación muy fluida para nuevos proyectos de futuro».
«El Puerto nos va a dar una concesión por 30 años, este es el momento de darle al Club una gestión más profesional y transparente»
Antonio Díaz Villalta
Presidente del Club Mediterráneo
Esta prórroga implica un coste elevado, de tres millones de euros, que hay que pagar, y que ha sido motivo de preocupación para los socios. Además, el presidente advierte de que en la última etapa, a la espera precisamente de la prórroga, se redujo la inversión en las infraestructuras, que ahora necesitan una renovación.
A ello, se suma la construcción de nuevas instalaciones para los próximos 30 años. Para esta doble tarea, la asamblea ya ha aprobado un presupuesto de 5 millones de euros: 3 millones para la nueva concesión, y otros 2 millones para mantenimiento correctivo. Además, el nuevo equipo está preparando un plan de inversiones para sus cuatro años de mandato.
Muchos socios se preguntan si tendrán que aportar más dinero. En este punto, Díaz Villalta es tajante: «La cuota del socio no se toca, y sobre ese escenario trabajamos». ¿Cómo? «Eso se puede hacer si gestionamos bien». Para ello, se pretende incrementar los ingresos, aprovechando mejor las instalaciones. «Históricamente, el club ha dispuesto de 13.000 metros cuadrados en su sede, cuando estaba la Casa de Botes; pero ahora tenemos una marina con otros 12.000 metros cuadrados, que a día de hoy está infrautilizada».
«Tenemos una marina con otros 12.000 metros cuadrados que a día de hoy está infrautilizada, tenemos más espacio para sacarle partido»
Al respecto, advierte de que hay un edificio vacío, al que hay que darle contenido, además del compromiso con la Autoridad Portuaria para construir otros inmuebles. «Con lo cual tenemos más metros cuadrados para sacarles partido y aumentar los ingresos». De este modo, se van a aumentar las actividades y los servicios, y que sean más atractivos a los socios, «para que puedan hacer cosas sin que haya lista de espera». Y más variedad, sobre todo pensando en los mayores. Todo ello, bajo la premisa de descongestionar la sede social y potenciar la marina.
Sin cuota de entrada
Otro objetivo es aumentar el número de miembros. «Queremos potenciar la reunificación familiar, que vuelvan los hijos de los socios, y los que se marcharon en el pasado». Asegura que el nuevo proyecto «ha despertado mucha ilusión», por lo que el 15 de julio se empezarán a tramitar altas de este tipo, que como novedad no tendrán que pagar la cuota de entrada, que hasta ahora suponía una barrera.
Los planes para la marina del dique de Levante pasan por la construcción de un nuevo gimnasio con dos niveles: uno de competición y otro para uso recreativo; complementado con unos vestuarios más grandes. También se proyecta un restaurante o tasca abierta a la ciudad, con horario amplio para dar servicio a los deportistas y usuarios de fuera. Así como salas de formación náutica en colaboración con la Autoridad Portuaria; salas para reuniones y presentaciones de productos; un 'parking' e incluso una piscina. «Lo que queremos es tener dos sedes a pleno rendimiento, que los mismos servicios que hay en la sede social se puedan dar también en la marina».
Por su parte, el antiguo edificio de La Malagueta se va a centrar en los socios mayores, con un impulso a las actividades deportivas dirigidas, tales como aquagym, Tai chi, escuela de espalda, pilates y un gimnasio plenamente adaptado a sus necesidades. Por último, el nuevo presidente hace un voto de transparencia en su gestión: «Queremos compartir con el socio cada paso que demos: proyectos importantes, los éxitos pero también lo que va mal». Para ello, han abierto nuevos canales de comunicación, con un canal de WhatsApp, más presencia en redes sociales y contenidos audiovisuales.
- Temas
- Club Mediterráneo
- Málaga