Dos personas que salieron con vida del ataque de Hamás al festival de música reconstruyen sus vidas y encuentran en la comunidad creada alrededor de aquel evento una vía para convivir con el trauma
Regala esta noticia Añádenos en Google Visitantes del memorial dedicado a las víctimas del festival de música Nova. (EFE)Enviado especial. Jerusalén
05/10/2026 Actualizado a las 19:12h.Israel afronta el tercer aniversario del 7 de octubre en plena carrera electoral y el ataque sorpresa de Hamás está en el centro del debate ... político. Medios como el diario hebreo 'Haaretz' desvelaron que Benjamín Netanyahu recibió un aviso previo sobre los planes de los islamistas, pero no hizo caso. El primer ministro, que bloquea la puesta en marcha de una comisión de investigación sobre lo sucedido, lo niega. En medio de este pulso, miles de supervivientes rehacen sus vidas tras haber superado aquel «sábado negro» que dejó alrededor de 1.200 muertos y 251 secuestrados, según datos oficiales israelíes, y abrió las puertas a una operación militar por la que el Estado judío está siendo investigado por la Justicia internacional bajo la acusación de «genocidio».
A las 6.29 de la mañana de aquel día, Tal Shimony, de 28 años, pasó de estar bailando a intentar escapar. Empezaron los cohetes, los disparos, el pánico y durante las horas siguientes intentó localizar y ayudar a gente: enviaba ubicaciones de personas conocidas y desconocidas y recibía llamadas de madres que trataban de averiguar dónde estaban sus hijos. En un momento llegó a estar con el teléfono en una mano y un cuchillo en la otra, porque temía que los atacantes se acercaran al lugar donde se encontraba escondida, según contó en un podcast de la American Jews Committee (AJC).
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