Una vecina de Churriana de 81 años es desvalijada por una pareja de mediana edad y un supuesto joven con discapacidad tras convencerla para repartir una bolsa llena de billetes
Regala esta noticia Añádenos en Google 05/09/2026 a las 00:19h.Era lunes. Las diez y media de la mañana. Francisca salió de su casa, en la zona de Churriana, para ir a la floristería y ... a la peluquería cuando una pareja de mediana edad le llamó la atención. Junto a ellos, un hombre algo más joven que aparentaba tener alguna discapacidad sujetaba una bolsa. Aún no lo sabía, pero la mujer de 81 años estaba a punto de ser víctima del conocido 'timo de la estampita': los estafadores convencen a su objetivo de que han encontrado una gran cantidad de dinero y le prometen repartirlo. El desenlace es bien distinto, la mujer acabó desvalijada.
Su nieta Laura, que ha alertado en redes sociales de lo ocurrido, explica en una conversación con este periódico que, a continuación, los sospechosos llevaron a Francisca a su casa para que recopilara más joyas: «Aunque mi abuela ya les había dado todo lo que tenía de oro y solo le quedaba bisutería, insistieron, así que cogió algunas cosas más». Cuando bajó, siempre el relato de la joven, la pareja le dijo que el «niño» tenía hambre y le preguntó si podía comprarle un bocadillo.
«Le han robado todas sus joyas...El cordón con la foto de mi tío, los pendientes que le trajo mi abuelo de Suiza y las dos alianzas. Yo calculo que los 3.000 euros a lo mejor»
Laura
Nieta de Francisca
Francisca nuevamente accedió. La llevaron en coche a la zona del mercado de Churriana. Se bajó y compró algo de comida. Pero, cuando salió, ni rastro del vehículo, de la pareja, del joven, de la bolsa con el dinero ni de sus joyas. «Ahí fue consciente de que la habían engañado, se derrumbó y llamó a su hija mayor. Después yo la acompañé a comisaría», detalla Laura. La familia no ha calculado con exactitud el valor económico de lo sustraído, pero su nieta asegura que el sentimental es mucho mayor.
«Le han robado todas sus joyas...El cordón con la foto de mi tío, los pendientes que le trajo mi abuelo de Suiza y las dos alianzas. Yo calculo que los 3.000 euros a lo mejor». Ha pasado una semana y media desde el robo y Francisca todavía está en alerta, a pesar de que ahora tiene incluso cámaras en su casa. No recuerda algunos detalles de lo que ocurrió y también se avergüenza de haber caído en la trampa. Su nieta cuenta que no tiene falta de dinero, pero que se obcecó con la idea de repartírselo a sus allegados.
Según Laura, varias vecinas de la zona también han intentado ser engañadas con el mismo modus operandi. No hay duda de que timos como la estampita y el tocomocho, viejos como la vida misma y mil veces exhibidos en el cine, aún funcionan.
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