La valla que escaló Salma este martes, para huir de la casa donde Alberto la tuvo secuestrada durante dos años, en la pedanía murciana de San José de la Vega.
Reportajes Los tormentos de 'El Coletas' a Salma en su casa de Murcia: la ataba en el baño cuando se iba y le rompía dientes a martillazos"Alberto le decía: ‘Te voy a llevar a Sevilla y te voy a enterrar viva en un descampado’. La llevaba martirizada", tal y como explican dos mujeres que han estado con la víctima de este secuestro, en la Ciudad de la Justicia.
Más información:' El Coletas', "traficante", raptó a su novia Salma 2 años en Murcia con ayuda de su hija embarazada y su hermana
Jorge García Badía Murcia Publicada 14 febrero 2026 01:40hSalma empezó una relación sentimental a distancia con Alberto 'El Coletas'. Ella residía en Barcelona y él en Murcia. De modo que su novio subía a visitarla a la ciudad condal los fines de semana, pero en la primavera de 2024, Alberto la invitó a conocer su casa en San José de la Vega: en pleno corazón de la huerta del Segura. “Salma no volvió a salir de esa casa”.
Tal afirmación la realizan dos víctimas de malos tratos que este viernes estaban citadas en la Ciudad de la Justicia, para luchar contra su agresor, y en la sala de espera donde aguardan todas las mujeres antes de declarar en el Juzgado de Violencia de Género, les ha tocado esperar junto a otra víctima: Salma, la joven marroquí secuestrada dos años por 'El Coletas'.
“Nada más verla, la hemos reconocido. Llevaba el ojo izquierdo ennegrecido y sin visión, por un puñetazo. Tenía grapas y puntos por la cabeza porque le pegaba con una barra de hierro. Durante dos horas, Salma nos ha contado lo que ha sufrido mientras las tres esperábamos a entrar al juzgado a declarar”, tal y como explican estas mujeres a EL ESPAÑOL.
Estas dos víctimas de violencia de género han escuchado parte de lo que Salma iba a narrarle a la magistrada de la Plaza 1 de Violencia sobre la Mujer de Murcia que ha ordenado el ingreso en prisión de Alberto S., de 54 años, alias ‘El Coletas’, por detención ilegal y los delitos continuados de malos tratos, amenazas, coacciones y agresión sexual.
Celia, la hija de 'El Coletas', así como una segunda mujer, María, y un vecino, José, no han ingresado en prisión, pero se mantendrá su condición de supuestos encubridores durante la instrucción judicial. “Las lágrimas se nos han saltado tras escuchar todo lo que ha sufrido y que varias personas lo supieran sin tener las narices de hacer nada".
“Ha recibido unas palizas muy agresivas, insultos y amenazas muy fuertes y muy dolorosas. Salma era una muchacha que no tenía familia en Murcia ni ningún apoyo. Alberto le decía: ‘Te voy a llevar a Sevilla y te voy a enterrar viva en un descampado’”. "La llevaba martirizada".
Las dos mujeres víctimas de violencia de género que ha estado con Salma, este viernes, en la Ciudad de la Justicia de Murcia. Badía
Estas dos mujeres desvelan una de las claves de cómo durante 680 días, la pobre Salma no pudo escapar de la casa que Alberto 'El Coletas' tenía entre varios bancales con limoneros y naranjos en el Carril de los Palomas: "Cada vez que él se iba, la dejaba atada con una cuerda dentro del baño. Nos ha enseñado los brazos y los llevaba llenos de marcas de tenerla atada".
La otra clave para prolongar el cautiverio de esta mujer, 16 años más joven que su secuestrador, consistía en las "amenazas de muerte" que 'El Coletas' verbalizaba. Incluso las ponía en práctica: "Reventó un gato delante de Salma y le dijo que le haría eso si intentaba escapar". "Le disparó con una pistola y le causó una quemadura en la mano por la pólvora"...
Tales episodios supuestamente transcurrían entre agresiones salvajes y vejaciones nauseabundas: "Le pegó con un martillo en la boca y le rompió cinco dientes". "También la golpeaba con una barra de hierro en la cabeza, le daba puñetazos y le decía que tenía tres segundos para levantarse, y si no lo hacía, volvía a golpearla...".
"Salma nos ha contado que le ponía el culo en la cara y se tiraba pedos encima de su rostro", "cuando ella estaba durmiendo le metía sus genitales en la boca", "la ataba a una camilla para violarla...".
El término violencia de género se queda corto para Alberto, un hombre con antecedentes por tráfico de drogas y que hace una década ya fue detenido por dar una paliza a Lupe, su esposa y madre de dos hijos, lo que le llevó a ingresar en el Sistema VioGén.
La valla que saltó Salma con la ayuda de una escalera, tenía pinchos que se podría haber clavado durante su huida. Badía
"Para nosotras, las personas que sabían lo que le pasaba a Salma, tienen el mismo delito que ese maltratador", tal y como reflexionan estas dos mujeres en la Ciudad de la Justicia.
De momento, el único que ha entrado en prisión es Alberto S., de 54 años. Su hija, Celia, de 24 años, se libró de los calabozos de la Jefatura de Policía cuando fue detenida porque está embarazada y se procedió a citarla a declarar en el juzgado -como investigada por un delito de encubrimiento-.
La otra presunta cooperadora es una mujer llamada María, cuya identidad no está clara. Los residentes del Carril de los Palomas sostienen que "es una vecina" del 'Coletas', pero estas mujeres que han estado con Salma afirman que "es la hermana" de Alberto. "Ella nos ha contado que eran la hija y la hermana del 'Coletas' las que iban a la casa donde estaba secuestrada. No podía denunciar porque le había quitado el móvil".
"¿A quién le pedía ayuda? Al entorno de Alberto, a su hija, a su hermana o a 'Pepito' que era su recadero". De hecho, este último, José, de 57 años, alias 'Pepito', y con aparentes problemas de toxicomanía, tiene que declarar próximamente como investigado por ayudar a encubrir el secuestro. "El 'Pepito' se encargaba de ir a hacer la compra, para que el secuestrador no saliese de casa y dejase sola a Salma".
La magistrada también ha acordado que se tome declaración a varios testigos y que un forense evalúe las lesiones psicológicas y físicas de Salma (Marruecos, 1987). “ Le daba por llorar y se echaba la culpa, cuando ella no tiene ninguna culpa”. "Él le pegaba porque decía que se sentía rechazado por ella, porque decía que ella no le quería, porque se negaba a darle un beso...".
Una de las cámaras de seguridad en la puerta de la casa donde Salma estaba secuestrada. Badía
Salma se despidió de sus padres en Barcelona, les dijo que se iba a pasar unos días a Murcia y la tierra se la tragó el lunes 1 de abril de 2024. En el Centro Nacional de Desaparecidos llegaron a calificar su caso como "una desaparición voluntaria" o "una fuga", para alejarse de su familia, pero nada de eso. Ha permanecido secuestrada 680 días.
"Como tenía la misma ropa desde hace dos años, nos ha contado que se tenía que poner calzoncillos de su secuestrador porque no le compró ni unas bragas". "Es un milagro que saliera viva de esa casa".
- ¿Por qué dicen eso?
- Salma nos ha contado que le pedía a Alberto, por favor, que la llevase al médico, pero él se negaba. Le contestaba: 'No te voy a llevar al médico, te odio, eres una asquerosa, una sucia'...
Este martes le volvió a pegar. Le dio un palizón tan grande que se cansó de darle golpes y Alberto se echó a dormir sin atarla en el aseo, como siempre hacía. Salma dice que aprovechó ese descuido para huir.
- ¿Les contó Salama cómo logró escapar de la casa de los horrores?
- Ella dejó las marcas de sus manos ensangrentadas en la pared del baño, de apoyarse para poder levantarse y caminar. Tuvo que recorrer el patio y cuando salió a la puerta exterior, utilizó una escalera que apoyó en una vieja jaula de animales, para saltar la valla porque era muy alta.
Podía haberse clavado los pinchos y haber muerto porque iba tan mal que nos ha explicado que se arrastró por el suelo como una serpiente. Tenía miedo de que alguna de las cámaras de la casa la grabase huyendo y Alberto saliera a pegarle un tiro.
Una vieja jaula de animales, propiedad de Alberto 'El Coletas', situada junto a la valla por la que saltó Salma con ayuda de una escalera. Badía
Estas mujeres no exageran su relato porque este diario ha comprobado los pinchos del vallado. Además, la Policía Nacional confirmó que en el registro de la casa intervinieron armas. Y lo más importante, el periodista vio a Salma salir del Juzgado de Violencia sobre la Mujer, tras prestar declaración este viernes, y la pobre iba acompañada por cuatro sanitarios, los cuales iban sujetándola porque apenas podía caminar.
"Un oído le dolía de los puñetazos que ha recibido y la espalda la tenía fatal”. “Tenía una cicatriz en la frente, luego se ha abierto la melena y nos ha enseñado tres o cuatro rajas con grapas y puntos por la cabeza". "No se sentía capaz de hablar delante de la juez y ha tomado Orfidal".
- ¿Cómo se han despedido de Salma?
- Le hemos dado nuestros números de teléfono para que nos llame desde su piso de acogida a víctimas de violencia de género. Le hemos dicho que la vamos a ayudar en todo lo que podamos y le hemos regalado una pulsera con un rosario, como amuleto.
La 'pobrecica' nos ha llegado a ofrecer de beber el agua que ella llevaba. Salma es una muchacha con buen alma que dio con un tío que no se merece volver a ver la luz del sol.
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