Alberto Núñez Feijóo celebra con Alfonso Fernández Mañueco su triunfo del 15-M, este lunes en la sede nacional del PP. PP
Política PARTIDO POPULAR Los tres candidatos del PP exigirán pactos de 4 años, con calendario de reformas, si Vox quiere entrar en los gobiernosGuardiola, Azcón y Mañueco aceptarán a Vox en sus ejecutivos si asumen que la inmigración no es competencia autonómica y que los pactos sólo cubrirán las materias en que ambos partidos coinciden programáticamente.
Hay menos de cuatro semanas reales para cerrar los acuerdos en las tres regiones: el 30 de abril es el límite real en Extremadura y Aragón, y las andaluzas acechan en el horizonte.
Más información: Feijóo exige a Abascal que deje atrás el bloqueo: "Hay una mayoría clara, o se está con el cambio o se está con Sánchez".
Alberto D. Prieto Publicada 17 marzo 2026 02:47hLas claves nuevo Generado con IA
La gran victoria de Alfonso Fernández Mañueco este domingo en Castilla y León ha despejado la última incógnita del ciclo electoral. Y con ella ha llegado también la hora de la verdad para PP y Vox en tres Comunidades Autónomas.
Este lunes, Santiago Abascal confirmó lo que llevaba meses sin querer aclarar: Vox quiere gobernar en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Su declaración abre formalmente las negociaciones, hasta ahora entre bambalinas. Pero los tres presidentes en funciones del PP ya han fijado el precio de entrada.
No bastará con que Vox prometa aprobar los cuatro presupuestos que exige el documento marco de Alberto Núñez Feijóo.
Los tres, María Guardiola, Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco, irán más allá: exigirán que las medidas que se acuerden en la negociación vayan calendarizadas a lo largo de los cuatro años de legislatura.
El objetivo es cerrar la puerta a la ruptura sobrevenida. En julio de 2024, los tres gobiernos de coalición se rompieron de manera abrupta por la crisis de los menores extranjeros no acompañados (menas) que forzó Vox.
Moreno cree que los resultados en Castilla y León son un aviso para Vox: "Te dan el voto para construir, no para destruir"La garantía que buscan ahora los barones populares es que el partido de Abascal "no vuelva a ser irresponsable" y no abandonen el proyecto a mitad de camino.
"Seguridad y estabilidad"
Vox, por su parte, también llegará a la mesa con sus propias exigencias de seguridad.
Abascal avanzó este lunes que su partido estudia fórmulas para "blindar los pactos", y entre ellas ha mencionado dos: firmar los acuerdos ante notario e introducir algún tipo de "penalización" si cualquiera de las partes incumple lo pactado.
La propuesta tiene un recorrido jurídico complejo. Pero en el entorno de los barones del PP la reciben con pragmatismo: "Si eso les da seguridad y nos da estabilidad, lo estudiaremos". La prioridad, insisten, es que el acuerdo aguante los cuatro años.
Hay, sin embargo, una línea que el PP no va a cruzar: cualquier medida que no "acate el marco competencial" de las comunidades autónomas quedará automáticamente fuera de la mesa.
El documento marco elaborado por Génova lo establece con claridad: los acuerdos sólo podrán versar sobre materias cedidas a las Comunidades Autónomas. Esto tiene una consecuencia directa para una de las prioridades que Vox ha marcado como irrenunciable: la política de inmigración.
Aunque los de Abascal han fijado este asunto como uno de sus ejes de negociación, los populares les recordarán que las autonomías tienen únicamente competencias asistenciales en este campo.
La inmigración, el asilo, la extranjería y las fronteras "dependen del Gobierno de España", zanjan fuentes del PP. Y ese argumento no es negociable.
Impuestos, seguridad, vivienda...
Donde sí hay margen es en los terrenos en que los programas de ambos partidos coinciden.
Por ejemplo, bajada de impuestos autonómicos, reducción de burocracia, seguridad ciudadana, política de vivienda, defensa de la natalidad y la familia.
El PP se lleva el 31% de los votos de Cs, el PSOE el 32% de los de Podemos y Vox se estanca al caer su fidelidad al 65%En esos campos, como aclaró Feijóo este lunes, "no hay objeciones de fondo" y el PP está dispuesto a ampliar su oferta programática. Pero no a contradecirla.
Y fuentes del Gobierno de Guardiola y de Azcón remarcan: "Las ideas que han ganado las elecciones son las nuestras". El resto de materias, las que no están en ese espacio de coincidencia, no serán cedidas. No habrá concesiones ideológicas a cambio de estabilidad aritmética.
De hecho, tanto Mañueco como Azcón seguían insistiendo este lunes, a pesar de las palabras de Abascal, que su preferencia sigue siendo gobernar en solitario.
"Por experiencia", decían ambos en conversación con este periódico, "hemos gobernado con y sin ellos, y la Administración es más eficiente si hay un pacto de legislatura y nos exigen desde las Cortes, que afrontar las disfunciones diarias de tener dos equipos distintos dentro del Ejecutivo".
No es una postura de principios, aclaran sus entornos. Es una postura práctica, "y si quieren cargos, ése no será el problema". Gobernar en minoría con apoyo externo es más incómodo políticamente, pero más eficiente en la gestión cotidiana, sostienen.
Parón por CyL
Mientras tanto, las negociaciones en Extremadura y Aragón llevan semanas prácticamente congeladas por el 15-M.
La precampaña y la campaña de Castilla y León ocuparon toda la energía política del bloque de centroderecha y sirvieron de excusa para aparcar los expedientes pendientes.
"No hemos estado totalmente en silencio, ha habido contactos telefónicos e intercambio de ideas", explicaba una fuente cercana a la presidenta extremeña en funciones. "Pero la cosa se ha parado... entre otras cosas, porque nuestro acuerdo estaba ya prácticamente cerrado, pero a ellos, por lo que sea, no les convenía anunciarlo".
Antelo achaca a "las purgas" de Abascal el "pinchazo" de Vox en Castilla y León: "Falta una organización profesional"El reinicio de las negociaciones tiene ya un calendario muy estrecho. Y en Castilla y León hay una fecha que ordena todo lo demás: el 14 de abril, cuando las nuevas Cortes deben constituirse y elegir su Mesa.
El entorno de Mañueco quiere llegar a esa sesión con las negociaciones programáticas ya avanzadas y la conversación trasladada al reparto de cargos, ya que Vox los exige.
"Entre otras cosas, para saber qué puesto reclama Vox en la Mesa", explican fuentes próximas al presidente castellanoleonés.
Porque a partir de esa fecha el reloj corre a otra velocidad. El presidente de las Cortes tendrá sólo 15 días para proponer un candidato a la investidura. Y ese candidato, necesariamente, será Mañueco. El calendario lleva al 29 de abril.
El puente de mayo
Esa fecha tiene su miga porque coincide, de hecho, con el cierre real de los plazos en Mérida y Zaragoza. Los estatutos de Extremadura y Aragón establecen que si el 3 de mayo no hay presidentes investidos, sus cámaras se disuelven automáticamente y se convocan nuevas elecciones.
Pero el 3 de mayo es domingo. Y el 1 de mayo, Día del Trabajador... el puente de mayo.
Así que el jueves 30 de abril es, en la práctica, el último día útil. Y para garantizar que todo se hace con margen –por si cualquier avatar de última hora obliga a una segunda votación–, los plenos de investidura en ambas asambleas deberían convocarse desde el lunes 27 de abril.
Con la Semana Santa de por medio, eso deja apenas cuatro semanas reales de negociación en las tres regiones.
Andalucía en el horizonte
De modo que no es sólo la voluntad declarada de Abascal de acelerar de manera "urgente" los pactos. No es sólo que exista un documento marco del PP para guiar las conversaciones. Es que la realidad impone su propio ritmo.
Y hay una razón más que nadie quiere ignorar. En abril, Juanma Moreno tiene que disolver el Parlamento andaluz, porque cumple legislatura. Lo hará el 7 de abril si las elecciones son el 31 de mayo, o lo hará el día 21 si la fecha elegida para poner las urnas es el 14 de junio.
PP y Vox abren una nueva etapa de la negociación en Aragón sin el ruido de la campaña y con el 23 de abril como objetivoÉsas son las dos únicas opciones que baraja el PP andaluz. Y nadie en el PP ni en Vox quiere llegar a esas fechas con los tres gobiernos autonómicos todavía en el aire. Andalucía en campaña con Extremadura, Aragón y Castilla y León bloqueadas sería un mal escenario para ambas formaciones.
Y el PP quiere hacer valer su fortaleza electoral, probada en este rally autonómico. Los resultados dan aplomo a Feijóo en estas negociaciones.
Desde que el político gallego llegó a la presidencia del partido en abril de 2022, el PP ha subido en 19 de las 21 elecciones autonómicas celebradas. Y ha ganado 15 de ellas. Ha ganado también las municipales de 2023, las generales y las europeas de 2024.
"Esta Dirección Nacional nunca se ha fijado objetivos pequeños y no va a empezar a hacerlo ahora", repiten en Génova. Y con esa convicción se sentarán a negociar. El PP quiere acuerdos "rápido", sí. Pero antes que eso, los quiere "buenos y con garantías".
- PSOE (Partido Socialista Obrero Español)
- Juan Manuel Moreno Bonilla
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