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Un niño recibe unas gotas de la vacuna contra la polio durante una campaña para prevenir esta enfermedad desarrollada en Karachi. AFP Los virus que no nos abandonanSarampión, meningitis, tosferina... Patologías que creíamos desterradas por la ciencia ahora reaparecen
Izaskun Errazti
Sábado, 25 de abril 2026, 13:22 | Actualizado 13:41h.
... Sociedad Española de Inmunología (SEI), cuando se le pregunta por la reaparición de patologías que creíamos desterradas. Y así lo confirman algunos episodios recientes, como el incremento inusual de casos de meningitis invasiva en entornos universitarios y festivales registrado en Reino Unido, o el repunte del sarampión que ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a calificar de «alarmante» la situación en la región europea por su asombrosa capacidad de contagio. Incluso la polio, el gran fantasma del siglo XX, ha enviado señales de advertencia, al detectarse meses atrás el virus en las aguas residuales de Londres y Nueva York.Médico internista y profesor de Historia de la Medicina en la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), para Pedro Gargantilla el regreso de estas patologías, lejos de ser una paradoja, es una «consecuencia lógica» de tres tipos de cambios. Empezando por los sociales, con una población envejecida, «frágil, más propensa a sufrir infecciones y, por ende, al uso de antibióticos; la globalización, «porque en cuestión de horas un patógeno salta de América a Europa y poco después lo tenemos en Asia, lo que hace cien años no existía»; y, sobre todo, la reticencia a la vacunación, por «el hastío postcovid y los movimientos antivacunas que han facilitado brotes de enfermedades como el sarampión o la polio».
«Si alguien arrojara hoy el virus de la viruela sobre una gran ciudad perderíamos el 30% de la población»
Pedro Gargantilla
Médico y profesor de la UFV
«Hemos perdido la inmunidad de grupo y no tenemos vacunas de recuerdo. Si alguien arrojara hoy el virus de la viruela sobre una gran ciudad perderíamos el 30% de la población», advierte el experto de la UFV, quien llama la atención sobre la enorme desigualdad a nivel mundial en materia de prevención. «Tenemos muchos inmigrantes y el miedo a ser expulsados les impide acceder al sistema sanitario, con lo que se crean focos de desprotección», expone.
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Ciudadanos esperan para ser inmunizados contra el sarampión en Ciudad de México. ReutersLos cambios sanitarios también juegan un papel importante en la vuelta de las enfermedades del ayer, «porque resulta que en el siglo XXI los pacientes viven más. Enfermos con cáncer, con VIH, dolencias neurodegenerativas...». Todos ellos más vulnerables, lo que supone un excelente caldo de cultivo para las infecciones que, además, tratamos «sin control» con antibióticos, fomentando las superbacterias. La sociedad, apunta el doctor, ha cambiado. «La gente ya no quiere morir en casa, viene al hospital o va a la residencia, y eso favorece el contagio». Los patógenos evolucionan y generan resistencias. Aquella penicilina que Fleming descubrió en los años 20 ya no es el arma infalible que se presumía. De hecho, la viruela es la única enfermedad infecciosa que se ha erradicado a lo largo de la historia.
La paradoja del éxito vacunal
La clave, coinciden los especialistas, está en las vacunas que, sin embargo, y como dice Margarita del Val, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se han convertido en «víctimas de su propio éxito». Una afirmación que comparte y explica Natalia Egri. «Estamos ante la paradoja del éxito vacunal: como ya no vemos estas enfermedades dejamos de percibirlas como un riesgo real y se empieza a cuestionar más las vacunas que las previenen. Es decir, se cambia el foco», apunta. Mientras, «los microorganismos siguen circulando por el mundo», alerta la presidenta del Comité de expertos en vacunas de la SEI, quien recuerda que «vacunarse es una decisión individual, pero sus consecuencias son colectivas. «Mientras exista transmisión en algún lugar ningún país está completamente a salvo», subraya. «Es clave entender que la vacunación no es sólo cosa de la infancia, sino una estrategia de protección a lo largo de toda la vida».
«Los microorganismos circulan por el mundo. Mientras haya transmisión en algún lugar ningún país está totalmente a salvo»
Natalia Egri
Sociedad Española de Inmunología
Aunque descarta una situación «de riesgo inminente», la investigadora del CSIC aconseja, por su parte, decir «sí en caliente» a la vacunación para evitar nuevas crisis sanitarias. Como la que podría provocar en España, donde se ha observado transmisión comunitaria, la importación del virus del sarampión por el aumento de casos registrado en Europa y el norte de África. Afirma Margarita del Val que aunque la vacunación infantil «es excelente» existen grupos sin inmunidad, como los bebés menores de un año que aún no han recibido su primera dosis, o los adultos de entre 40 y 50 años que cuando se introdujo la inyección hace décadas no llegaron a protegerse ni pasaron la enfermedad de forma natural.
Según apunta la doctora en Ciencias Químicas, en la especialidad de Bioquímica y Biología Molecular, vacunarse del sarampión «es un acto de civismo, porque te proteges a ti mismo y cortas la cadena de transmisión, protegiendo a los demás». No ocurre lo mismo con el tétanos, otro de sus objetos de estudio, de plena actualidad tras el reciente caso de un joven de 17 años no vacunado que sufrió una infección grave en Barcelona. «Es una protección exclusivamente individual. No se contagia entre humanos, sino por heridas en entornos contaminados», puntualiza.
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una parasitóloga disecciona una rata para ver si hay presencia en los pulmones de los gusanos que provocan meningitis en los humanos. I. MarsillaLas otras amenazas sobre las que advierte Del Val son la meningitis, poco frecuente, pero fulminante y letal, que preocupa «especialmente en adolescentes que no fueron vacunados de todas las variantes (A, C, W, Y y B) en su infancia porque la campaña se implantó más tarde», y las infecciones propiciadas por el cambio climático. «El aumento de temperaturas permite que mosquitos vectores de enfermedades tropicales como el dengue sobrevivan al invierno en el Mediterráneo, provocando ya brotes locales en Francia e Italia», alerta la investigadora.
«Vacunarse contra el sarampión es un acto de civismo, porque te proteges a ti mismo y proteges a los demás»
Margarita del Val
Investigadora del CSIC
El concepto 'One Health'
Pedro Gargantilla llama la atención sobre un concepto que califica de «rompedor» y que los especialistas utilizan desde hace un par de años: 'One Health' (Una sola salud). «Hasta ahora -explica el internista- nos hemos mirado el ombligo, nos preocupaba nuestra salud. Pero ya no podemos preocuparnos sólo por los humanos: la salud del perro, del gato e incluso de los bosques, es determinante», afirma. Y cita ejemplos inquietantes, «como el de los buitres que se mueren en la India por insuficiencia hepática provocada por el ibuprofeno, porque allí se comen los cadáveres de los hindúes por la religión parsi. Eso hace que estos carroñeros enfermen, mueran, su alteración llegue al agua y nosotros bebamos ese agua».
Las zoonosis, enfermedades que saltan de los animales a los humanos, como en el caso del VIH, representan el gran desafío del siglo XXI. Como reforzar la atención primaria y concienciar a la población sobre la importancia de la prevención. Ante un panorama en el que los tratamientos médicos cada vez son más costosos y las bacterias más fuertes, «la herramienta no es la terapia, es prevenir», concluye Gargantilla.
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