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Luces nuevas sobre la vida y la muerte de Miguel Hernández

Luces nuevas sobre la vida y la muerte de Miguel Hernández
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Una biografía que se presentará este viernes en Fuengirola desvela gestiones de la diplomacia chilena para que la dictadura, que reconoció «la escasa trascendencia de los hechos que se le imputaban» al poeta, le conmutara la pena capital

Mario Amorós, historiador y periodista, publica 'Un poeta en la historia. Vida de Miguel Hernández' (Akal)

Luces nuevas sobre la vida y la muerte de Miguel Hernández

Una biografía que se presentará este viernes en Fuengirola desvela gestiones de la diplomacia chilena para que la dictadura, que reconoció «la escasa trascendencia de los hechos que se le imputaban» al poeta, le conmutara la pena capital

Regala esta noticia Añádenos en Google Mario Amorós es historiador y periodista. (Cedida por Ediciones Akal)

Cristina Vallejo

09/06/2026 a las 23:57h.

«La historia nunca es definitiva. El trabajo en los archivos siempre trae luces nuevas», reflexiona Mario Amorós (Alicante, 1973), autor de 'Un poeta en ... la historia' (Akal), la primera biografía de Miguel Hernández escrita por un historiador que se presentará el viernes, 12 de junio, en la biblioteca Miguel de Cervantes de Fuengirola invitado por IU y el PCE. Las «luces nuevas», las aportaciones que realiza este historiador y periodista, provienen, en primera instancia, de su indagación en el archivo del diplomático chileno Germán Vergara Donoso –Amorós es autor de exhaustivos trabajos sobre el país latinoamericano, como las biografías de Salvador Allende y de Pablo Neruda–. Se trata de una documentación que no se había explorado nunca y que, en palabras del autor, «es decisiva para relatar los tres últimos años de la vida de Miguel Hernández», porque revela las gestiones del diplomático ante la dictadura franquista para conmutarle la pena de muerte, para acercarle a cárceles próximas a Alicante donde vivía su familia o enviando ayuda económica a la esposa del poeta, Josefina Manresa. «De eso hay pruebas documentales en el archivo de Vergara Donoso y en la correspondencia de Miguel Hernández», afirma Mario Amorós.

La vida del poeta está llena de acontecimientos que lo relacionan con Málaga, la Desbandá, el poeta Manuel Altolaguirre y la filósofa María Zambrano

Pero Amorós realiza otra gran aportación histórica buceando entre legajos, en este caso españoles, en concreto del Archivo General Militar de Ávila: procede de un expediente breve, de apenas cinco o seis páginas, que nunca se había citado y que refleja cómo la dictadura franquista acuerda conmutar la pena de muerte al poeta «ante la escasa trascendencia de los hechos que se imputan».

Una conexión entre los dos documentos está en un nombre: Rafael Sánchez Mazas, fundador de Falange, ministro de la dictadura, procurador en las Cortes franquistas. «Sánchez Mazas intercedió por Miguel Hernández para la conmutación de la pena de muerte a petición de Germán Vergara Donoso. Ahora bien, Sánchez Mazas fue parte de los intelectuales franquistas que ofrecieron a Miguel Hernández, o mejor, que le hicieron saber, que tenía que retractarse ideológicamente para que la dictadura le rebajara la pena. ¿Intercedió Sánchez Mazas para salvar a Miguel Hernández del fusilamiento en el paredón? Sí. Pero le pareció bien la condena de treinta años y un día de cárcel por hechos que la propia dictadura dijo que habían sido de escasa trascendencia», aclara Amorós. El régimen franquista tenía un periódico para los presos que se llamaba 'Rendención': un artículo de Miguel Hernández expresando su apoyo a la dictadura o un poema publicado en esa revista era la condición para que le rebajaran la pena o incluso para que más adelante le dejaran en libertad. Hernández nunca lo hizo y murió en una cárcel franquista enfermo de tuberculosis en 1942 con sólo 31 años de edad.

El impacto de la 'Desbandá' en el poeta

Amorós cuenta también de manera detallada el papel del poeta en la Guerra de España. Y, por ejemplo, revela –y aquí hay otra conexión con Málaga– que si Miguel Hernández llega a Jaén en marzo de 1937 fue porque la República acababa de perder este territorio, acababa de ocurrir la Desbandá. El ejército republicano tuvo que reestructurarse en el sur y su cabecera se ubicó en Jaén. Ello sucede después de que el 23 de septiembre de 1936 se enrolara como voluntario en el Quinto Regimiento, tras haber ingresado también en el Partido Comunista. Estará cinco semanas, las únicas en que el poeta es un soldado de la República, en un batallón de zapadores cavando trincheras en las cercanías de Madrid. A continuación, desde finales de noviembre de 1936, se dedica a un trabajo de propaganda al servicio del Gobierno legítimo de la República: «Escribe poemas y artículos con una calidad que yo creo que a veces ha sido desmerecida. Por ejemplo, artículos suyos publicados en 'Frente Sur', en Jaén, tienen una notable calidad periodística», defiende Amorós.

La biografía también recupera los populares años pastoriles de Miguel Hernández, que desmitifica y pone en su justo contexto: «Miguel Hernández trabajó como pastor durante seis años, desde la primavera de 1925 hasta el otoño de 1931. En la primera carta que le manda a Juan Ramón Jiménez se describe como 'poeta pastor' y en las primeras entrevistas de prensa en Madrid, a principios del año 32, es presentado como 'poeta pastor'. Él cultiva esa imagen para atraerse la simpatía o la conmiseración de importantes escritores a los que escribe, como a Federico García Lorca. Pero eso está ya desterrado, porque deja de trabajar como pastor y se empleará en varias notarías de Orihuela como mecanógrafo y desde 1935 escribe y trabaja en la enciclopedia de los toros que dirige José María de Cossío». Se logró hacer un hueco en el panorama literario y poético de la República, sobre todo a partir de la publicación de 'El rayo que no cesa' gracias –y aquí hay otro vínculo con Málaga– a Manuel Altolaguirre.

María Zambrano y Miguel Hernández salían a caminar por Madrid en silencio acompañándose en momentos sentimentales tristes para ambos

La compañía de Zambrano

Y la última ligazón de Miguel Hernández con esta tierra es su amistad con la filósofa María Zambrano. Se conocieron en 1934. El alicantino le dedicó a la malagueña un poema, 'La morada amarilla', que se publicó en la revista 'El Gallo Crisis', que dirigía Ramón Sijé. Hay un único texto de la Zambrano sobre su amigo Hernández, aquél en el que evocó cómo en 1935, ambos tras rupturas sentimentales, paseaban por Madrid, desde la calle Segovia hacia el Manzanares, hacia la Casa de Campo. «Se acompañaban más con el silencio que con las palabras», rememora Amorós.

La grandeza literaria de Miguel Hernández se demuestra también en que ya desde los años cuarenta, en plena dictadura, se fue conservando y recuperando su obra, con el enorme papel que en ello desempeñó Josefina Manresa, su viuda, con el apoyo de Vicente Aleixandre; además de con la valentía de revistas literarias como 'Espadaña', en León; editoriales, como Aguilar, ya en los cincuenta o Losada, en Argentina; y después con cantautores como Joan Manuel Serrat o Paco Ibáñez. Aunque no fue hasta 1976 que se publicó en España la poesía completa con un estudio crítico de Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia. Y eso también lo explica Amorós.

«La historia nunca es definitiva». Y puede haber algo pendiente sobre Miguel Hernández aún que desvelar: para empezar, quizás, mucha correspondencia. O el archivo del vicario de la diócesis de Orihuela, Luis Almarcha, que sería después de la muerte de Hernández obispo de León durante treinta años y procurador en las Cortes de la dictadura. «No encontré documentos de Luis Almarcha sobre Miguel Hernández a pesar de que incluso escribí al obispo actual de León pidiendo acceso al archivo de la diócesis, pero me respondió que esos papeles no estaban catalogados y que yo no los podía ver por esa razón», explica el historiador y periodista.

«No estoy solo desde que has muerto. Estoy con los que te buscan», escribió Pablo Neruda en su homenaje al «asesinado en los presidios de España», en el poema que cierra su 'Canto General'. A Miguel Hernández todavía hay estudiosos que lo siguen buscando.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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