El ex tesorero del PP Luis Bárcenas (Huelva, 1956) rompe su silencio en exclusiva para EL MUNDO media década después de sus últimas declaraciones a este periódico desde prisión y horas antes de que comience en la Audiencia Nacional el juicio por la denominada operación Kitchen, el dispositivo parapolicial puesto en marcha por el Gobierno del PP para robarle las pruebas que atesoraba contra la cúpula del Ejecutivo que presidía Mariano Rajoy. En libertad condicional tras cumplir su condena de 29 años por el caso Gürtel, Bárcenas volverá en unos días a comparecer ante un tribunal, pero en esta ocasión como víctima de uno de los mayores escándalos de la democracia española, un Watergate por el que la antigua cúpula del Ministerio del Interior con el ministro, el secretario de Estado y el jefe de la Policía de la época a la cabeza, se va a sentar en el banquillo acusada de espiarle con éxito ilegalmente tras destapar este diario la existencia de una caja B en el partido a principios de 2013. El ex alto cargo popular que dispuso de un importante patrimonio rehace ahora su vida batallando con las entidades financieras para que le permitan abrir una cuenta bancaria. Disfruta del reencuentro en libertad con su esposa, también condenada en Gürtel, y asesora en la sombra a su hijo Guillermo, que triunfa en el mundo de la música al frente del fenómeno internacional de Taburete. Asegura que en condiciones normales hubiera pasado página, pero que nunca perdonará que su propio partido llegara a poner en riesgo su vida y la de su familia para neutralizarle.
¿Pudo haberse desarrollado un dispositivo como 'Kitchen' sin que lo supiera el ex presidente Mariano Rajoy?Desde mi punto de vista una operación de estas características es imposible que se llevase a cabo sin el conocimiento de las máximas instancias del partido. ¿Por qué dos altos cargos del Gobierno (Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez) iban a organizar una operación policial sin respaldo judicial en un tema de partido que no les afectaba a ellos personalmente en nada?La investigación judicial ya ha acreditado que altos mandos policiales le sustrajeron información sensible contra la cúpula del PP empleando fondos reservados y un amplio despliegue de medios. ¿Qué le quiso robar exactamente el Ministerio del Interior? ¿En qué consistía el material que tenía usted que tanto inquietaba al Gobierno?Copia de abundante documentación de carácter económico relacionada con múltiples campañas electorales que no se financiaron por los circuitos oficiales.Uno de los máximos responsables policiales de la época, el ex jefe de la UCAO Enrique García Castaño, confesó ante el juez la entrada ilegal en el estudio de restauración que tenía su mujer para robarle información o el clonado de su teléfono móvil. ¿Fue un éxito la operación policial y sustrajeron todo el material que buscaba? ¿Disponía de grabaciones de conversaciones con el presidente Rajoy y con otros líderes del partido que le consta que fueran intervenidas?La operación policial la reconoce el propio comisario García Castaño en sede judicial y, efectivamente, como pude comprobar más adelante fue sustraído abundante material con contenido de carácter económico. En cuanto a las grabaciones, como siempre he mantenido, existía una en concreto que recogía una entrega por mi parte de fondos no declarados contablemente y que manejábamos el anterior tesorero (Álvaro Lapuerta) y yo.Una de las piezas clave del operativo que desplegó la Policía Nacional para espiarle fue su entonces chófer, Sergio Ríos, al que se retribuyó con fondos reservados para que comunicara sus conversaciones, sus reuniones y facilitara la sustracción de documentos. De hecho, García Castaño llegó a confesar que les permitió el acceso al estudio de su mujer facilitándoles la clave de la alarma y uno de sus móviles para que lo copiaran. ¿Sospechó en algún momento de su comportamiento? ¿Le consta que Interior le espiara a través de otras personas de su máxima confianza? En ningún momento sospeché nada. Me había sido recomendado por varias personas y tenía en él una confianza total. Es con el paso del tiempo cuando su comportamiento nos empieza a parecer sospechoso y decido prescindir de sus servicios.El ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su secretario de Estado, Francisco Martínez, van a ser juzgados como responsables políticos de este operativo y usted solicita para los implicados 41 años de prisión y una indemnización de 1,2 millones. Conociendo como conoce aquel Gobierno, ¿quién cree que dio la orden de poner en marcha una operación de estas características? ¿Qué función desempeñaron altos cargos como María Dolores de Cospedal o Soraya Sáenz de Santamaría?Lo desconozco, pero ya le he dicho anteriormente que una operación de esas características, desde mi punto de vista, no la pone en marcha alguien sin sentirse plenamente respaldado por sus superiores jerárquicos en el partido y en el Gobierno. Que los acusados puedan involucrar a alguien por encima de ellos siempre es posible. Los acuerdos con la Fiscalía para reducir condena son cada vez más habituales.¿Le ofreció el PP en paralelo influir en el Tribunal Supremo a cambio de su silencio?Sí, claro. Con ese ofrecimiento estuvieron jugando permanentemente y hubo varios interlocutores por su parte y también por parte mía que intervinieron en las conversaciones.En medio de la operación Kitchen un falso cura irrumpió en su domicilio, secuestró a su familia, maniató a su mujer y a su hijo y les exigió las grabaciones con altos cargos del PP. ¿Fue un episodio de un perturbado o una maniobra de Interior?El secuestrador no era un perturbado, tenía plena conciencia de lo que hacía, conocía el interior de mi casa donde, obviamente, no había estado nunca y es evidente, desde mi punto de vista, que fue enviado por alguien preocupado por la información de carácter económico que yo pudiese tener y que le pudiese afectar.Aquel día su chófer estaba disfrutando de su día libre, pero apareció por sorpresa a los pocos minutos del asalto. ¿Estaba allí por causalidad?Parece claro que si las casualidades no existen, y yo así lo creo, es extraño que una persona que tiene la tarde libre esté justo enfrente de mi domicilio durante el secuestro. Y que unos minutos después de que mi hijo redujese al secuestrador se presente en mi casa para ponerse a nuestra disposición. Además, lo que declaró en instrucción no tiene ningún sentido sobre la forma en que manifiesta se enteró de lo que estaba ocurriendo en mi casa. En aquel momento no teníamos conocimiento de la existencia de Kitchen, por lo que no pudimos intuir, que estábamos ante una operación orquestada supuestamente desde el Ministerio del Interior. La fecha del secuestro coincide plenamente con las del operativo policial montado por Interior sin autorización judicial, pero qué casualidad que ese día no hubo seguimientos policiales a mi familia, cuando los estaba habiendo todos los días según hemos podido saber después.¿Ha podido averiguar más información sobre el falso cura?Quiero recordar que el secuestrador fue juzgado y condenado, llegó a tener a tres abogados defendiéndole y todas las semanas recibía en su cuenta de peculio en la cárcel la máxima cantidad que podía recibir, sin que a día de hoy sepamos quién le hacía esos ingresos en efectivo. La madre del secuestrador ya reconoció a un medio de comunicación que a su hijo le pagaron por el secuestro y que había más gente detrás.Una de las primeras pruebas que sustrajo Interior con su dispositivo policial fueron manuscritos de su mujer con anotaciones de conversaciones que había mantenido con usted en prisión en los que se aludía a la existencia de pruebas de entregas de dinero negro o pagos de obras en casa de Mariano Rajoy. ¿El espionaje se extendió al interior de Soto Del Real? ¿Sospechó en algún momento de la intervención de sus comunicaciones o de la actuación de algún funcionario?Desde el primer momento se me sometió a controles arbitrarios en prisión y se filtraron a medios de comunicación datos de carácter confidencial. Hubo seguimientos dentro del propio recinto y todo eso me llevó a denunciar el comportamiento de los responsables penitenciarios.A finales de 2013 usted sufrió un ataque de alergia en la cárcel que motivó su inmediato traslado al Gregorio Marañón. Llegó a calificar aquel episodio de «brutal» y apuntó a que podía haber sido provocado. ¿Cree que fue un intento de envenenamiento?Una vez más las casualidades no existen. Dispositivo policial ilegal para seguimientos, secuestro y ataque muy grave de alergia cuando nunca lo había padecido con anterioridad y todo en las mismas fechas. Sería lo de la alineación de los planetas.La defensa de los implicados en Kitchen arguye que la investigación policial contra usted buscaba realmente dinero en el extranjero que iba a ser comunicado al juez.Vamos a ver, desde enero de 2013 se conocían todas mis cuentas, que había regularizado mis delitos fiscales acogiéndome a la declaración tributaria especial que daba la oportunidad de declarar todos los bienes en el extranjero no declarados hasta esa fecha. Es decir, no había nada absolutamente que buscar. Y, por supuesto, si lo hubiese habido a ese respecto, el conducto judicial era el correcto y el más rápido, además del único legal.Una de las grandes incógnitas es si usted conserva todavía información que comprometa al PP o si fue sustraída en su totalidad. ¿Existen pruebas que todavía no han aflorado sobre la caja B del partido y el pago de sobresueldos?Habría que preguntarle a los mandos policiales que intervinieron en la operación sobre qué documentos entregaron y qué documentos siguen conservando. Fue un atentado contra el Estado de Derecho, persiguiendo a ciudadanos inocentes y es responsabilidad exclusiva de las personas que lo organizaron. Sin que a ningún partido se le pueda exigir responsabilidad en diferido por lo que algunos de sus miembros hicieron saltándose la ley.Tanto usted como su mujer afrontan ya la recta final del cumplimiento de sus condenas y se encuentran en libertad condicional. A la vista de los escándalos que en estos momentos cercan al Gobierno de Pedro Sánchez, ¿está aplicando la Justicia la misma vara de medir con Ábalos, Cerdán, Koldo... que con ustedes?En cuanto a la vara de medir, cuando haya sentencia podré opinar. Tengo la sensación de que la instrucción ha sido rigurosa y a ellos les ha investigado la UCO, que es un cuerpo serio, solvente y no politizado.Siempre ha repetido que la mayor injusticia que se cometió en Gürtel fue la condena a su mujer y que usted fue sometido a un «juicio político». ¿Sigue considerando que es completamente inocente?Mi mujer efectivamente fue condenada injustamente. Ya he dicho en alguna ocasión que el máximo reproche jurídico que respecto a ella se podía haber establecido era el de participe a título lucrativo, como efectivamente se ha hecho en otros casos similares en que los maridos han sido juzgados y condenados."El falso cura no era un perturbado, tenía plena conciencia de lo que hacía, conocía el interior de mi casa"
La Audiencia Nacional investiga en estos momentos en secreto si el PSOE se financió irregularmente y ha puesto en duda el trasiego de pago de gastos en efectivo. ¿Podemos encontrarnos con que el partido que llegó al poder prometiendo que acabaría con los sobresueldos en negro tenga una operativa similar a la que tuvo el PP durante décadas?Yo creo que ya le di mi opinión sobre esto en otra ocasión. Desde mi propia experiencia puedo afirmar que ha sido una práctica generalizada en la política española cuando el sistema legal de financiación de partidos era insuficiente y siguió siéndolo cuando fue suficiente.¿Cómo ve la situación política en España en estos momentos, el horizonte de Pedro Sánchez y la alternativa del PP de Feijóo?Desde mi punto de vista es preocupante el intento de control de todos los poderes del Estado y el ataque a la independencia judicial. Una vez más el ataque al Estado de Derecho. En cuanto a la alternativa de Feijóo, no hay otra. Desde mi punto de vista su trayectoria sugiere que ha sido un buen gestor en todas las responsabilidades que ha desempeñado. Nos queda por conocer su forma de hacer política. Las condenas por Gürtel le desposeyeron de todo su patrimonio y ahora asesora a su hijo, que se ha convertido en una gran figura de la música durante estos años. ¿Cómo afronta el futuro?Como haría cualquier padre, mi experiencia me permite darle a mi hijo mi opinión sobre muchos asuntos de carácter profesional. En cuanto al futuro, ya sabe, el pasado, pasado está y el futuro llegará. Ahora estoy en recuperar el tiempo perdido. Espero, deseo y confío que en el juicio que ahora empieza se aclare todo lo que pasó. Mi familia y yo estamos personados en el procedimiento como acusación particular, con una magnífica letrada, Marta Giménez-Cassina, gran profesional, que me ha acompañado en mi via crucis judicial desde el juicio oral de Gürtel con gran brillantez. Esperamos una sentencia justa que confirme todo lo que hemos padecido mi familia y yo."Al partido no se le pueden exigir responsabilidades en diferido"