La afluencia de público cae en el Centro y en el Real Cortijo de Torres, en víspera de un festivo local se espera otra vez multitudinario
Regala esta noticia Añádenos en Google Un caballista por el Real Cortijo de Torres. (Ñito Salas) 17/08/2026 Actualizado a las 20:42h.Una joven malagueña de 30 años contó a este periódico que con este lunes llevaba «tres de tres» en lo que va de feria. Según ... sus cálculos matemáticos, si hoy no se lo tomaba con calma, no llegaría al final de la semana. «Hombre, por eso estoy a base de agüita», sonreía y apuntaba a una botella de 50 centilitros. Marisa Carrera, de 30 años, pasaba a justificarse: «No tenía pensado venir, pero han bajado unas amigas y me han liado. Pero hoy poco…», sentenciaba. Esta costumbre no es nueva y resume cómo funciona el tercer día de esta semana grande: pisar el freno un poco para acelerar de nuevo de cara al miércoles, que es festivo local. Aunque sea en feria, el lunes es el lunes.
Cuando las voces críticas dicen que la feria del Centro ha quedado solo para los extranjeros, reflejan una visión que no tiene en cuenta los matices. Más cercana a un lema que a otra cosa, la realidad es que la aproximación a la feria de los turistas de fuera es más de curiosidad que de vivirla en su plenitud. Es curioso ver la extrañeza que despiertan en los de fuera las pandas de verdiales cada vez que arrancan. Pero no hay feria que se sostenga sobre los pilares de un ciudadano nórdico y melancólico.
En esa 'indiferencia' generalizada que transmite siempre el lunes de feria, sí se percibía más público que hace un año. A falta de que el Ayuntamiento ofrezca datos oficiales de asistentes, se puede asumir ya que la de 2026 seguramente acabe siendo la más multitudinaria desde que existen registros. La marca de los tres millones de visitantes totales podría convertirse en una realidad. Metidos en el bucle de ir siempre a más, tampoco es de extrañar este nuevo récord en Málaga.
¿Cómo estaba el ambiente en el Real Cortijo de Torres? Sin reparar en lo que fueron el sábado y el domingo, había un ambiente notable. Quedó claro que hay una masa crítica suficiente como para generar una afluencia considerable. Este lunes era un buen momento para almorzar en las casetas porque, sin colas, el tiempo de espera se reducía de manera notable. Salía entre abrazos un grupo de amigos del Siempre Así. Con los estómagos llenos, el avituallamiento seguiría ahora con «una copilla». Las calles se presentaban más despejadas, aunque huérfanas todavía de cualquier tipo de frugalidad.
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