Cuando nos independizamos, hay varias preguntas que pueden rondar en la cabeza, como por ejemplo cuándo se deben cambiar las sábanas de la cama. Y aquí tanto el saber popular como los expertos apuntan a que debemos cambiar las sábanas una vez a la semana, o como máximo, cada diez días.
Algo necesario. Hay que tener en cuenta que cada nuestra cama se convierte en un ecosistema fascinante, puesto que las sábanas acumulan sudor, células muertas, grasa corporal y, por supuesto, microorganismos. Si nos vamos al verano con el aumento de las temperaturas y la humedad, este cóctel se multiplica, creando el paraíso terrenal para los ácaros del polvo.
Esto explica lo importante que es ventilar la habitación donde dormimos y no hacer la cama al momento de levantarse porque así queda mejor, sino deshacerla bien y abrir la ventana para evitar parte de sus efectos perjudiciales. Y esta explicación es biológicamente intachable. Sin embargo, afirmar que existe un límite estricto de siete días para evitar problemas de salud es dar un salto que la ciencia no termina de respaldar.
En Xataka
Si la ropa te huele mal al sudar tenemos dos buenas noticias. Ahora sabemos por qué y cuál deberías dejar de comprar
El enemigo. Si buscamos estudios sobre la higiene de la ropa de cama, la mayor parte de los estudios no se centran en prevenir infecciones en personas sanas, sino en el control de los ácaros del polvo y sus alérgenos.
La presencia de bacterias en nuestras sábanas no significa automáticamente que estemos ante un riesgo de infección. De hecho, las revisiones científicas sobre las medidas contra la alergia consideran tremendamente útil lavar la ropa de cama regularmente a 60 °C o más. Pero hay un matiz, puesto que esto se presenta como una medida de prevención para personas ya sensibilizadas o alérgicas, no como una obligación sanitaria universal para el resto de los mortales.
La OMS, entre sus recomendaciones, apunta a que la ropa de cama debe lavarse regularmente y que las temperaturas superiores a los 55 ºC son la clave para aniquilar a los ácaros. Es decir, vuelve a hacer hincapié únicamente en lo importante que es lavarlas en el caso de las personas que son más sensibles.
Lo que no se ha demostrado. A día de hoy, no se ha visto que haya que cambiar las sábanas exactamente cada siete días para prevenir las infecciones en personas sanas, mejorar la calidad del sueño o que sea una medida claramente superior a cambiarlas cada diez o catorce días.
Además, hay un gran error que es extrapolar lo que ocurre en los hospitales a nuestros dormitorios. En entornos sanitarios se han detectado bacterias resistentes en las sábanas, pero el nivel de exposición, el estado del sistema inmune de los pacientes y el tipo de contaminación no tienen absolutamente nada que ver con lo que ocurre en tu casa. De hecho, las propias guías de higiene hospitalaria reconocen que ni siquiera hay estudios suficientes para establecer un intervalo estándar de cambio de sábanas en las plantas de los hospitales, adaptándose siempre al riesgo de cada paciente.
En Xataka
Llevamos años huyendo del calor para hacer deporte. La ciencia ha descubierto que estábamos perdiendo un superpoder
Lo que dicen los expertos. Más allá de los estudios, el farmacéutico y divulgador Álvaro Fernández en el programa Directo al Grano explicó que habría que cambiar las sábanas cada siete días. Sin embargo, hay situaciones excepcionales, como por ejemplo cuando duermes perros o gatos en esa cámara, que harían que se deban cambiar con mayor frecuencia.
Lo mismo ocurre con las personas que sudan mucho durante la noche e incluso fuera de los meses de verano, donde cambiar las sábanas antes de la semana también puede ser más adecuado.
Imágenes | iam_os
En Xataka | Sudar a chorros no significa entrenar mejor. Los fisiólogos tienen una mala noticia para el mito del verano: “prepárate para ir más despacio”
-
La noticia
Álvaro Fernández, farmacéutico: “Hay que cambiar las sábanas una vez a la semana o, como mucho cada diez días, pero hay matices”
fue publicada originalmente en
Xataka
por
José A. Lizana
.
Álvaro Fernández, farmacéutico: “Hay que cambiar las sábanas una vez a la semana o, como mucho cada diez días, pero hay matices”
El cambio de sábanas responde principalmente a un problema con la alergia a los ácaros
Cuando nos independizamos, hay varias preguntas que pueden rondar en la cabeza, como por ejemplo cuándo se deben cambiar las sábanas de la cama. Y aquí tanto el saber popular como los expertos apuntan a que debemos cambiar las sábanas una vez a la semana, o como máximo, cada diez días.
Algo necesario. Hay que tener en cuenta que cada nuestra cama se convierte en un ecosistema fascinante, puesto que las sábanas acumulan sudor, células muertas, grasa corporal y, por supuesto, microorganismos. Si nos vamos al verano con el aumento de las temperaturas y la humedad, este cóctel se multiplica, creando el paraíso terrenal para los ácaros del polvo.
Esto explica lo importante que es ventilar la habitación donde dormimos y no hacer la cama al momento de levantarse porque así queda mejor, sino deshacerla bien y abrir la ventana para evitar parte de sus efectos perjudiciales. Y esta explicación es biológicamente intachable. Sin embargo, afirmar que existe un límite estricto de siete días para evitar problemas de salud es dar un salto que la ciencia no termina de respaldar.
El enemigo. Si buscamos estudios sobre la higiene de la ropa de cama, la mayor parte de los estudios no se centran en prevenir infecciones en personas sanas, sino en el control de los ácaros del polvo y sus alérgenos.
La presencia de bacterias en nuestras sábanas no significa automáticamente que estemos ante un riesgo de infección. De hecho, las revisiones científicas sobre las medidas contra la alergia consideran tremendamente útil lavar la ropa de cama regularmente a 60 °C o más. Pero hay un matiz, puesto que esto se presenta como una medida de prevención para personas ya sensibilizadas o alérgicas, no como una obligación sanitaria universal para el resto de los mortales.
La OMS, entre sus recomendaciones, apunta a que la ropa de cama debe lavarse regularmente y que las temperaturas superiores a los 55 ºC son la clave para aniquilar a los ácaros. Es decir, vuelve a hacer hincapié únicamente en lo importante que es lavarlas en el caso de las personas que son más sensibles.
Lo que no se ha demostrado. A día de hoy, no se ha visto que haya que cambiar las sábanas exactamente cada siete días para prevenir las infecciones en personas sanas, mejorar la calidad del sueño o que sea una medida claramente superior a cambiarlas cada diez o catorce días.
Además, hay un gran error que es extrapolar lo que ocurre en los hospitales a nuestros dormitorios. En entornos sanitarios se han detectado bacterias resistentes en las sábanas, pero el nivel de exposición, el estado del sistema inmune de los pacientes y el tipo de contaminación no tienen absolutamente nada que ver con lo que ocurre en tu casa. De hecho, las propias guías de higiene hospitalaria reconocen que ni siquiera hay estudios suficientes para establecer un intervalo estándar de cambio de sábanas en las plantas de los hospitales, adaptándose siempre al riesgo de cada paciente.
Lo que dicen los expertos. Más allá de los estudios, el farmacéutico y divulgador Álvaro Fernández en el programa Directo al Grano explicó que habría que cambiar las sábanas cada siete días. Sin embargo, hay situaciones excepcionales, como por ejemplo cuando duermes perros o gatos en esa cámara, que harían que se deban cambiar con mayor frecuencia.
Lo mismo ocurre con las personas que sudan mucho durante la noche e incluso fuera de los meses de verano, donde cambiar las sábanas antes de la semana también puede ser más adecuado.