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Los influencers Lola Lolita, Misho Amoli, Sara Fructuoso y Ona Gonfaus, en la alfombra roja de Málaga. Ñito Salas Málaga enciende el debate sobre los influencers en los eventos de cine: ¿intrusismo o promoción?Tras la polémica por su amplia presencia en los Goya, el sector pide un mayor control de los perfiles que invitan las marcas y una apuesta por creadores de contenidos relacionados con el celuloide
Regina Sotorrío y Almudena Nogués
Málaga
Miércoles, 11 de marzo 2026, 13:45
... una crítica de cine ni tan siquiera una recomendación: toda su contribución se limita a los números que hay en sus cuentas de Instagram, YouTube y TikTok. Su mera presencia ya da visibilidad a un evento. Y con eso basta. O puede que no. El papel de los influencers en el cine se ha convertido en el tema central de este Festival de Málaga, protagonizando entrevistas, redes y artículos después de que el debate estallara en la pasada edición de los Goya. Las nuevas estrellas del firmamento virtual desfilaron por la alfombra roja mientras actrices como Yolanda Ramos o Silvia Abascal, entre muchas otras, seguían la gala en pijama.Entonces era una rareza, una excepción; hoy ya es la norma. De los 129 invitados en lista para la inauguración de está edición, una docena estaban allí simplemente por sus seguidores. Algo menos de un 10% que para algunos puede ser insignificante y para otros un exceso. Frente al Cervantes, el pasado viernes desfilaron junto a Carmen Maura, María León, Jorge Perugorría, Salva Reina y Kira Miró, los influyentes Lola Lolita (que supera los 17 millones de 'followers' entre sus plataformas) y Misho Amoli (con una gran comunidad de más de 16 millones). Ambos compartieron alfombra con otros instagramers, youtubers o tiktokers como Lucía Bellido, Noelia Bonilla, Alex Béjar, Susana Megan, Ambartxu, Ona Gonfaus o Sara Fructuoso.
Además, el evento contó con la presencia de las cantantes Olivia Bay y Claudia Arenas, finalistas de la última edición de OT. Y también acudieron los ganadores del Benidorm Fest, Tony Grox y LucyCalys, y Rosalinda Galán, otra de las participantes del festival musical. Ninguno de ellos es un creador de contenido vinculado al cine. Y el vídeo de la joven influencers Ona Gonfaus grabado por 101TV en Málaga, que se ha hecho viral, en el que no es capaz de recordar ningún título de una producción española («¿una película?, qué rollo») no ayuda a justificar su presencia. Más allá de la falta de preparación («me quedé en blanco», dijo después en un storie), evidencia que lo de menos aquí es el cine.
Algunos vienen invitados por el Festival, pero otros acuden a través de las marcas y patrocinadores del evento
Hay una cuestión importante: algunos vienen invitados por el Festival, pero otros acuden a través de las marcas y patrocinadores del evento. Y esos ya no dependen de la organización. «Las marcas deberían controlar el tipo de perfiles que llevan, porque no todo vale», asegura una persona cercana al Festival que sabe mucho de alfombras. Diferencia entre los creadores de contenidos vinculados al cine -o incluso a la moda- y los meros influencers. Insiste, no obstante, que su presencia en Málaga es mínima frente al aluvión de peticiones que han recibido. Y no solo el Festival. Hasta siete influencers han contactado con SUR, a través de sus agentes y por otros medios, para conseguir invitaciones y acceso a la alfombra a cambio de ejercer «como embajadoras» del periódico y «crear contenido». Y eso sí ha sido una novedad de este 2026.
«No sé por qué las invitan. Nosotros tenemos un trabajo. Ellas, ninguno. ¿A quién invitan?, ¿a la que dice que no hay que leer? No creo que tengan nada que ver con las gentes del espectáculo, que trabajamos muchísimo. Y es un trabajo muy duro, no una tontería», asegura a SUR la actriz Victoria Vera, Biznaga Ciudad del Paraíso. «Las influencers me parecen muy bien, pero no hacen cine», añadió Carmen Maura en la alfombra roja de Málaga con su claridad habitual. «Entiendo la cobertura, pero creo que hay actores muy famosos en este país, con muchos seguidores como Yolanda, que pueden darle cobertura a la gala», decía Andrea Duro en referencia a los Goya, donde reconoció echar en falta una mayor presencia de compañeros.
Quizás sea cuestión de tiempo: cuando los jóvenes actores de televisión empezaron a acudir en masa a las alfombras tampoco gustó al cine
Lo sucedido en la fiesta del cine español ha abierto la caja de pandora, y muchos actores han 'destripado' el funcionamiento de las galas. Ser académico -con cuota- no garantiza la invitación y mucho menos el desfile por la alfombra. Las entradas se reparten por sorteo, lo que deja fuera a un buen número de actores y actrices para los que estar ahí en ese momento es crucial para su carrera. Cuentan, off the record, que una actriz a la que se invitó a última hora, porque se liberó una localidad, se buscó un vestido, alojamiento y transporte para llegar a la celebración… pero se encontró con que la alfombra ya estaba completa. La entrada era solo para la ceremonia. En cambio, perfiles que nada tienen que ver con el cine, desde influencers hasta finalistas de OT, acapararon focos y micros. Una situación que molesta al sector, a los actores y a sus representantes, que ven cómo se les cierra la puerta del mayor escaparate del cine español. «Es una barbaridad», dicen off the record.
Preguntadas por este periódico, Inma Cuesta y Ana Wagener restan importancia a la polémica. «Si están aquí y los han llamado es por algo. Tendrán una labor que será atraer gente, cubrir a través de redes sociales y crear contenido. Yo no creo que le quiten el espacio a nadie. Creo que cabemos todos», responde Cuesta. »Mientras no molesten, creo que no tendría que haber problema», añade Wagener. El director y guionista David Serrano entiende que es una manera de acercar el cine español al público joven. «Si ven a influencers que para ellos son muy conocidos, aunque para nosotros no lo sean, llaman la atención de lo que son los Goya», argumenta, convencido de que se puede buscar un equilibrio.
Quizás sea cuestión de tiempo. Cuando los jóvenes actores de televisión empezaron a acudir en masa a las alfombras rojas, y a monopolizar todos los gritos de las fans, tampoco gustó al cine. Y ahora no se entiende un evento sin ellos. Puede que la solución pase por lo que Silvia Abascal propuso en el Aula de Cultura de SUR en la Fábrica de Cervezas Victoria: «Quizá todas las actrices tendríamos que ir a una gala de influencers».
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