Urbanismo contrata una empresa para que elabore en los próximos cuatro meses un censo de edificios privados y públicos con elementos de amianto
Regala esta noticia Añádenos en Google Retirada de una cubierta con paneles de uralita. (Sur)Málaga
29/07/2026 a las 15:13h.El Ayuntamiento de Málaga se ha puesto manos a la obra para eliminar todas las cubiertas y elementos de edificios con amianto en los próximos ... años, tal y como establece la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Esa normativa obliga a que los elementos de fibrocemento o uralita con un alto riesgo de contaminación de los edificios públicos estén retirados antes del año 2028, y a que sean desmantelados completamente antes de 2032 en el caso de los inmuebles privados.
La empresa seleccionada ha sido Labore Innova, que prestará este servicio con un presupuesto de 29.282 euros. Sus técnicos tienen el cometido de detectar todas las cubiertas que contengan fibrocemento en el término municipal de Málaga, y detallar especialmente las instalaciones municipales, con el objetivo de que puedan ser retiradas en el plazo de dos años. Para ello, podrán utilizar un sistema de teledetección mediante el uso de imágenes por satélite, algoritmos de inteligencia artificial «o cualquier otro método que asegure con fiabilidad una detección de amianto mínima del 90%», según se apunta en el expediente de contratación.
Con esa información, la empresa deberá elaborar mapas detallados en los que se clasifiquen los edificios con amianto en función de su «nivel de peligrosidad» por la contaminación que provoca este material, su tamaño y su año de construcción. Asimismo, en diez edificios de propiedad del Ayuntamiento se realizarán catas específicas para detectar la presencia del amianto en cubiertas y canalizaciones de agua. Se ha estimado la ejecución de seis muestras en cada uno de estos inmuebles municipales.
El contrato con Labore Innova también incluye el cálculo del coste estimado para la retirada de los elementos con amianto en cada una de las instalaciones del Consistorio, con una propuesta de retirada en cada caso, ya sea por eliminación, encapsulado o cualquier otra actuación que permita proteger a la población de este material.
Se establecerá un orden de prioridad de retirada en función del nivel de peligrosidad de contaminación para la población
Con toda la información que se recabe, se elaborará un informe final en el que se volcará todo lo relativo a las fuentes de amianto detectadas, así como las recomendaciones para su gestión y las técnicas más adecuadas para su retirada. También se aportará un plan de gestión de residuos, indicando el tratamiento que deberá darse a los materiales con amianto que se retiren.
En la elaboración del censo de edificios se valorarán cuestiones como el nivel de exposición de la población al amianto, el grado de conservación de los inmuebles detectados, así como los resultados de las muestras que se hayan tomado.
Aunque la ley daba plazo hasta 2023 para tener listos estos censos, el Ministerio de Sanidad y diversas comunidades autónomas han ido publicando guías metodológicas para ayudar a los ayuntamientos a completar la catalogación e inspección física de los edificios, que ahora se va a poner en marcha en el caso de Málaga.
La retirada debe priorizar los emplazamientos según su grado de deterioro o peligrosidad y la exposición de poblaciones vulnerables (como colegios, centros de salud o residencias). El objetivo principal es planificar la identificación y erradicación progresiva de este material tóxico en España, alineándose con las directivas europeas de salud y medio ambiente.
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