Los investigadores subrayan que las cifras sobre especies amenazadas apenas muestran una parte del problema. Sólo el 18% de las especies vegetales conocidas por la ciencia han sido evaluadas formalmente para determinar su riesgo de desaparición y, en el caso de los hongos, la proporción desciende hasta apenas el 0.6%.
Además, casi 1000 especies de plantas fueron declaradas oficialmente extintas, aunque los autores del informe consideran probable que muchas más hayan desaparecido sin siquiera haber llegado a ser documentadas.
El investigador afirmó que la digitalización de colecciones biológicas es un proceso dinámico que continúa creciendo gracias al trabajo coordinado de diversas instituciones. “Cada nuevo registro digitalizado mejora nuestro conocimiento sobre la biodiversidad, su distribución y los cambios que experimentan los ecosistemas, entregando información fundamental para enfrentar la crisis de biodiversidad”, dijo.
Plantas que se redescubrieron
Según el informe, a veces se redescubren especies que habían sido declaradas extintas. Por ejemplo, el azafrán azul chileno (Tecophilaea cyanocrocus) fue hallado en 2001 cerca de Santiago de Chile, tras décadas sin ser visto. “Dado que resulta difícil determinar con certeza si una planta está extinta o no,los científicos recurren cada vez más a datos digitalizados de especímenes y a otras fuentes de información para modelar la probabilidad de que las especies ya no existan en estado silvestre, lo que ofrece una imagen más precisa de la pérdida de biodiversidad”, dice parte del informe.
Las plantas y los hongos sostienen la vida en la Tierra: regulan el clima, almacenan carbono y proporcionan alimentos, medicamentos y materias primas. Sin embargo, los investigadores advierten que todavía existe un enorme vacío de conocimiento sobre cuántas especies existen realmente, dónde se encuentran y cuáles son las amenazas que enfrentan.
superpotencia de la biodiversidad. Según el informe, alberga más de un tercio de las especies del mundo. La región es el hogar de más de 118 000 especiesde plantas vasculares, aquellas que poseen conductos especializados para transportar agua y nutrientes, y que constituyen la mayoría de las plantas terrestres. Además, cada año se describen unas 750 especies vasculares nuevas para la ciencia.Entre las especies de plantas nativas más antiguas de América Latina destacan el árbol del caucho (Hevea brasiliensis), más de 50 vistosas especies de orquídeas del género Cattleya y el cactus más grande del mundo: el cardón gigante mexicano (Pachycereus pringlei). Aunque se desconocen las cifras relativas a los hongos más antiguos, es probable que también sean extremadamente elevadas. “Esta vasta extensión de biodiversidad excepcional es fundamental para la salud del planeta, ya que contribuye a regular el clima mundial, a capturar carbono atmosférico y a mantener la estabilidad ecológica”, dice el texto.
Sin embargo, los ecosistemas de la región se encuentran gravemente amenazados por la expansión e intensificación agrícola, la tala, la sobreexplotación, la minería ilegal y el cambio climático. Dado que más de 650 millones de personas habitan en América Latina, destinar fondos a la protección y conservación de los recursos naturales supone un desafío.
Pablo Guerrero, miembro del programa BIODATA, explicó a Mongabay Latam que ante estas amenazas hay que valorar la digitalización. Cita estudios realizados en Brasil y Honduras, donde los científicos utilizaron —en el caso de Brasil— colecciones digitalizadas para identificar qué especies amenazadas requieren mayor prioridad de conservación y para documentar la pérdida de biodiversidad derivada del desarrollo. Por su parte, en Honduras, los especímenes digitalizados contribuyen a completar los inventarios de especies de las áreas protegidas, favoreciendo así una gestión más eficiente.
con muchas potencialidades, pero la conservación tiene un componente sociocultural que pesa aún más”, detalló Castaño.Mongabay LATAM.Agréganos a tus Fuentes Preferidas en Google para seguir nuestro contenidoArrow