La mandataria aseguró que el objetivo “es fomentar valores y atender a los jóvenes que enfrentan alguna dificultad o sienten que requieren apoyo. Esta es una estrategia nacional cuyo centro es entender que cuidarnos es un acto colectivo. No se trata solo de un programa del gobierno hacia los jóvenes, sino de un esfuerzo compartido con la sociedad”.
precisó que el programa está dirigido a jóvenes de entre 14 y 18 años, así como a madres, padres, tutores y personal docente. Entre los componentes más relevantes destacó la creación de los Centros Comunitarios “México Imparable”, concebidos como espacios de alto rendimiento y atención integral que ofrecerán actividades deportivas, culturales y artísticas de manera gratuita.La funcionaria también informó sobre la ampliación de la Línea de la Vida, que ahora brindará atención a través de WhatsApp las 24 horas del día, los siete días de la semana. “La intención es que los adolescentes sepan que no están solos y que siempre pueden buscar apoyo”, afirmó.
Asimismo, las autoridades anunciaron el despliegue de 300 brigadas del sector salud que visitarán semanalmente escuelas de nivel básico y medio superior para implementar el programa denominado “Día del ABC de las emociones”. En estas sesiones se abordarán temas como ansiedad, violencia digital y presión social, con el propósito de generar herramientas prácticas para el manejo emocional.
actividades socioemocionales en secundarias y bachilleratos, como parte del currículo escolar.Pérez concluyó que “atender la salud mental desde la prevención y la atención integral, articulando políticas de educación, deporte, cultura y salud, permite transformar las condiciones y acompañar a las personas antes de que el malestar tenga consecuencias más graves”.
En este contexto, un informe de Save the Children señala que, durante 2024, el Sistema Nacional de Salud en México registró más de 144,890 casos de jóvenes de entre 5 y 19 años que solicitaron atención por problemas de salud mental en instituciones públicas. Sin embargo, una proporción significativa no recibió atención oportuna ni adecuada debido a limitaciones en infraestructura y recursos disponibles.
De acuerdo con la organización, la inversión en salud mental en México se encuentra por debajo del promedio mundial, que equivale al 2.8% del gasto total en salud, y aún más distante de la proporción destinada por países de ingresos altos, que alcanza el 5.1%. “Esta brecha evidencia la necesidad de implementar un esquema de inversión progresivo que permita avanzar hacia la cobertura universal en la atención de la salud mental”, subrayó.