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Madrid está descubriendo que hay algo más polémico que el 'tasazo' de la basura: donde diablos colocar un cantón de basuras

Madrid está descubriendo que hay algo más polémico que el 'tasazo' de la basura: donde diablos colocar un cantón de basuras
Artículo Completo 1,134 palabras
Madrid ha descubierto que hay algo incluso más delicado que el 'tasazo' de las basuras: dónde diablos instalar un cantón de basuras. El Consistorio lleva años planeando una de estas instalaciones en Montecarmelo, un área residencial del norte de la ciudad, pero se ha encontrado con la oposición radical (y beligerante) de sus vecinos. El problema no es tanto el complejo en sí cómo qué dimensiones tendrá, qué funciones desempeñará y cómo afectará al día a día del barrio.  La polémica está servida. ¿Qué ha pasado? Que Montecarmelo le ha declarado la guerra al cantón de basuras que el Ayuntamiento de Madrid quiere instalar allí. Eso es indiscutible. Lo que resulta más difícil es calibrar el alcance del proyecto. Para el  Consistorio se trata de una "pequeña" instalación, que incluirá unos vestuarios, oficinas y un pequeño almacén para maquinaria. Nada más. La cosa cambia si le preguntamos a los vecinos de la zona. Ellos hablan más bien de un "megacantón" de alrededor de 10.000 metros cuadrados que pondrá patas arriba la vida del barrio. ¿Es algo nuevo? No. El tema lleva ya varios años sobre la mesa. De hecho puede remontarse al menos a 2023, cuando los vecinos de Montecarmelo ya salieron a la calle para mostrar su rechazo al cantón. Por aquel entonces (año electoral) los trabajos llegaron a paralizarse tanto en Montecarmelo como en otros distritos de la capital en los que se planteaban nuevos cantones, pero el proyecto nunca llegó a descartarse. Tampoco se libró de la polémica.  Los vecinos han llevado sus reclamaciones a Bruselas (el Parlamento Europeo se ha comprometido a investigar) y hace unos días unas 8.000 personas salieron a la calle, convocadas por la Plataforma No Al Cantón, para mostrar su rechazo. ¿Por qué es tan polémico? Porque los vecinos están convencidos de que el cantón será una "instalación industrial" incompatible con el día a día de un área urbanizada. Los residentes  advierten de que el "megacantón" (de 10.000 m2) se situará entre viviendas y tres escuelas y que tendrá un impacto negativo en el día a día de barrio. En concreto advierten de los peligros que supone el manejo de disolventes y el almacenamiento de productos inflamables, los malos olores, el ruido que causarán las instalaciones y el trasiego de camiones que generará.  Según sus cálculos, el cantón añadirá un flujo de 117 vehículos (80 de ellos camiones) a una zona ya de por sí colapsada durante el horario escolar. ¿En qué se basan? El colectivo asegura que sus temores se han visto confirmados por la memoria ambiental publicada a finales del año pasado, un documento que, insisten, demuestra que se tratará de "una instalación industrial pesada". "El documento contradice más de dos años de discurso político oficial", censura la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm).  La entidad advierte que, más allá de sus "extraordinarias dimensiones", el proyecto integrará un servicio de limpieza urgente (Selur) en "pleno corazón" de un barrio residencial, entre viviendas, colegios y "arrasando" una zona verde. ¿Tantas molestias causaría? "La memoria describe maquinaria y procesos propios de un taller mecánico de gran envergadura. Cita elevadores de camiones, prensas hidráulicas, equipos para soldadura, diagnóstico electrónico, lavado de piezas, cambios de aceite y otros líquidos peligrosos y contaminantes… Nada que ver con lo que dicen el alcalde y [el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad Borja] Carabante", advierten desde el colectivo vecinal.  Es más, el documento reconoce que el cantón podría generar hasta 106,5 dB,  muy por encima de los límites recomendados (y permitidos) en zonas habitadas. Así lo sostiene Fravm, que lo compara con el ruido de un avión despegando. ¿Qué dice el Ayuntamiento? Rebaja de forma considerable el impacto que tendrá el complejo. Y defienden su necesidad. Así lo reivindicaba hace unos días Borja Carabante, quien insistía en hablar de un "pequeño cantón" de basuras.  "Los vecinos nos señalaron que redujéramos al mínimo la instalación, lo hemos hecho poniéndose solo unos vestuarios, unas pequeñas oficinas administrativas y un pequeño almacén para que tengan los carritos", zanja el dirigente municipal que reconoce que, si bien se han vallado 10.000 m2, ese no será el tamaño final del cantón. "Con seguridad tendrá menos de la mitad de esa superficie". ¿Cuál es el problema entonces? "Que los vecinos han ido más allá porque ya no es que quieran solo un catón con los vestuarios y un pequeño almacén, es que ya no quieren el cantón no solo en el barrio, prácticamente en el distrito", asegura Carabante. "Eso no lo podemos asumir porque estamos construyendo 15 cantones en toda la ciudad sin que en ninguno de ellos hayamos tenido las polémicas, las quejas, las reclamaciones que estamos teniendo en Montecarmelo". ¿Tan polémico es? Que el proyecto de Montecarmelo haya generado tanto revelo se explica por varios factores, más allá de la superficie (y alcance) de la infraestructura. Para empezar la polémica viene de años atrás. Además no se da en un barrio cualquiera. Montecarmelo se sitúa en el distrito de Fuencarral-El Pardo, un importante caladero de votos del PP en 2023, lo que ha dado más interés aún a unas protestas dirigidas a un Gobierno popular.  El tema no ha tardado en politizarse, con pronunciamientos de los diferentes partidos del arco municipal e instituciones como el Defensor del Pueblo. Por si lo anterior no fuera suficiente, los vecinos de Montercarmelo no han dudado en usar todos los recursos a su alcance para frenar el proyecto. Y eso pasa tanto por salir a la calle, organizando manifestaciones multitudinarias, como por llevar su causa a la vía judicial o el Parlamento Europeo, que se ha comprometido a investigar el proyecto del cantón. Entre los residentes no falta tampoco quien relaciona el proyecto con la urbanización residencial Madrid Nuevo Norte. Imágenes | FRAVM 1 y 2 En Xataka | En plena crisis de vivienda, cada vez más gente hace algo en Madrid: donar su casa a cambio de cuidar al perro - La noticia Madrid está descubriendo que hay algo más polémico que el 'tasazo' de la basura: donde diablos colocar un cantón de basuras fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .
Madrid está descubriendo que hay algo más polémico que el 'tasazo' de la basura: donde diablos colocar un cantón de basuras

La construcción de un complejo en Montecarmelo ha generado protestas y una profunda polémica en Madrid

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Carlos Prego

Editor - Magnet

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Madrid ha descubierto que hay algo incluso más delicado que el 'tasazo' de las basuras: dónde diablos instalar un cantón de basuras. El Consistorio lleva años planeando una de estas instalaciones en Montecarmelo, un área residencial del norte de la ciudad, pero se ha encontrado con la oposición radical (y beligerante) de sus vecinos. El problema no es tanto el complejo en sí cómo qué dimensiones tendrá, qué funciones desempeñará y cómo afectará al día a día del barrio. 

La polémica está servida.

¿Qué ha pasado? Que Montecarmelo le ha declarado la guerra al cantón de basuras que el Ayuntamiento de Madrid quiere instalar allí. Eso es indiscutible. Lo que resulta más difícil es calibrar el alcance del proyecto. Para el  Consistorio se trata de una "pequeña" instalación, que incluirá unos vestuarios, oficinas y un pequeño almacén para maquinaria. Nada más. La cosa cambia si le preguntamos a los vecinos de la zona. Ellos hablan más bien de un "megacantón" de alrededor de 10.000 metros cuadrados que pondrá patas arriba la vida del barrio.

¿Es algo nuevo? No. El tema lleva ya varios años sobre la mesa. De hecho puede remontarse al menos a 2023, cuando los vecinos de Montecarmelo ya salieron a la calle para mostrar su rechazo al cantón. Por aquel entonces (año electoral) los trabajos llegaron a paralizarse tanto en Montecarmelo como en otros distritos de la capital en los que se planteaban nuevos cantones, pero el proyecto nunca llegó a descartarse. Tampoco se libró de la polémica. 

Los vecinos han llevado sus reclamaciones a Bruselas (el Parlamento Europeo se ha comprometido a investigar) y hace unos días unas 8.000 personas salieron a la calle, convocadas por la Plataforma No Al Cantón, para mostrar su rechazo.

¿Por qué es tan polémico? Porque los vecinos están convencidos de que el cantón será una "instalación industrial" incompatible con el día a día de un área urbanizada. Los residentes  advierten de que el "megacantón" (de 10.000 m2) se situará entre viviendas y tres escuelas y que tendrá un impacto negativo en el día a día de barrio. En concreto advierten de los peligros que supone el manejo de disolventes y el almacenamiento de productos inflamables, los malos olores, el ruido que causarán las instalaciones y el trasiego de camiones que generará.

 Según sus cálculos, el cantón añadirá un flujo de 117 vehículos (80 de ellos camiones) a una zona ya de por sí colapsada durante el horario escolar.

¿En qué se basan? El colectivo asegura que sus temores se han visto confirmados por la memoria ambiental publicada a finales del año pasado, un documento que, insisten, demuestra que se tratará de "una instalación industrial pesada". "El documento contradice más de dos años de discurso político oficial", censura la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm). 

La entidad advierte que, más allá de sus "extraordinarias dimensiones", el proyecto integrará un servicio de limpieza urgente (Selur) en "pleno corazón" de un barrio residencial, entre viviendas, colegios y "arrasando" una zona verde.

¿Tantas molestias causaría? "La memoria describe maquinaria y procesos propios de un taller mecánico de gran envergadura. Cita elevadores de camiones, prensas hidráulicas, equipos para soldadura, diagnóstico electrónico, lavado de piezas, cambios de aceite y otros líquidos peligrosos y contaminantes… Nada que ver con lo que dicen el alcalde y [el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad Borja] Carabante", advierten desde el colectivo vecinal. 

Es más, el documento reconoce que el cantón podría generar hasta 106,5 dB,  muy por encima de los límites recomendados (y permitidos) en zonas habitadas. Así lo sostiene Fravm, que lo compara con el ruido de un avión despegando.

¿Qué dice el Ayuntamiento? Rebaja de forma considerable el impacto que tendrá el complejo. Y defienden su necesidad. Así lo reivindicaba hace unos días Borja Carabante, quien insistía en hablar de un "pequeño cantón" de basuras. 

"Los vecinos nos señalaron que redujéramos al mínimo la instalación, lo hemos hecho poniéndose solo unos vestuarios, unas pequeñas oficinas administrativas y un pequeño almacén para que tengan los carritos", zanja el dirigente municipal que reconoce que, si bien se han vallado 10.000 m2, ese no será el tamaño final del cantón. "Con seguridad tendrá menos de la mitad de esa superficie".

¿Cuál es el problema entonces? "Que los vecinos han ido más allá porque ya no es que quieran solo un catón con los vestuarios y un pequeño almacén, es que ya no quieren el cantón no solo en el barrio, prácticamente en el distrito", asegura Carabante. "Eso no lo podemos asumir porque estamos construyendo 15 cantones en toda la ciudad sin que en ninguno de ellos hayamos tenido las polémicas, las quejas, las reclamaciones que estamos teniendo en Montecarmelo".

¿Tan polémico es? Que el proyecto de Montecarmelo haya generado tanto revelo se explica por varios factores, más allá de la superficie (y alcance) de la infraestructura. Para empezar la polémica viene de años atrás. Además no se da en un barrio cualquiera. Montecarmelo se sitúa en el distrito de Fuencarral-El Pardo, un importante caladero de votos del PP en 2023, lo que ha dado más interés aún a unas protestas dirigidas a un Gobierno popular. 

El tema no ha tardado en politizarse, con pronunciamientos de los diferentes partidos del arco municipal e instituciones como el Defensor del Pueblo.

Por si lo anterior no fuera suficiente, los vecinos de Montercarmelo no han dudado en usar todos los recursos a su alcance para frenar el proyecto. Y eso pasa tanto por salir a la calle, organizando manifestaciones multitudinarias, como por llevar su causa a la vía judicial o el Parlamento Europeo, que se ha comprometido a investigar el proyecto del cantón. Entre los residentes no falta tampoco quien relaciona el proyecto con la urbanización residencial Madrid Nuevo Norte.

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En Xataka | En plena crisis de vivienda, cada vez más gente hace algo en Madrid: donar su casa a cambio de cuidar al perro

Fuente original: Leer en Xataka
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