El régimen de Nicolás Maduro perdonó a la aerolínea española con capital venezolano Plus Ultra intereses millonarios y aplazó el principal de una deuda de 6,1 millones tras una gestión ante las autoridades chavistas del empresario y comisionista Julio Martínez Martínez.
Fue, según confirman a EL MUNDO fuentes conocedoras, la primera gran misión reconocida de este conseguidor, según ha podido confirmar este diario, tras ser contratado por la rescatada aerolínea. Le encargó negociar con éxito el pago aplazado de un pesada deuda contraída con el Gobierno de Maduro en 2020. El asesor externo de esta compañía e íntimo amigo del ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero fue el responsable de gestionar para Plus Ultra con las autoridades chavistas el aplazamiento de esta fuerte deuda, logrando además que no cobraran intereses pese a aplazar años su pago. Era una época en la que Venezuela podía imponer intereses cercanos al 20% a los acreedores del Estado, según las fuentes consultadas.
Según ha podido saber este diario, la compañía española con capital venezolano que está siendo investigada por la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales de chavistas con dinero público encomendó a Martínez esta operación tras acreditar su enorme influencia sobre el Ejecutivo chavista.
Plus Ultra venía acumulando desde 2018 una deuda millonaria con PDVSA derivada del bloqueo impuesto por Estados Unidos a los pagos con divisas por parte de empresas extranjeras que ponía en riesgo su futuro inmediato. De hecho, era una de las razones para que el actual presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, solicitara al Gobierno finalmente 53 millones de euros de inyección estatal salvadora. La generosidad del régimen de Maduro fue notable, porque en los mismos tiempos de la pandemia, PDVSA se declaraba en 'default' -impago- de una emisión internacional de bonos alegando dificultades financieras. El entonces opositor -considerado presidente legítimo por, entre otros muchos países, España- Juan Guaidó calificó de «absolutamente fraudulenta» la emisión de esos bonos.
Mientras tanto, las medidas de EEUU, encaminadas a asfixiar al régimen de Maduro, pesaban y la aerolínea planteó a través de su asesor externo la posibilidad de ir saldando la deuda con bolívares, ante lo que inicialmente el Ejecutivo chavista se negó, exigiendo que el pago se materializara en dólares. De nada sirvió que un empresario venezolano próximo a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, Camilio Ibrahim Issa, fuera el principal accionista de Plus Ultra entonces.
Intervino entonces el amigo personal de Zapatero y consiguió desbloquear la situación, según Plus Ultra. Evitó en primer lugar que PDVSA, que opera en régimen de monopolio en el país, dejara de suministrar combustible a la compañía. Asimismo, acordó con los jerarcas chavistas que la aerolínea haría frente a las deudas por combustible en cuanto obtuviera el rescate público de 53 millones que le otorgó el Gobierno de Pedro Sánchez, pero no de golpe, sino de forma diferida a lo largo de varios. Con el dinero público y también mediante los fondos operativos de la propia empresa afrontaría la aerolínea esta losa.
Martínez tiene además un contrato con Plus Ultra que le aseguraba el 1% del rescate que lograra arrancar la aerolínea al Ejecutivo socialista español.
Plus Ultra comunicó al Gobierno la existencia de esta situación cuando solicitó la ayuda pública, sin ocultar que necesitaba ponerse al día con Venezuela. Así, avisó el propio Martínez Sola en la documentación que remitió a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi).
Señaló que necesitaba el rescate para, entre otras necesidades, pagar a su principal proveedor de combustible en el mundo: PDVSA. En ese momento el asesor financiero de la Sepi, DC Advisory, cuantificó la cifra pendiente a la petrolera venezolana en 6,1 millones. «Se espera una salida de caja durante 2021 de 6,1M€ de proveedores de combustible, principalmente el repago al proveedor de combustible venezolano (PDVSA)», indicó.
Se trataba del pago pendiente más destacado dentro de una veintena de millones que Plus Ultra debía afrontar a corto plazo para diversos proveedores de diferentes países tanto por servicios aeroportuarios o seguros como arrendamientos de aviones. A su vez Plus Ultra también recurrió a los fondos del rescate para devolver unos préstamos que había solicitado por importe de 1,3 millones a una serie de sociedades off shore vinculadas con el financiero Simon Leendert Verhoeven, investigado por lavado de fondos por la Fiscalía suiza. También con el rescate hizo frente a una primera factura de Análisis Relevante Sociedad Limitada, la empresa administrada por Martínez de la que era el principal consultor Zapatero, y sus hijas, las encargadas del marketing de esta firma con cero empleados.
Tal y como reveló este diario, este plan de pagos con PDVSA, negociado personalmente por Julio Martínez Martínez, finalizó recientemente y Plus Ultra ya ha liquidado por completo sus deudas con la petrolera caribeña. Esta operación se enmarca en los abonos de más de medio millón de euros, impuestos aparte, que la aerolínea realizó a este empresario entre 2020 y 2025.
De forma paralela a estos ingresos, que Martínez articuló a través de tres de sus sociedades, una de ellas la citada Análisis Relevante, este empresario y conseguidor desvió más de 460.000 euros al ex presidente Zapatero. El concepto de estas operaciones fue la supuesta prestación de servicios de consultoría global que se materializaron, tal y como esgrime el histórico líder socialista, en una quincena de informes geoestratégicos así como en asesorías verbales a otros clientes de Martínez, distintos de Plus Ultra, a los que el ex líder socialista se negó a identificar en su comparecencia en el Senado.
Las operaciones entre Martínez y Zapatero han sido localizadas por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), que investiga si se corresponden a servicios reales o, por el contrario, encubren el pago de comisiones a cambio de la intermediación de Zapatero con los líderes venezolanos y con Moncloa.