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'Magnifica humanitas'

'Magnifica humanitas'
Artículo Completo 568 palabras

Animales de compañía

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Juan Manuel De Prada

19/06/2026 a las 10:20h.

Hemos leído con atención la primera encíclica de León XIV, Magnifica humanitas, que se ha presentado como una reflexión sobre la inteligencia artificial, aunque ... aborda infinidad de asuntos, a veces de forma sumaria. El documento, mucho más 'devoto' que los de Francisco, muestra sin embargo la misma preocupación que su predecesor por lo que podríamos llamar 'asuntos mundanos' (aunque aborda muchas cuestiones teológicas o morales), brindando un texto acaso en exceso 'sociológico', pero sin las hipertrofias pintorescas de su predecesor. No es nuestro propósito, sin embargo, polemizar sobre estas materias, sino centrarnos en el análisis que León XIV hace de la llamada 'inteligencia artificial' y, en general, sobre la tecnología.

Muy atinadamente, León XIV desenmascara la concepción instrumental de la tecnología

En otro pasaje especialmente lúcido de su encíclica, León XIV nos advierte sobre la capacidad que la tecnología tiene para colmar de inmediato nuestros deseos y suscitarnos de inmediato otros muchos que también se muestra dispuesta a saciar, hasta vaciar nuestra vida, hasta expoliarla por completo, paradójicamente a través de la plétora y el consumo bulímico. «Hoy en día –escribe el Papa–, el deseo de plenitud del ser humano corre el riesgo de desviarse hacia metas engañosas: la ilusión de una tecnología que promete liberarnos de toda fragilidad o modelos de bienestar que dejan atrás a pueblos enteros. No es raro que pongamos nuestra esperanza en un potencial ilimitado, en formas de progreso que pueden agudizar las desigualdades, en soluciones inmediatas incapaces de sanar las heridas de los pueblos». La encíclica pone el énfasis en la noción de dignidad humana, que no puede depender de su 'eficiencia' o 'productividad', sino que es igual para todo ser humano, sea cual sea su condición; una dignidad –digámoslo así– 'ontológica'.

Sospecho que esta 'dignidad' a la que la encíclica apela constantemente no se refiere tanto al fundamento metafísico de la persona como a su dignidad kantiana, a su capacidad para 'autodeterminarse' y elegir libremente, etcétera. Pero lo cierto es que la llamada 'inteligencia artificial' ataca sobre todo la dignidad metafísica de la persona, su condición de ser único, dotado de un alma distintiva. La principal intención de la llamada 'inteligencia artificial' es introducir un pensamiento homogéneo, igualar a los seres humanos, reprimiendo cualquier forma de inteligencia disidente o arisca, cualquier rescoldo de singularidad, hasta convertirnos en mónadas idénticas, rompiendo por un lado nuestros vínculos comunitarios y favoreciendo por otro nuestra conversión en seres repetidos. He aquí el gran atentado de la llamada 'inteligencia artificial' contra la 'dignidad humana': en rectificar la labor creadora de Dios, creando una nueva humanidad (una trans-humanidad) gregaria y uniformizada, cada vez más superflua, cada vez más obsoleta, cada vez más prescindible. Una labor, en fin, específicamente demoníaca.

En algún pasaje de la encíclica, León XIV afirma que no basta con regular la inteligencia artificial, sino que hay que «desarmarla y hacerla acogedora». Pero convertir al demonio en animal doméstico tal vez sea un magnífico error.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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