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Marihuana manipulada genéticamente, una trituradora de cerebros: alertan del grave riesgo para la salud mental de niños y adolescentes

Marihuana manipulada genéticamente, una trituradora de cerebros: alertan del grave riesgo para la salud mental de niños y adolescentes
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La Fiscalía detecta consumos cada vez más precoces en menores de hasta 9 años y advierte del aumento de casos de esquizofrenia y bipolaridad
Marihuana manipulada genéticamente, una trituradora de cerebros: alertan del grave riesgo para la salud mental de niños y adolescentes

La Fiscalía detecta consumos cada vez más precoces en menores de hasta 9 años y advierte del aumento de casos de esquizofrenia y bipolaridad

Regala esta noticia Añádenos en Google Un científico sostiene una planta de marihuana y una muestra de la sustancia. (SUR)

José Antonio Sau

03/10/2026 a las 23:24h.

Hasta hace poco años la marihuana modificada genéticamente parecía una leyenda más que una realidad. Desde hace una década, existe ya constancia policial y fiscal ... de su presencia y de operaciones contra quienes la producen en España y en Andalucía. Incluso, en 2020 hubo un golpe a una red china que la cultivaba en Málaga. Su potencial afección a la salud mental de niños, adolescentes y jóvenes es muy grave y puede tener consecuencias duraderas hasta la edad adulta.

La pregunta es pertinente: ¿puede estar esta marihuana detrás de algunos delitos violentos cometidos por jóvenes y adolescentes?

Alta potencia

El psiquiatra experto en adiciones Carlos Sánchez Menéndez confirma a SUR que ha detectado el consumo de este tipo de marihuana: «La situación es frecuente y progresiva desde hace bastante tiempo», señala, aunque lo de «genéticamente es muy discutible». «Hay dos o tres formas de llegar a la marihuana sintética: la que es sintética 100%, se ha sintetizado en laboratorios clandestinos que no tienen ningún tipo de profesionalidad, con sustancias químicas análogas al THC. Generan efectos parecidos, pero buscando una mayor potencia adictiva y química en el que lo consume. Es muy, muy, muy peligrosa».

Hay otra forma de modificación: «A la planta, cuando está creciendo, se le abona con sintéticos que hacen que su desarrollo vaya modificando el efecto final de las sustancias del THC. Es como si abonas la lechuga en el huerto con productos químicos que para que, al recogerla, ya no sea lechuga».

Y una tercera forma sería «coger la cogollos secos y rociarlos con algún tipo de aditivo químico para alterar el efecto final de esa sustancia. Imagínese que tiene en casa lechuga y la aliña antes de comérsela con aditivos como aceite, vinagre y sal».

Otra vía es elegir plantas que presentan una concentración elevada de THC y se cruzan entre sí para obtener descendientes que mantengan o incluso aumenten esa característica. Esto es mejoramiento o selección genética, y no necesariamente modificación genética mediante ingeniería del ADN.

Las fuerzas de seguridad del Estado y la Fiscalía usan en algunas de sus comunicaciones la denominación «marihuana modificada genéticamente» en los golpes que se dan contra estas bandas.

La Fiscalía ya recoge casos de inicio del consumo a los 9 y 10 años y advierte de un aumento de esquizofrenia y bipolaridad entre jóvenes consumidores

La Fiscalía General del Estado, haciendo suyas las reflexiones del ministerio público de las Islas Baleares, destaca «la proliferación del consumo de cannabis» y su «cada vez más acusada» implantación entre una población más joven, así como la relación entre su consumo y patologías que «pueden llegar a los brotes psicóticos».

Además, señala que ello «motiva numerosos ingresos involuntarios de menores por psicosis reactivas al consumo de tóxicos» y que «se han detectado ya casos de inicio de consumo entre niños de nueve y diez años».

Esquizofrenia y bipolaridad

«Esta circunstancia supone, a fecha de hoy, y supondrá aún más en un futuro cercano, un importante problema de salud pública por el riesgo de desarrollo de enfermedades mentales, asociadas al consumo de dicha sustancia, particularmente cuando el mismo se inicia a edades tempranas y es de sustancias modificadas genéticamente para alcanzar altas concentraciones de THC (superando a veces el 40%)», agrega el ministerio fiscal español, que añade: «Así, se pueden ya percibir aumentos de casos de esquizofrenias y bipolaridad entre adolescentes y adultos jóvenes, que tienen como patrón dicho consumo y que, una vez desarrollados, pasarán a formar parte de su realidad».

Previamente, en la memoria de la Fiscalía Superior de Andalucía de 2020 también se hizo referencia a este tipo de semillas. «Desde aquí debemos alertar de que las concentraciones que se alcanzan con los nuevos cultivos derivados de semillas modificadas genéticamente son tan elevadas que estudios científicos alertan de las consecuencias nefastas para la salud mental de consumidores habituales, especialmente alarmante en el caso de menores y jóvenes», dijo.

SUR ha documentado al menos una operación en Málaga contra una banda que cultivaba marihuana manipulada genéticamente. Fue el caso Almaju, de la Guardia Civil, que dejó 32 detenidos en Málaga, Sevilla, Huelva y Granada. La red cultivaba una variedad conocida como «amnesia», con un THC muy superior a la media.

Los especialistas distinguen entre la selección genética de variedades con más THC y la verdadera modificación genética mediante ingeniería del ADN

Ana Isabel Villagómez Muñoz, fiscal Antidroga de Andalucía, alertó en febrero de 2020 de lo siguiente, según publica IDEAL: «Lo que se está cultivando ahora son semillas transgénicas, modificadas genéticamente que alcanzan unos valores de principio activo mucho más altos que antes». Así, hace «15 años», agregó, «el THC, que es el principio activo, en el hachís se situaba en un 12-14%, mientras que ahora puede alcanzar el 60%». Lo mismo sucede con la marihuana, donde el THC «antes estaba en un 4% y ahora está alcanzado el 20-30%», lo que significa que el «consumo con estas concentraciones causa mucho más daño que lo que causaba antes con semillas naturales». Los psiquiatras, añadió, alertan de que todo ello puede traer enfermedades mentales.

El asunto llegó incluso al Parlamento andaluz. Durante la comparecencia de la entonces fiscal superior de Andalucía, Ana Tárrago, ante la Comisión de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, el 15 de octubre de 2020, la diputada del PP Rosalía Espinosa expresó su preocupación por «la adicción a la marihuana modificada genéticamente». «El daño que están empezando a hacer este tipo de delitos y estas nuevas adicciones a esa marihuana modificada genéticamente lo vamos a sufrir dentro de cinco o seis años; estamos a tiempo de poner las medidas».

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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