Marlaska ha viajado a Ceuta para visitar el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), donde se realizan los triajes a los migrantes llegados a finales de julio desde Marruecos para derivarlos a procesos de asilo o iniciar su expediente de expulsión.
Además, durante el día de hoy ha visitado distintas unidades de la Policía Nacional y de la Guardia Civil además de las dependencias de la Oficina de Asilo y Refugio abiertas en la ciudad autónoma, donde hay ya unos 6.000 refugiados, de los más de 18.000 que siguen desperdigados por la ciudad viviendo bajo lonas y tiendas improvisadas.
La visita ha venido precedida de un nuevo enfrentamiento con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, al que el Gobierno acusa de haber rehusado reunirse con el ministro alegando problemas de agenda, ya que hoy también se encuentran en la ciudad autónoma el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del PP Europeo, Manfred Weber.
Durante su comparecencia ante los medios, el ministro del Interior ha asegurado que se están realizando más de 105 triajes de adultos al día y ha cifrando el total de menores en Ceuta en 2.400: "No pudimos empezar antes con la filiación de los menores porque el gobierno de Ceuta no nombró al representante de la administración autonómica", ha justificado.
Además desde Interior afirman estar aplicando el Pacto Europeo de Protección y Asilo, cuyo plazo máximo de resolución es de 12 semanas, de las cuales seis de ellas serían de carácter administrativo y seis judiciales. "Hemos planteado la necesidad de promover una modificación del reglamento de crisis y de retorno para acortar plazos", asegura Marlaska desde la sede de la Delegación del Gobierno en Ceuta. "Hemos manifestado nuestra oposición a la creación de centros de internamiento en terceros países pero vamos a defender esa agilización con garantías a los derechos", sentencia.
Asismismo, y según la intervención del ministro, han sido reforzadas las fronteras de Ceuta y Melilla con una finalidad preventiva y de concretar el estado de la amenaza existente, por lo que desde el Gobiero se están evaluando las alertas y activando dispotivos de información.
Ha sido notable la intención Fernando Grande-Marlaska de recalcar su cercanía a los ciudadanos de Ceuta y ha asegurado que las puertas de Interior están abiertas para atender a las asociaciones de vecinos: "La voluntad y el objetivo es que recobrar la normalidad anterior al 30 de julio". Durante su comparecencia, Marlaska ha cifrado entre unas 3000 y 3.500 las personas que todavía se encuentran en la calle sin ningún recurso de acogida, aunque advierte que aún se trata de estimaciones aproximadas. "Se quedarán aquellos menores que deban hacerlo por su vulnerabilidad pero el primer instrumento es la reagrupación familiar", añade. La ratio de protección en el caso de nacionales marroquíes (según la información trasladada por Interior), no supera el 1%. Por lo que la inmensa mayoría "serán objeto de devolución", señala. El propio ministro cifra en un 94% las denegaciones de las peticiones anteriores al mes de julio, y asegua que ello impulsa el desestiemiento de quienes no tienen derecho a asilo. Paralelamente se trabaja en valorar los próximos emplazamientos y recursos de cogida para quienes continúan viviendo en las calles.
Grande-Marlaska ha finalizado la comparecencia y recalcando que la puerta del Tarajal sigue abierta en el lado de Marruecos para facilitar los retornos voluntarios, lo que el ministro destaca como un "gesto de colaboración" del país vecino a quien cataloga de cooperar "de forma extraordinaria".