El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la última sesión de control en el Congreso. Gustavo Valiente Europa Press
Política GOBIERNO Marlaska gana peso e influencia en el Gobierno y en el restringido círculo político y personal próximo a SánchezEste ministro es uno de los cuatro que se mantiene desde 2018 y ha pasado de fichaje independiente a mantener una relación más estrecha con el presidente.
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Fernando Garea Publicada 5 enero 2026 03:10hLas claves nuevo Generado con IA
Fernando Grande-Marlaska se consolida como uno de los ministros más próximos e influyentes para Pedro Sánchez, tanto en el ámbito político como personal.
De los cuatro ministros que quedan del primer Gobierno de Sánchez en 2018, Marlaska es el único con una relación personal cercana al presidente.
Su experiencia como magistrado y su papel en Interior han sido clave para Sánchez, especialmente en asuntos como las Fuerzas de Seguridad y la gestión de prisiones.
A pesar de haber sido reprobado varias veces por el Congreso y el Senado, Marlaska siempre ha mantenido el respaldo de Sánchez y sigue siendo una figura imprescindible en el Ejecutivo.
Ya sólo quedan cuatro ministros de los que compusieron el primer Gobierno de Pedro Sánchez en 2018, tras la moción de censura contra Mariano Rajoy.
Son María Jesús Montero, Margarita Robles, Luis Planas y Fernando Grande-Marlaska.
Y Montero, desde entonces responsable de Hacienda y pieza básica del Consejo de Ministros, y ahora además vicepresidenta primera, saldrá del Gobierno en los próximos meses para concurrir a las elecciones andaluzas de mayo o junio.
Los otros tres que han acompañado a Sánchez durante casi ocho años siguen en los mismos departamentos en los que arrancaron. Es decir, Defensa, Agricultura e Interior.
Aquel Gobierno de 2018 fue el llamado "Gobierno bonito", en el que Sánchez quiso introducir a independientes como Dolores Delgado, Pedro Duque o el propio Marlaska.
Marlaska, obligado a divulgar el atestado de una actuación policial contra el 'chemsex', las orgías gays con uso de drogasLuego, en 2020, tras las generales de 2019, pasó a ser un Ejecutivo de coalición con Unidas Podemos con mayor número de ministros para poder repartir las cuotas de los dos partidos que lo formaban.
Marlaska fue un ministro sorpresa en 2018, porque era juez de la Audiencia Nacional y porque siempre había estado más bien en la órbita del PP, que le propuso para vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y luego le promocionó para cargos judiciales.
Su nombre, según se dijo entonces, estaba en una lista de ministrables que Sánchez fue elaborando con sus colaboradores meses antes de la moción de censura. Se fue elaborando con reuniones con lo que se conoce como "sociedad civil" del entonces líder de la oposición.
Hoy, diferentes fuentes del Gobierno aseguran que Marlaska se ha convertido en el ministro más próximo a Sánchez. En lo político y también en lo personal. Uno de los menos prescindibles para Sánchez.
En el Ejecutivo están también ahora personas muy próximas a Sánchez como Óscar Puente y Óscar López. Forman parte de su círculo político, al que consulta casi diariamente muchas de sus decisiones, pero sin una relación personal que sí tiene ahora con el ministro del Interior.
Ocurre lo mismo con Félix Bolaños, que empezó como secretario general de Presidencia en 2018 y hoy es el poderoso ministro de Justicia y Presidencia, en cuyas manos está gran parte de la negociación parlamentaria con los socios de investidura y la agenda legislativa, ambas cosas trascendentes para el Gobierno. Los tres tienen más perfil político y público que Marlaska.
Sánchez ordena a Marlaska "rescindir de forma unilateral" el contrato de balas con Israel tras la oposición de SumarFuera del Consejo de Ministros uno de los colaboradores más próximos del presidente del Gobierno desde su etapa en la oposición es Manuel de la Rocha, primero como director del Departamento de Asuntos Económicos del Gabinete de la Presidencia del Gobierno y ahora como secretario de Estado del Departamento de Asuntos Económicos y G-20. Es la sombra de Sánchez en las cumbres europeas.
Colaboradores muy próximos al presidente del Gobierno explican que Sánchez suele diferenciar en esas relaciones lo profesional y lo personal. Casi siempre pone distancia más allá de lo estrictamente político.
En el caso de Marlaska, las fuentes consultadas aseguran que se ha forjado además una intensa relación personal, con cenas habituales en la Moncloa con las parejas de ambos. Según un ministro, es quizás el único del que puede decirse que es amigo de Sánchez.
Y, sobre todo, el ministro del Interior ha consolidado también una notable influencia política en el presidente. Marlaska es magistrado y conoce la carrera judicial, además de ser el máximo responsable de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Y ambas perspectivas han sido vitales para Sánchez en los últimos meses por razones obvias.
Es responsable también de las prisiones, lo que ha sido trascendente en las dos últimas legislaturas para cumplir los acuerdos con Bildu sobre los presos de ETA.
Además, interviene en las reuniones de ministros del Interior europeos para diseñar y aplicar la política de inmigración de la UE.
Sánchez ha respaldado siempre a su ministro del Interior cuando se han producido polémicas públicas y se pidió su dimisión. O cuando fue puesto en el punto de mira de Unidas Podemos, cuando compartían Consejo de Ministros.
La amistad entre Marlaska y Koldo, clave para que Interior comprara las mascarillas a la empresa de AldamaMarlaska ha sido reprobado tres veces por el Congreso y el Senado. Primero, por la tragedia en la valla de Melilla en 2022 en las que murieron 23 migrantes.
Las otras dos, en febrero de 2024 por la muerte de dos guardias civiles embestidos por lanchas de narcotraficantes. En algunas de ellas, ha sido decisivo el voto en contra del ministro de socios de investidura.
Más recientemente, fue cuestionado por mantener un contrato para la compra de munición israelí, pese a que se había anunciado su cancelación. Entonces, fue cuestionado por Sumar, pero los de Yolanda Díaz chocaron con el presidente del Gobierno.
Siempre ha tenido el respaldo de Sánchez y, a diferencia de otros dirigentes, su nombre ha sido mantenido en todas las remodelaciones del Ejecutivo.