La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Efe
Política Marlaska tilda de "ejemplar" a la directora de la Guardia Civil pese a que ella reconoce ya sus tres encuentros con Leire DíezMarlaska negaba hace seis días "ningún" encuentro entre la fontanera y Mercedes González; este jueves por la noche la propia directora ha acabado admitiendo hasta tres reuniones.
Más información: La UCO pide al juez acceder a seis cuentas del PSOE y a sus cajas de seguridad durante los años que actuó Leire Díez
Íñigo Zulet Publicada 4 junio 2026 22:57h Actualizada 4 junio 2026 23:40h Las clavesLas claves Generado con IA
Fernando Grande‑Marlaska ha vuelto a cerrar filas este jueves con la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, después de conocerse que ésta se reunió en varias ocasiones con Leire Díez, la fontanera que buscaba neutralizar investigaciones que afectaban al PSOE y al entorno de Pedro Sánchez.
Desde Luxemburgo, donde participaba en una reunión de ministros del ramo en la UE, el titular de Interior ha defendido la "actuación ejemplar" y la "plena honestidad" de González, ya sin atreverse a negar los encuentros.
Porque él mismo, hasta en dos ocasiones, había asegurado que esas reuniones nunca se habían celebrado.
La última vez, de hecho, lo aseguró el pasado 28 de mayo, es decir, a solo seis días de conocerse el sumario, cuando sentenció que la directora "no ha tenido ningunareunión con ninguna persona, Leire o cualquier otra, en términos de ningún tipo".
Hasta el propio Gobierno ha terminado rectificando: a través de fuentes de Moncloa admite ahora que sí hubo encuentros entre González y Díez, aunque intenta rebajarlos y los encuadra en un supuesto "ámbito personal".
Marlaska, en cambio, no ha aclarado si se equivocó, si fue mal informado o si, simplemente, mintió.
Se ha limitado a reafirmar la "ejemplaridad" de González y a asegurar que no ha conocido "ninguna actuación que pudiera ir dirigida a menoscabar el trabajo" de la Guardia Civil.
A última hora de este jueves, la propia directora de la Guardia Civil ha difundido un comunicado con su versión de los hechos.
Sostiene que conoció a Leire Díez cuando era delegada del Gobierno en Madrid y la hoy investigada dirigía Relaciones Institucionales de Correos.
Según dice, en aquella etapa solo intercambiaron mensajes sobre "movilizaciones laborales" en Correos, que "provocaron manifestaciones y concentraciones" en sus distintas sedes y que "no se produjeron jamás encuentros personales".
Tras su nombramiento al frente de la Guardia Civil, relata que Díez la contactó para un primer encuentro en una cafetería cercana a la sede.
Lo describe como una cita rápida, de "apenas unos 15 minutos", en la que Leire le habló de que trabajaba como periodista freelance "a caballo entre Cantabria y Madrid".
Según la directora, allí "no se habló de nada relacionado con el trabajo que desempeña este Cuerpo" y lo interpretó como un gesto para "establecer en un futuro una relación laboral" o pedirle trabajo.
Sobre el segundo encuentro, González no llega a reconocerlo del todo porque el comunicado se limita a decir que, "de haberse producido habría sido de las mismas características y contenido" que el primero.
Pero cuando pasa a relatar el tercer encuentro asegura que se desarrolló "en las mismas circunstancias que los anteriores".
Es decir, admite un tercer encuentro y, al usar ese plural, está dando por hecho que también hubo un segundo, aunque antes lo intente dejar en un simple "de haberse producido".
Qué dice la UCO
Los investigadores de la UCO acreditan "al menos tres reuniones" presenciales entre Leire Díez y Mercedes González.
Leire aseguró que informaba a la actual directora de la Guardia Civil de sus ataques a la UCO: "Los de arriba les tienen ganas"¿El objetivo? Que González, según los agentes, "iniciara actuaciones administrativas" contra los propios agentes que investigaban las causas de corrupción que afectaban al PSOE y al entorno de Pedro Sánchez.
En su comunicado, la directora de la Guardia Civil dice que, cuando se supo que Díez había participado en reuniones en las que se atacaba a agentes de la Guardia Civil, se reunió con mandos de la Jefatura de Policía Judicial, de la UCO para expresarles su "máximo apoyo y respaldo".
Y afirma que jamás ha participado "en ninguna operación contra ninguna unidad de la Guardia Civil" ni ha interferido en investigaciones, y reivindica su respeto y admiración por el cuerpo.
La primera cita, según la UCO, se sitúa el 30 de septiembre de 2024. A las 15.45, el móvil de Díez la coloca a 280 metros de la sede de la Dirección General, en la calle Guzmán el Bueno de Madrid.
Ese mismo día, la ahora exmilitante socialista envía un mensaje en el que confirma que ha quedado con "Mercedes" precisamente "en Guzmán el Bueno".
La segunda reunión tuvo lugar dos meses después, el 20 de diciembre de 2024.
Según el informe, en ese encuentro ya "se observan los primeros elementos" que evidencian que Díez estaba haciendo llegar a la directora general información derivada de la actividad supuestamente delictiva de la trama.
En conversaciones intervenidas, la describía como persona de su "confianza".
La tercera cita se celebra el 2 de abril de 2025. Esta vez la prueba es una multa de aparcamiento en la calle Julián Romea, cercana a la sede de la Guardia Civil.
El entonces presidente de la SEPI, Vicente Fernández, escribió a Díez: "Creo que es de cuando fuiste a reunirte con la Directora General de la GC. ¿Te la pago con descuento?".
La UCO ha detectado además una llamada de González al teléfono de Díez el 12 de febrero de 2025, de 13 segundos de duración, en la misma jornada en la que la fontanera pedía a un empresario investigado información comprometedora sobre el jefe de la UCO, el teniente coronel Antonio Balas.
Y la agenda incautada a Leire Díez recoge anotaciones en las que se detalla el objetivo de esos contactos: "Armar lo que quiero hacer con la UCO a nivel administrativo" o "llevar a cabo una ‘Investigación interna G.C. para filtraciones".
En los mensajes intervenidos, la exmilitante presume una y otra vez de su acceso a la cúpula del instituto armado. "Mi siguiente conversación va a ser con la directora de la Guardia Civil. Es de mi confianza"; "Recuerda que tengo amistad con la DG de la GC", llega a decir a uno de sus interlocutores.
Tras la reunión del 2 de abril, se jacta ante su abogado: "No estuvo mal la reunión con la directora de la GC. Voy a ver si sigo alimentando esa vía".
Leire Díez fue multada por aparcar mal en una visita a la directora de la Guardia Civil: "¿Te la pago con descuento?"La UCO ha comprobado además que el 11 de mayo de 2025, a las 9:16 de la mañana, en el chat de WhatsApp entre González y Díez aparece primero el rastro de una conversación eliminada y, justo después, la activación del borrado automático de mensajes cada 24 horas.
Es decir, los investigadores saben que hablaban, pero no pueden leer qué se dijo.
¿Consiguió Leire Díez sus objetivos?
El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz sostiene que la trama buscaba "inquietar el normal desenvolvimiento" de la UCO, impulsando denuncias, "campañas de descrédito" e incluso la apertura de expedientes internos contra los investigadores.
Y esa parte sí salió adelante: en mayo de 2025 se abrió una "información reservada" en el seno de la Guardia Civil dirigida contra agentes de la unidad, supuestamente para aclarar filtraciones a la prensa que la propia trama les atribuía.
Dos altos mandos que declararon como testigos ante la UCO relataron que se elaboraron notas de despacho advirtiendo de que Díez presumía de "tener control sobre la directora de la Guardia Civil" y de que se estaba desarrollando una campaña de descrédito contra la unidad.
Pese a esos avisos, la cúpula no trasladó los hechos a la justicia.