El cambio climático, el calor y la sequía no solo traen de cabeza a España. Al otro lado del Mediterráneo, en Marruecos, las autoridades buscan también formas de luchar contra la desertificación sacando el máximo partido posible a sus recursos hídricos. Con esa idea, hace unos meses la Agencia Nacional de Aguas y Bosques (ANEF) presentó una tecnología con la que casi aspira a lograr la cuadratura del círculo: reforestar entornos áridos con un sistema simple, eficiente y que no exija una gran inversión. Su nombre es Waterbox y la prensa marroquí asegura que ya ha mostrado su potencial en un área de 1.200 hectáreas de Souss-Massa.
Su propuesta: repensar el riego de los árboles.
Objetivo: reforestar. Marruecos sabe que gran parte de su futuro se juega en los campos y la lucha contra la sequía. De ahí que se haya propuesto dotarse de embalses, desaladoras, una ambiciosa "autopista del agua" e impulsar proyectos que le permitan ganar hectáreas de campos de cultivo irrigado. Con ese telón de fondo, hace años el Gobierno lanzó también la 'Estrategia Bosques 2020-2030', que busca evitar la desertificación y modernizar las prácticas forestales.
Con ustedes, Waterbox. La pregunta es evidente: ¿Cómo reforestar las regiones áridas de un país como Marruecos? Y sobre todo, ¿es posible hacerlo aprovechando al máximo los recursos hídricos y con una inversión razonable?
Esa complicada cuadratura del círculo es a lo que aspira Waterbox, una tecnología presentada hace unos meses por los responsables de ANEF y que básicamente consiste en un depósito que aprovecha al máximo la humedad ambiental para nutrir árboles. Su premisa es sencilla: 'repensar' el riego.
¿Cómo lo hace? El dispositivo se coloca alrededor del plantón durante la siembra y cumple un doble propósito. El primero es aprovechar al máximo la humedad ambiental, incluida la lluvia y el rocío. Todo mediante un sistema de recolección pasiva. Los dispositivos Waterbox captan el agua y la distribuyen mediante un sistema de riego capilar para llevarla a las raíces profundas.
"Continuo y controlado". El objetivo, señala el diario LesEco, es garantizar la autonomía hídrica en un momento crucial en el desarrollo de la plántula: durante su fase inicial de crecimiento. Su segundo propósito es protegerlas del calor y la evaporación excesiva, suministrándoles agua de forma controlada y continua.
"Permite un riego continuo, controlado y adaptado a las necesidades de cada planta", explica ANEF. "Ofrece una solución que aborda los retos mediante la racionalización del uso del agua, garantizando una mayor tasa de supervivencia de las plántulas y potenciando su adaptación a las condiciones más extremas".
Más allá de la teoría. Lo interesante de Waterbox es que no es solo una idea. Antes de presentarlo, las autoridades marroquíes lograron "reforestar más de 1.200 hectáreas en Souss-Massa utilizando esta técnica innovadora".
Durante esos ensayos los impulsores del proyecto aseguran haber alcanzado "un rendimiento excepcional", elevando la tasa de supervivencia de las plántulas por encima del 95%, con "una reducción significativa de las necesidades de riego".
La clave: los costes. "Supone una solución decisiva para variedades emblemáticas como el argán, que se ven muy afectadas por los cambios climáticos", celebran en ANEF. LeSeco recuerda que la tasa de supervivencia del 95% supera con creces la que suelen presentar las plantas sin protección, que ronda entre el 50 y 75%.
Tan decidido está Marruecos a apostar por el dispositivo que se ha propuesto desarrollar un modelo local, adaptado al clima de la zona y que de paso abarate los costes del equipamiento. Para ser preciso, el país magrebí ha reducido el costo unitario, pasando de los 150 dirhams del modelo importado a 45 en la versión nacional. También ha mejorado su capacidad, ampliándola a 20 litros.
Imágenes | ANEF (Facebook) y Wikipedia
En Xataka | Marruecos está levantando una infraestructura contra su gran enemigo. El plan: que todo el país esté conectado
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La noticia
Marruecos tiene un plan para reforestar zonas áridas que ya le ha permitido ganar 1.200 hectáreas: Waterbox
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
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Marruecos tiene un plan para reforestar zonas áridas que ya le ha permitido ganar 1.200 hectáreas: Waterbox
El dispositivo parte de una idea sencilla: captar la humedad ambiental y proteger los árboles más pequeños
El cambio climático, el calor y la sequía no solo traen de cabeza a España. Al otro lado del Mediterráneo, en Marruecos, las autoridades buscan también formas de luchar contra la desertificación sacando el máximo partido posible a sus recursos hídricos. Con esa idea, hace unos meses la Agencia Nacional de Aguas y Bosques (ANEF) presentó una tecnología con la que casi aspira a lograr la cuadratura del círculo: reforestar entornos áridos con un sistema simple, eficiente y que no exija una gran inversión. Su nombre es Waterbox y la prensa marroquí asegura que ya ha mostrado su potencial en un área de 1.200 hectáreas de Souss-Massa.
Con ustedes, Waterbox. La pregunta es evidente: ¿Cómo reforestar las regiones áridas de un país como Marruecos? Y sobre todo, ¿es posible hacerlo aprovechando al máximo los recursos hídricos y con una inversión razonable?
Esa complicada cuadratura del círculo es a lo que aspira Waterbox, una tecnología presentada hace unos meses por los responsables de ANEF y que básicamente consiste en un depósito que aprovecha al máximo la humedad ambiental para nutrir árboles. Su premisa es sencilla: 'repensar' el riego.
¿Cómo lo hace? El dispositivo se coloca alrededor del plantón durante la siembra y cumple un doble propósito. El primero es aprovechar al máximo la humedad ambiental, incluida la lluvia y el rocío. Todo mediante un sistema de recolección pasiva. Los dispositivos Waterbox captan el agua y la distribuyen mediante un sistema de riego capilar para llevarla a las raíces profundas.
"Continuo y controlado". El objetivo, señala el diario LesEco, es garantizar la autonomía hídrica en un momento crucial en el desarrollo de la plántula: durante su fase inicial de crecimiento. Su segundo propósito es protegerlas del calor y la evaporación excesiva, suministrándoles agua de forma controlada y continua.
"Permite un riego continuo, controlado y adaptado a las necesidades de cada planta", explica ANEF. "Ofrece una solución que aborda los retos mediante la racionalización del uso del agua, garantizando una mayor tasa de supervivencia de las plántulas y potenciando su adaptación a las condiciones más extremas".
Más allá de la teoría. Lo interesante de Waterbox es que no es solo una idea. Antes de presentarlo, las autoridades marroquíes lograron "reforestar más de 1.200 hectáreas en Souss-Massa utilizando esta técnica innovadora".
Durante esos ensayos los impulsores del proyecto aseguran haber alcanzado "un rendimiento excepcional", elevando la tasa de supervivencia de las plántulas por encima del 95%, con "una reducción significativa de las necesidades de riego".
La clave: los costes. "Supone una solución decisiva para variedades emblemáticas como el argán, que se ven muy afectadas por los cambios climáticos", celebran en ANEF. LeSeco recuerda que la tasa de supervivencia del 95% supera con creces la que suelen presentar las plantas sin protección, que ronda entre el 50 y 75%.
Tan decidido está Marruecos a apostar por el dispositivo que se ha propuesto desarrollar un modelo local, adaptado al clima de la zona y que de paso abarate los costes del equipamiento. Para ser preciso, el país magrebí ha reducido el costo unitario, pasando de los 150 dirhams del modelo importado a 45 en la versión nacional. También ha mejorado su capacidad, ampliándola a 20 litros.