Los jugadores de Marruecos intentan separar a Andoulaye Seck y a Brahim Díaz. EFE
Fútbol Marruecos y un 'autoboicot' que daña su imagen para 2030: la Copa África que colapsó entre tretas y una final caóticaA cuatro años de organizar el Mundial 2030 con España y Portugal, el país norteafricano quedó en evidencia tras el bochorno de todo lo que envolvió al partido de Senegal.
Más información:Vergüenza en la FIFA por la retirada de Senegal: habrá sanciones para el Mundial tras los 22 minutos de bochorno
Guillermo Echeverría Publicada 20 enero 2026 09:00h Actualizada 20 enero 2026 10:08hLa Copa África debía ser el escaparate perfecto. Marruecos había invertido más de 1.860 millones de euros en estadios de última generación, infraestructuras impecables y una organización impecable. El objetivo era claro: demostrar al mundo que estaba preparado para coorganizar el Mundial 2030 junto a España y Portugal.
Pero lo que prometía ser un ensayo triunfal terminó convirtiéndose en una ola de críticas sin precedentes. La final contra Senegal no solo acabó con derrota, sino con un caos que dejó imágenes bochornosas y acusaciones de favoritismo arbitral que perseguirán al país norteafricano hasta el torneo del próximo lustro.
Contra Senegal todo se desmoronó en cuestión de minutos. En el 95', el árbitro congoleño Jean-Jacques Ndala Ngambo anuló un gol de cabeza legítimo de Ismaila Sarr alegando un empujón de Abdoulaye Seck sobre Achraf que dejó muchas dudas en las repeticiones.
Senegal gana la Copa África a Marruecos tras irse del campo por un polémico penalti que Brahim falló a lo PanenkaDos minutos después, cuando todo parecía abocado a la fatídica tanda de penaltis, Ndala señaló una pena máxima sobre Brahim que desató la indignación senegalesa.
El seleccionador de Senegal, Pape Thiaw, ordenó a sus jugadores abandonar el terreno de juego en protesta y a partir de ahí se desataron unos acontecimientos jamás vistos en una final de la Copa África.
Vídeo | Marruecos daña su imagen como sede para el Mundial de 2030
Peleas entre jugadores de ambos equipos, enfrentamientos entre cuerpos técnicos, disturbios en las gradas con aficionados, fotógrafos, voluntarios y fuerzas de seguridad utilizando sillas y taburetes como armas. Varias personas fueron evacuadas del campo en camillas. En la tribuna de prensa, los periodistas de ambos bandos también llegaron a las manos.
Sadio Mané, capitán y estrella del combinado senegalés, fue quien negoció el regreso de su equipo al terreno después de casi media hora de caos. Insistió en quedarse cuando sus compañeros amenazaban con no volver. Su intermediación resultó decisiva, pues evitaron una derrota por 3-0 y una sanción ejemplar.
Gueye y Mané, con la Copa Áfrico. REUTERS
Lo ocurrido durante el tiempo añadido fue la punta del iceberg. Antes, en la segunda parte, varios recogepelotas marroquíes intentaron arrebatarle la toalla a Mendy, portero de Senegal, para que no pudiera secarse los guantes.
El mediocampista marroquí Ismael Saibari participó activamente en estas maniobras, haciendo pantalla para evitar que el suplente senegalés Yehvann Diouf alcanzara a Mendy. En una secuencia capturada por cámaras, Diouf fue derribado al suelo mientras intentaba proteger la toalla.
Torneo con polémica
La final no fue un caso aislado. Durante toda la competición, múltiples equipos presentaron quejas sobre decisiones arbitrales que favorecieron a Marruecos. En octavos de final, Tanzania acusó a los árbitros de no revisar un penalti claro no señalado en el 93' por un empujón de Adam Masina en el área.
El incidente más revelador ocurrió antes de los cuartos de final. La Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF) protestó formalmente porque la CAF había designado a dos árbitros argelinos en el VAR, argumentando "conflicto de intereses".
La CAF, a pocas horas del encuentro contra Camerún, cambió todo el cuerpo arbitral: sustituyó al egipcio Amin Omar por el mauritano Dahane Beida e introdujo un nuevo equipo VAR. El cambio no fue comunicado a la Federación de Camerún, que se enteró por redes sociales.
El informe FIFA del Mundial 2030: España, Marruecos y Portugal, con una nota histórica y tres estadios optan a la finalCamerún cayó 2-0 con goles de Brahim Díaz y Saibari. Samuel Eto'o, presidente de la Federación Camerunesa, protestó desde el palco ante Fouzi Lekjaa, su homólogo marroquí. La respuesta de la CAF fue inmediata: sancionó a Eto'o con cuatro partidos de suspensión y una multa de 20.000 dólares por "violar los principios de deportividad". La Federación de Camerún cuestionó la decisión sin recibir justificación explícita.
Argelia, por su parte, presentó una queja formal a la CAF y la FIFA el 11 de enero por el arbitraje de su partido contra Marruecos. El seleccionador marroquí Walid Regragui respondió a las acusaciones argumentando que "se gana en el campo".
Un 'problema' futuro
Fouzi Lekjaa, presidente de la FRMF, es miembro del Consejo de la FIFA desde 2021, preside el Comité de Finanzas de la CAF y es presidente del Comité del Mundial 2030. En diciembre de 2024, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, firmó un acuerdo con Marruecos para instalar la oficina de FIFA África en Rabat, con Lekjaa como principal negociador.
Tras los disturbios de la final, Infantino se pronunció públicamente. Criticó duramente el comportamiento de Senegal: "Fuimos testigos de escenas inaceptables". Agradeció públicamente a Mohamed VI y elogió la organización marroquí. No realizó comentarios específicos sobre las decisiones arbitrales, el episodio de la toalla ni las quejas sistemáticas de favorabilidad.
El presidente de la federación marroquí de fútbol, Fouzi Lekjaa, con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. EFE
Marruecos, que no ganaba la Copa África desde 1976 -50 años atrás-, aspira ahora a albergar la final del Mundial 2030 en el Gran EstadioHassan II de Casablanca, con capacidad para 115.000 espectadores y un coste de 459 millones de euros.
Tras los disturbios de la final, Gianni Infantino se pronunció públicamente. Criticó duramente el comportamiento de Senegal: "Fuimos testigos de escenas inaceptables". Agradeció públicamente a Mohamed VI y elogió la organización marroquí. No realizó comentarios específicos sobre las decisiones arbitrales, el episodio de la toalla ni las quejas sistemáticas de favorabilidad.
Marruecos ensaya el Mundial 2030 con la Copa África a falta del estadio de Casablanca que busca robar al Bernabéu la finalEsta Copa África fue concebida como un banco de pruebas. Marruecos buscaba evidenciar su capacidad para organizar un evento de envergadura global con la misma calidad que España y Portugal en el Mundial 2030. En aspectos logísticos y de infraestructura, lo logró. En neutralidad y credibilidad arbitral, quedó profundamente cuestionado.
Las acusaciones de favoritismo -respaldadas por análisis de árbitros profesionales, quejas formales de múltiples federaciones y cambios arbitrales a última hora-, combinadas con las imágenes de disturbios, han generado un contexto de desconfianza que Marruecos tendrá dificultades para revertir.
Para el Mundial 2030, especialmente si Marruecos juega partidos decisivos en Casablanca, estas sombras serán difíciles de evadir. La pregunta que permanece abierta es si los protocolos arbitrales y los órganos de gobierno del fútbol internacional lograrán evitar que se repitan los incidentes que marcaron esta Copa África.