La joven española de 18 años atiende a MARCA Pádel para hablar de su rápida evolución, la ruptura con Martita Ortega y el nuevo proyecto con Claudia Fernández.
Martina Calvo, en MARCA.- ALBERTO BOTE
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Martina Calvo (Pamplona, España, 2008) es un soplo de aire fresco para el pádel. Espontánea, natural y cercana fuera de pista, tiene una madurez incoherente para sus 18 años recién cumplidos. Con un discurso normal y sin artificios, tiene las cosas claras, sabe que no debe saltarse pasos en su escalada a la cima y entiende con timidez el proceso que lleva a alguien de su edad a perderse cosas para ser atleta, jugar con sus ídolos o convertirse en un referente para las nuevas generaciones.
Pero Calvo se transforma cuando salta a pista. Desde su debut con 16 años dejó descolocado al deporte por su precocidad, intensidad, inteligencia y posibilidades en clave de presente y, hoy, que han pasado dos años ya es uno de los grandes nombres del róster del pádel (ranking 11) y afronta su tercer proyecto serio junto a otro joven talento más hecho, Claudia Fernández. Atrás quedaron Ale Salazar y Marta Ortega.
Ella no tiene prisa, cierto, pero el pádel vive instalado en el presente y no espera al futuro. El suyo, que es incluso mejor que la actualidad, parece apuntar a un futurible número uno y aunque eso solo lo dirá el tiempo, por su irrupción en la élite (subió más de 200 puestos en el ranking en poco más de un año), se ha ganado el apodo por el que se le conoce. El ‘Huracán Martina’.
La decisión de romper con Marta Ortega: "Me ha costado"MARCA: ¿Quién es Martina Calvo? ¿Cómo te presentarías a un seguidor del deporte en general?
Martina Calvo: Es una niña, aunque cumplí 18 años hace nada, que juega al pádel, estudia y ha sacado la selectividad hace nada. Alguien muy sonriente y alegre. Intento ser buena persona con todo el mundo, pero sobre todo con quien se lo merece e intento tener siempre una sonrisa para ellos.
P: Confirmamos que no es la Infanta Leonor la que está aquí sentada ahora…, (se ríe). ¿Te confunden bastante con la Infanta?
R: Es que me han llegado a pedir una foto por parecerme a Leonor. El otro día entré a un club en Puerto de Santa María y se me queda la mujer de la limpieza mirando y yo decía: "Pero ¿qué me mira?". "Es que eres igual", me empieza a decir. Y yo: "Bueno, pues no sé, a lo mejor algo me parezco". En mi familia siempre se hace esa broma..., y la verdad es que me parezco un poco.
Fue Claudia la que me llamó
P: Eres una jugadora muy joven que está empezando, pero has vivido un proceso vertiginoso. ¿Cómo se vive con apenas 16 años dar el salto al profesionalismo, que los medios de comunicación empecemos a hablar de ti, que los resultados se vayan dando o tener compañeras top?
R: No te da tiempo a pararte a pensar en lo que estás viviendo, un poco por la inercia del circuito y por lo que dices, que ha ido todo muy rápido. He intentado llevarlo de la mejor manera posible y al final sigo sin ser nadie. Ahora no me conoce todo el mundo, obviamente, pero sí a quien le gusta el pádel y pasas de ser una persona que nadie conoce a que muchos ojos te miren. Y no es fácil con la poca edad que tengo. Lo he llevado bien por mi entorno que hacen que lo lleve de la manera más natural posible y porque por mucho que le des bien a una pelotita sigues sin ser nadie. Soy la misma Martina Calvo que hace dos años y voy con esa filosofía.
P: Pero con 16 años, entiendo, vives con tus padres y tienes una vida familiar y pasas en un año a tener que estar viajando por todo el mundo, con un entorno nuevo… ¿recuerdas algún momento en el que hayas pensado: Uf, esto no sé cómo gestionarlo?
R: Hay momentos que estás muy bien y otros que estás mal, pero por suerte me ha ido bien y en ningún momento me he replanteado el qué estoy haciendo, si me arrepiento o si estoy mejor con mis amigas un viernes en Pamplona o en mi casa. Sé que me voy a perder muchas cosas, pero voy a tener muchas otras. Siempre he soñado con tener la vida que tengo ahora y sí, ser deportista profesional es sacrificado, pero es que quiero ser deportista profesional. Voy a hacer todo lo que pueda para ser mejor, no solamente jugando, como persona. Creo que todo lo que vivo me ha hecho madurar mucho antes que gente de mi edad. y trato de ser quien soy, sea deportista, en mi casa o donde sea.
P: ¿Recuerdas el primer autógrafo que firmaste? Cuando no estás acostumbrada la primera vez supongo que llama mucho la atención.
R: Sigo pensándolo todavía cuando me lo dicen ahora. Es como: "Pero, ¿por qué me lo piden, quién soy yo?". Creo que no somos conscientes realmente de lo que podemos llegar a transmitir a los niños. Como ha ido tan rápido es que casi no me ha dado tiempo ni a pensar que hace dos años estaba yo ahí e iba a ver los torneos que había en España y no me ha dado tiempo a pararme a pensar el porqué me están pidiendo un autógrafo. Lo entiendo, pero no soy consciente realmente.
P: ¿Te haces pequeña? ¿Te da vergüenza? Tienes personalidad, eres una persona madura para tu edad, pero se da muchas veces esa paradoja de que quien muestra más personalidad ante situaciones públicas no sabe cómo reaccionar o gestionarlo.
R: Trato de ser como ellos, que me vean con la misma sonrisa que tienen. Al final me hace muchísima ilusión que los niños te vengan con una sonrisa y te pidan que te hagas una foto. Trato de ser una más, como ellos y, si son bajitos, agacharme y, no sé, intentar que parezca normal.
La etapa con Marta la definiría como regular, pero llena de aprendizaje
P: Vamos a hacer, si te parece, un pequeño recorrido por tu salto a la élite. En 2024 llega tu gran momento en Málaga, donde debutas en Premier Padel en un cuadro oficial con Marina Guinart gracias a un lucky loser, y juegas primera ronda, pero pierdes con la pareja ocho, Virginia Riera y Carmen Goenaga.
R: Jugué con ella por la lesión de su compañera. Virginia y Carmen acababan no sé si de ganar o de llegar a la final en un torneo.
P: Debutas en cuadro oficial y en el plazo de un año, juegas con Aranzazu Osoro, haces tus primeras semifinales, te conviertes en la jugadora más joven en alcanzar una ronda de cuartos, en ser la finalista más joven en la historia del pádel moderno y juegas con Ale Salazar. ¡Guau!, ¿no?
R: Guau, guau, como tú has dicho (se ríe). Lo has contado y realmente ha sido así. Ha sido todo lo rápido que lo has contado y es como se me ha pasado a mí. Es que no me ha dado tiempo de verdad a asimilarlo, es lo malo de esto que no te da tiempo a pararte a ser consciente realmente de que no es fácil, de que la gente lo normaliza y realmente no es lo normal. Pero sí, he sido muy feliz con todas mis compañeras y creo que el gran cambio es con Marta Borrero cuando de previa llego a cuartos.
P: ¿Eso es Burdeos 2024?
R: No, en Bruselas, empezaba por B eso sí (se ríe, con naturalidad). Ahí es realmente el cambio. Es verdad que en Málaga con Marina Guinart es como que te das a conocer. Lo necesitaba porque yo venía jugando torneos FIP, pero realmente ahí no te conocen y no ven realmente el nivel que tienes o la proyección porque si no tienes puntos no te miraban mucho. Entonces el cambio viene cuando hago esos cuartos con Marta Borrero y me llama Aranza.
P: Haces semifinales y en pocos torneos juegas con Alejandra Salazar, quizá la mejor jugadora de la historia. ¿Le habías pedido en algún momento un autógrafo? Hablábamos antes del niño que pide una foto…
R: Sí, sí, claro que la tengo, la tengo.
La unión con Claudia Fernández: "Ella fue quien llamó"P: ¿Esperabas una llamada tan prematura en tu carrera de un icono de ese nivel?
R: Sabía que estaba haciendo las cosas bien y que estaba yendo todo más rápido de lo que realmente en mi cabeza o en la mi entrenador estaba. Al final no estaba el jugar en ese año con Alejandra Salazar ni con Aranza, porque son jugadoras de un nivel muy alto, pero quizá Alejandra en ese momento no le estaba yendo muy bien, no sé si estaba jugando con Vero Virseda, y sí que alguna vez pensaba que quizá yo le podía ayudar y le podía dar esa juventud que le falta y ella a mí esa experiencia que tiene que era lo que me faltaba. Lo había pensado, pero hasta que no llega no te lo crees.
P: Debutáis en Málaga, un año después de tu primer partido en la élite y llegáis a semifinales. Cómo cambia la vida en 365 días.
R: Sí, lo pensé, de hecho, porque además Málaga era el último torneo que yo había ido a ver siendo fan justo un año antes. Lo recordaba con mucho cariño el "yo estaba ahí en la grada y lo que he conseguido". Ahí sí que me paré a pensar y decir qué rápido ha pasado todo esto.
P: En Málaga 2023 es el último torneo al que vas como fan; en 2024 debutas en un cuadro de Premier; en Málaga 2025 debutas y haces semifinales con Salazar; y en 2026 es el último torneo que juegas con Marta Ortega. ¿Cómo ha sido esta etapa?
R: Ha sido buena. Como decía ella el otro día, creo que la definiría como regular. Mi padre había veces que me decía: "Valora lo que es estar en cuartos, no te me conformes, pero valóralo". Y tenía razón porque éramos la única pareja junto a Gemma y Delfi que, no sé hasta qué torneo, habíamos llegado a cuartos en todos los torneos. Te diría que ha sido buena. Buscaba la experiencia que me falta, como con Ale, y la valoro como una etapa buena de aprendizaje.
P: ¿Qué os ha faltado, más allá de resultados a los que agarrarse?
R: No sé si realmente ha faltado algo o no. El nivel está muy, muy alto y muchas veces no se valora lo que es llegar a cuartos. Todas las parejas juegan, no solamente las de arriba, y estábamos consiguiendo jugar a un muy buen nivel las primeras rondas. Sí que nos faltaba que contra las parejas de más arriba, las cuatro primeras, quizá competir como realmente sabemos, no hacernos pequeñitas, no tener miedo.
P: ¿Es mutua la decisión de separarse? ¿Quién la toma?
R: Lo he decidido yo. Me costó mucho porque es difícil comunicarlo y porque me pongo en la piel del otro. No sé si los demás lo harán, pero yo sí que me pongo en la piel del otro y me cuesta mucho darle al teléfono y llamar. Yo no podía y mi padre me decía: "Venga, va".
P: ¿Y por qué?
R: Las razones se las he dado a ella, no quiero decirlas porque creo que la gente luego saca las conclusiones que le da la gana. Pero bueno, la principal es que yo quería disfrutar y notaba que no lo estaba haciendo y que eso no me estaba haciendo jugar a mi nivel.
P: Y, ¿llamas, te llaman…? Estamos hablando, obviamente, de Claudia Fernández.
R: Me llama.
P: La misma Claudia Fernández, en Marca Pádel, reconoció hace unos meses que se valoró a finales de 2025 haber podido empezar la temporada del 26 como pareja. ¿Por qué entonces no y sí ahora?
R: Sí, en diciembre fue la misma situación, Claudia y Marta. Pues porque buscaba un poco lo que te he dicho antes, la experiencia que no tengo. Y creía, y realmente creo, que me podía venir mejor esa experiencia. Con Claudia creo que aunque no era pronto, no me quería saltar ningún paso. Lo decidí así y al final la experiencia que tiene Marta creía que me podía venir bien. Ahora no estaba buscando un cambio, pero cuando Claudia me llamó, realmente cuando te paras a pensar, eso que te he dicho antes que no nos da para mucho, fue el momento de decir: "¿Me va a venir bien este cambio o no?".
Los jugadores tenemos muchos impulsos de mandar todo al carajo cuando de repente no va bien o seguir cuando piensas que todo va bien
P: Cuando te paras a pensar, ¿lo haces sola o tienes un consejo de sabios al que le planteas tengo esta idea, esta duda, una propuesta…?
R: Mi decisión tiene mucha importancia, pero soy un equipo con mi entrenador y él es el que sabe, el que realmente lo ve de fuera. Los jugadores tenemos muchos impulsos de mandar todo al carajo cuando de repente no va bien o seguir cuando piensas que todo va bien. Ellos lo ven desde fuera, desde otra perspectiva, y todas las decisiones las tomo con mi entrenador.
P: Tu entrenador es Pablo Semprún, uno de los pioneros del pádel en España. ¿Cómo es? Porque desde fuera se puede tener una imagen de él que a lo mejor desde dentro es diferente, llevaba muchos años sin estar dentro del circuito y para mucha gente es un desconocido.
R: Ese es el problema, que ahora es un desconocido. La gente tiene la mente muy cerrada y no mira atrás. Pablo es una persona que sí, que ha hecho muchas cosas por el pádel, pero en ningún momento te va a decir que lo ha hecho porque, para él, no se trata de decirlo sino de hacerlo. Hace muchas cosas por mí, te diría que nunca lo he visto como una relación de entrenador-jugadora, la mía va mucho más allá. ¿Qué te voy a decir? Si no fuera por él, no estoy aquí sentada en esta silla ni loca.
La confianza para ganar su primer título en 2026: "Un Major sería la leche"P: ¿Desde cuándo te entrena?
R: Nunca hemos sabido exactamente cuándo, pero llevo en su club toda mi vida, creo que desde los 4 años y quizá él me coge con 10.
P: Estamos hablando de unos 8 años aproximadamente, una etapa en la que Martina Calvo compaginaba ser jugadora de pádel y fútbol. Hay una leyenda urbana que afirma que eras una joven promesa también.
R: Sí, sí, me gustaba mucho el fútbol. Pero creo que no me equivoqué en la decisión, creo que bien me ha ido (se ríe).
P: ¿Llegó ese momento en el que tenías que tomar la decisión fútbol o pádel?
R: No, nunca he dudado. A los 10 me gustaba más el fútbol que el pádel, pero se me daba mejor el pádel y lo dejé a los 12 o 13. En el fútbol al final me lo pasaba bien con mis amigas, pero poco más, y con el pádel veía que me iba bien y se me daba mejor. Mi entrenador un día me dijo que creía que tenía que entrenar más al pádel y la única opción de entrenar más al pádel era quitarme los días de entreno más el partido de fútbol.
P: ¿Eres futbolera? ¿Sigues la actualidad del fútbol o de otros deportes?
R: Sí, me encanta el fútbol.
P: Evidentemente entiendo que el Mundial...
R: ¡Vamos! Ni qué decir tiene.
P: ¿Dónde viste la final?
R: La vi en Sotogrande, en casa de uno de mis representantes, porque me fui a entrenar a Málaga. Era un día muy especial, no lo quería ver sola y, obviamente, no podía con mis padres estaban en Pamplona, y lo quería vivir con él porque es una persona muy especial para mí.
P: ¿Qué hiciste? ¿Cómo lo celebraste?
R: Fue un día muy especial. Me hubiera encantado vivirlo con mis padres, hubiera sido la leche y lo que más quería, pero no pude. No hice nada en especial, llevé la alegría por dentro porque al día siguiente entrenaba a las 9:30 y ¿qué iba a hacer?(se ríe).
P: Hablando de mundiales, este es año de Mundial de pádel por selecciones y el tuyo es uno de los nombres que parece va a estar en esa lista de convocadas por la seleccionadora Carolina Navarro. ¿Te ves jugando el Mundial? ¿Ha habido alguna llamada?
R: No, ¡qué va! Yo, por lo menos, no sé nada. No sé cuándo va a sacar la lista…
Creo que estoy entre las opciones para ir al Mundial
P: Se tiene que enviar con dos meses de antelación, en septiembre.
R: Pues ya no queda nada. ¿Si me veo? Como no lo he hecho mal, creo que sí que estoy entre las opciones, pero como estamos todas. Creo que tengo una rivalidad muy dura y el trabajo de decidir se lo dejo a Carolina.
P: Una gran parte de tus posibilidades pasan por la etapa con Claudia Fernández de la que hablábamos antes. ¿Os habéis marcado algún objetivo? ¿Es un proyecto que mira más al 2027? Hoy el pádel vive de tener resultados pronto.
R: No nos hemos parado a marcarnos un objetivo todavía. No conozco tanto a Claudia y no sé cómo lleva o no la presión. Yo trato de no hacer caso a lo que dice la gente. Al final, la que sí que me exijo o me marco ese objetivo soy yo y lo único que me he marcado es ser mejor cada día y si soy mejor cada día, podemos hacer grandes cosas juntas. Yo no miraría tanto el ahora, el ya, sino el futuro. Claro, sé que la presión está, pero intento echarla a un lado y solo exigirme yo.
P: Claudia Fernández fue la jugadora más joven en ganar un torneo en la era Premier y sigue siendo la jugadora más joven en ganar un Major. ¿Crees que te puede ayudar en ese proceso de asimilar el salto a la élite y conseguir tu primer torneo en PP?
R: Sí. Hablábamos que había ido todo muy rápido y con ella también ha sido así, ha tenido que madurar muchísimo para soportar todo lo que ha soportado y el subir tan rápido. Ella ha peleado el número uno, ha sido pareja dos y ha estado obligada a hacerlo muy bien estos años con Bea y con Sofia. Ha ganado muchos torneos y voy a intentar subir a su barco de ganar torneos.
P: Cuando estuvimos con Claudia hicimos una especie de proyección de futuro teniendo en cuenta que ya en el top 20 hay siete u ocho perfiles de menos de 20 años. Y de esa nueva camada que estáis ya instaladas en el top 10 (Claudia, Ustero, tú Jensen, Ale Alonso), ¿quién crees que va a ser número uno antes? Ella lo ordenó: Andrea, ella y luego tú.
R: Te diría algo parecido. Andrea lo ha hecho muy bien también y va algún paso por delante, al menos de mí. De Clau no, Clau también luchó por el número uno y estaba muy, muy cerca. Te diría que pongo a ellas dos antes.
P: De esa camada, ¿hay alguna que se nos escape al resto?
R: Me encantaría decirte un nombre, pero es que no estoy muy puesta ahora en menores y me da mucha pena porque creo es una etapa que, si nadie la ha vivido, que se ponga a vivirla porque yo la viviría muchos años más. Me encantaría que hubiera mucha gente que venga por detrás.
P: Quizás es una interpretación, pero hablas de la etapa de menores con mucho cariño y con cierta nostalgia…, ¿echas un poco de menos también esa falta de presión y resultados?
R: Bueno, es que el circuito de menores que tiene España es lo que nos diferencia de los otros países, de que aquí el pádel vaya más rápido. No sé si es nostalgia o no, pero creo que es lo que me ha preparado para afrontar el circuito de esta manera. Es un cambio muy, muy grande porque por mucho que ganes en menores, no eres nadie. No sé si fue Galán que nunca había ganado en menores y mira. Por mucho que ganes campeonatos de España o no, no eres absolutamente nadie, y creo que eso es algo que no tienen claro los padres de los niños.
P: ¿Se nota en menores que a veces hay un exceso de presión por parte de los padres y que tienen muchas expectativas de que su hijo o su hija sea el Galán o la Salazar del mañana?
R: Ese es el problema, de hecho.
P: ¿Y qué consejo le darías a ese padre que te está escuchando y que ve en su hija a la Martina Calvo del día de mañana?
R: Pues que es mucho más importante ser el padre que ser el entrenador, el preparador físico, el mánager... O sea, padre hay uno. Padre o madre. El resto se pueden juntar por intereses, por muchas cosas…, pero tu padre es tu padre, te conoce desde que eras nada, cuando no existías. Eso es lo más importante. Que los padres entren, opinen, te cuenten el dinero que te da esta marca, lo que supone o lo que han dicho de ti, creo que es un error. Al final el niño o la niña no está acostumbrado y no lo llevas bien.
P: Hay muchos intereses alrededor del deporte y Martina Calvo se ha convertido en una celebridad y también en un producto porque el deporte tiene una parte de entretenimiento. ¿Se nota que de repente hay quien se acerca más?
R: Sí, claro que se nota. Cada vez más, de hecho. Es algo que trato de llevar bien, con la misma naturalidad que te he dicho antes que intentaba llevar todo este proceso tan rápido y es importante que te rodees de buena gente. Y yo creo que estoy rodeada de muy buena gente.
P: Eres hoy día imagen de firmas internacionales como Babolat, Oysho... El pádel cada vez genera más atracción a nuevas marcas y, por ejemplo, hace poco en Marca Pádel publicamos que Nike dará el salto al pádel en 2027. ¿Qué supone que marcas como estas se fijen en ti y además, no sé, poder ver tu cara en un cartel en Valladolid? Por ejemplo, en Málaga había una pancarta de 25 metros en el Carpena con la cara de Bea.
R: También vi el cartel de Bea y pensé lo mismo. Cuando me vi en Valladolid, de hecho, mi hermano me decía: ¿Oye, por qué no estás en grande? Y le contesté que Valladolid es de Alejandra Alonso y de otros muchos. Que grandes marcas como Nike se metan en el deporte es superpositivo. ¿Y qué te voy a decir? Pues una niña sueña con verse con esas marcas, en esos carteles, propagandas o publicidad. Si se fijan es que algo estaremos haciendo bien.
P: Viajas por todo el mundo y el circuito visita 17 o 18 países al año. ¿Cuál es el sitio más random en el que has visto tu cara o te han pedido un autógrafo?
R: Pues justo Newgiza (Egipto). No era ni en mi tiempo libre ni nada, porque no me conocen tanto y hay figuras más importantes en las marcas en las que estoy, pero sí que en Egipto, justo vino mi padre y me acuerdo de que en salía en pequeñito y yo cada vez que le pasaba le decía: ¡Mira, que salgo ahí!. Martita se reía de mí y me decía: ¡Joder, si es enano!! (se ríe). A mí me hacía muchísima ilusión verme.
P: ¿Te trolean tus amigos por este tipo de cosas? Tus amigas, familia, te enchufan el cable a tierra y te dicen: No te vengas arriba, que solo eres Martina, juegas al pádel, sí, pero sigue siendo Martina...
R: Tengo la suerte de que mis amigas no tienen ni idea de pádel y no quiero que la tengan. Quiero que cuando llegue a Pamplona siga siendo una más, que me vean como una más. No quiero que me estén todo el rato preguntando por mis viajes, no quiero ser el centro de la conversación. Quiero hablar de ellas, de que si un chico no sé qué…, de cosas de una persona de 18 años. Pero, sí, se ríen de vez en cuando cuando subo cosas a redes pero es normal, me río hasta yo misma porque me muero de la vergüenza. Como decías, que lo traten con naturalidad para mí es una suerte.
P: Está tocando a su fin la entrevista. Estamos en julio de 2026, quedan cinco meses de competición con el parón de agosto de por medio…, ¿conseguirá Martina Calvo su primer título de Premier en este 2026? No salgas salgas por la tangente, eres una persona clara y no sueles usar frases hechas para estas cosas.
R: Sí. Para eso entreno, para ganar torneos.
No valoro tanto el resultado o el ranking y estaría satisfecha si hemos formado un buen equipo
P: Y si tuvieras que elegir uno de los que quedan de aquí en adelante...
R: Un Major sería la leche. Te diría París.
P: París es en septiembre, no queda mucho para saberlo. Y si tuvieras que poner el listón de aquí a final de año con Claudia Fernández, ¿con qué estarías o estaríais contentas?
R: Más que el ranking, lo que hemos comentado antes, no quiero mirar solo este año. Y no es un tópico, es que lo pienso de verdad. Quiero mejorar con ella, quiero acoplarme bien y si ganamos torneos pues será la leche, pero si de repente no ganamos, el deporte tiene parte de victoria y derrota. No valoro tanto el resultado o el ranking y estaría satisfecha si hemos formado un buen equipo.
P: Como ya hemos entrevistado a Claudia por un lado ya ti por otro, vamos a intentar trabajar de aquí a final de año para que podamos de una forma conjunta hablar sobre cómo ha ido la temporada.
R: Fenomenal, contad con ello.
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