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Mbappé sufre hasta la vulgaridad

Mbappé sufre hasta la vulgaridad
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El delantero galo y sus cómplices, Dembélé, Olise, Barcola y Doué, se marchan del Mundial tras un partido gris en el que apenas inquietaron
Mbappé sufre hasta la vulgaridad

El delantero galo y sus cómplices, Dembélé, Olise, Barcola y Doué, se marchan del Mundial tras un partido gris en el que apenas inquietaron

Regala esta noticia Añádenos en Google Mbappé, durante el partido ante España. (AFP)

Javier Asprón

14/07/2026 Actualizado a las 23:26h.

La zancada firme y preciosista de España por el Mundial continúa dejando bonitos cadáveres. Cayó Francia. Cayó Mbappé. Y con él, todos sus cómplices. Un ... grupo hasta ahora temible, dueño de una pegada impresionante, que de repente pareció vulgar. Se despide una selección que había comprado billete para las dos últimas finales. Con un agravante: hacerlo un 14 de julio, el día de su fiesta nacional.

Mbappé, con unas botas vestidas con los colores de Francia y alejadas de la abrumadora uniformidad rosa, canta con júbilo 'La Marsellesa'. Es una de las pocas veces que sonríe durante el partido. El toque y la intensidad de España van calando poco a poco. El tablero se inclina hacia la portería de Maignan ante la incredulidad y el enfado del diez francés, que apenas huele el balón durante toda la primera mitad. Tampoco sus compañeros de ataque.

No es el día de Olise, escorado hacia la derecha más de la cuenta ante su incapacidad para gobernar el partido desde el pasillo central. Tampoco se encuentra Dembélé, acelerado, atrapado en sus propios regates. Y Mbappé sufre. Protesta con vehemencia cada acción polémica ante el salvadoreño Iván Barton, árbitro del encuentro, que no se deja amedrentar y termina poniéndolo en su sitio.

Tiene pocas oportunidades para lucirse. Cae una y otra vez en fuera de juego y siempre se queda en el casi cuando aparece alguna opción de remate. Las dos más claras son un balón filtrado al espacio que Unai Simón le rebaña a tiempo y un centro de Koundé desde la derecha al que no llega por muy poco.

Los números apuntan al drama cuando se marcha al descanso: ningún remate, un solo regate completado de cuatro intentos y apenas 15 toques de balón. Nadie participa menos, salvo los dos porteros.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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