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«Me indignaba mi propia estupidez por cómo un jeta me había estafado 10.000 euros»

«Me indignaba mi propia estupidez por cómo un jeta me había estafado 10.000 euros»
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La red piramidal de un falso bróker que regentaba un asador de pollos en Valencia alcanza el millón de euros
«Me indignaba mi propia estupidez por cómo un jeta me había estafado 10.000 euros»

La red piramidal de un falso bróker que regentaba un asador de pollos en Valencia alcanza el millón de euros

Regala esta noticia Añádenos en Google Un afectado muestra una comunicación de la empresa en el foco de la investigación. (Paula Hernández)

A. Rallo

Valencia

14/09/2026 a las 07:38h.

Las estafas piramidales se gestan en los lugares más imprevisibles. En este caso, todo comenzó, supuestamente, en un asador de pollos de una localidad cercana ... a Valencia. Quién sabe si fueron los hipnóticos giros de las máquinas, el calor o quizá cualquier otra sorprendente circunstancia lo que activó, de algún modo, esa codicia sustentada en el embuste. De aquel local, humilde en cualquier caso, nació un falso 'bróker', de ambición sin límites, que ha estafado a decenas de vecinos. El importe del fraude alcanza ya el millón de euros, según el juzgado que comanda una, de momento, lenta instrucción.

Al cabo de unos meses, el montante del supuesto beneficio ya superaba los 30.000 euros. Cada cierto tiempo recibía un documento, cuya falsedad ahora conoce, en el que le certificaban el rendimiento de sus intereses. El mundo parecía sencillo, aunque Jaume ya arrastraba alguna sospecha. Por su trabajo, mantenía algo de relación con trabajadores de banca. «Alguno ya me dijo que ese interés del 15% no lo daba ni Dios». Y fue entonces cuando se manifestaron todas las excusas por parte del falso bróker. «Me puse de muy mala hostia. Me indignaba mi propia estupidez y cómo me había estafado el jeta este». Concertó una cita con el embaucador en un bar de Patraix. «Qué seguridad, tenía. Incluso me dio tranquilidad». recuerda.

Presumía de oficinas en Wall Street, vivía en una exclusiva urbanización cercana a Valencia y conducía un Porsche

El problema, según le explicó, era que el dinero estaba bloqueado en una cuenta en Estados Unidos. «Lo irán soltando poco a poco». Aún confió en que esto fuera cierto porque siempre pensaba: «¿Pero cómo me va a chulear un tío así?». Pero el paso de las semanas terminó por confirmar los malos augurios. Y no solo fue la pérdida económica, sino que la situación comenzó a pasarle factura anímica. «Atravesé un pequeño bache. No podía dormir por las noches, necesitaba medicación. Tenía un estado de agresividad por lo que me había pasado». El hombre lamenta ahora el retraso de la instrucción o, en su defecto, de la investigación policial. «Es increíble que nadie haya declarado aún».

El inversor prometía rentabilidades de un 15% mensual. «Eso no te lo da ni Dios», le advirtieron a uno de los estafados

Los afectados, en su denuncia, sostienen que captaron su dinero con la promesa de unas rentabilidades mensuales de entre el 10 y 15%, unos porcentajes casi irresistibles. El cabecilla cumplía el manual de todo buen estafador donde la apariencia se constituye en una prioridad. Se presentaba como un exitoso bróker, con oficinas en Wall Street y enfundado en una falsa vida de persona acaudalada. Residía en una exclusiva urbanización en las proximidades de Valencia, sus hijos iban a colegios privados y él conducía un Porsche.

Eduardo fue otro de los inversores atrapados en el engaño del prófugo italiano. De nuevo, su entorno más cercano fue el cebo. «Había pasado Nochebuenas con él, sus suegros eran íntimos amigos de mis padres». La víctima disponía de unos ahorros y estaba en un periodo en el que buscaba invertir algo para garantizar el futuro de su padre en caso de que su salud empeorara. «No quería tener el dinero parado y pensaba en esa oportunidad de crear un colchón para el futuro». Al principio, todo funcionó como en el caso de Jaume. Pero, al cabo de un año aproximadamente, decide recuperar parte de la inversión de los 10.000 euros que había aportado. «En teoría, ya contaba con unos 53.000 euros», confiesa siendo consciente de la increíble rentabilidad de su apuesta. «Quería unos 30.000 para mí y dejar el resto». No recibió ni un euro.

«Un mes antes ya había mandado una circular diciendo que debido a la guerra de Ucrania -el conflicto comenzó en febrero de 2022– se estaban retrasando las transferencias», recuerda. Eduardo, en realidad, nunca imaginó que aquello sería una estafa. «Pensé que la rentabilidad era muy elevada y que finalmente no tendría un 15%, que el beneficio sería menor... Pero aún así me interesaba».

Esta segunda víctima, al igual que Jaime, quedó con el estafador para un almuerzo. «Le cambió la cara cuando le dije que quería recuperar parte de la inversión». De inmediato, lo remitió a su hermano, que también esta investigado en el juzgado. «Te montaba unas películas...». La querella se dirige contra buena parte de su núcleo familiar, supuestos colaboradores de la trama como su esposa y sus suegros. Eduardo conocía más directamente al presunto estafador. «Sabía de todo: política, deportes... Pero era el típico que hablaba mucho y no decía nada». Ahora, en cambio, mantiene el silencio más absoluto.

El Juzgado de Instrucción 12, según consta en una providencia, cifra el alcance del fraude en un millón de euros. Inicialmente la querella la presentaron 32 afectados, pero nuevas víctimas se han ido sumando a las diligencias, que arrancaron en enero de 2024. Conviene recordar que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) había alertado públicamente sobre esta empresa (Gerstar) en noviembre de 2023.

Las víctimas creen que el sospechoso se ha refugiado en una pequeña localidad italiana. Pero pese a esta información siguen sin recibir noticias desde la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF. «Por lo menos yo aporté mis ahorros, pero conozco gente que pidió créditos para invertir». Ahora, la tragedia es doble: sin dinero y pagando una letra.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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