España campeona
Media hora en el paraíso de Nueva JerseyLos jugadores de la selección celebraron a lo grande el título en el césped, Messi lloró y Borja Iglesias no miró a Trump al darle la mano
Regala esta noticia Añádenos en Google Ferran besa la Copa ante Felipe VI. (Reuters)José Carlos Carabias
Enviado especial a Nueva Jersey
20/07/2026 Actualizado a las 01:24h.Ha terminado la final memorable, España se desboca y algunos argentinos muestran que no saben perder. Paredes ha concentrado el foco de la bronca y ... cual mamporrero reparte mandobles a diestro y siniestro. Caen Eric García, en primera instancia, y Gavi, en segunda. También hay gente con sentido común, como Scaloni, que acude presuroso a poner paz y acabar con la tangana que no viene a cuento porque ya no hay quien cambie ese 1-0 y el gol de Ferran para la eternidad.
Ferran se junta con todos, choca la cabeza con Cubarsí, a todos besa, estruja y promete con ellos entrar en el paraíso. Llora Rodri, grita en la grada y hace gestos el hermano pequeño de Lamine Yamal, baila Javier Bardem con la camiseta de Borja Iglesias y los internacionales que ganaron el Mundial 2010 se regocijan en fiesta entre ellos. Por allí están Iniesta, Casillas, Sergio Ramos, Villa y también Capdevila, quien también consiguió su billete tras la negativa a recibir el ESTA americano por haber visitado Irán hace una eternidad.
Suena 'Superestrella' de Aitana en el estadio. Los jóvenes símbolos de España se asoman a las pantallas. También está Carlos Alcaraz en la grada y con todas las ganas de bajar al césped para unirse a los futbolistas. Lamine se ha abrazado a Luis de la Fuente y no hay manera de soltarlo, tan emotivo el jugador del Barcelona con el técnico que ha confiado en él hasta las últimas consecuencias y pese a que nunca llegó su gran partido en el Mundial.
Messi sigue mirando en la distancia, sin mover un músculo de la hierba, solitario, sin un compañero que acuda a procurarle el consuelo imposible porque no existe. Scaloni también piensa en solitario por dónde se escapó la final. Tagliafico, que luchó a brazo partido con Lamine, tiene la mirada perdida, sin fijeza en ningún punto.
Los hinchas argentinos no se han marchado del estadio, también ellos quieren brindar cariño a un equipo que fue minimizado por España pero que llegó a la final a base de remontadas imposibles. Suena algo más castizo, el 'Que viva España' de Manolo Escobar. Pero aquí todo se canta, es la historia compartida.