La Policía tiene identificados al menos a 40 bandas asentadas en el país, donde captan a menores y se dedican al negocio de la droga, los robos, las extorsiones o la prostitución
Regala esta noticia Añádenos en Google Un coche de la Policía sueca en el lugar de un crimen. (Reuters)Corresponsal. Berlín
26/08/2026 a las 00:10h.Mediodía, ola de calor en Rosengård, distrito de Malmö. A la puerta de un restaurante de comida rápida, un joven saca una pistola y descerraja ... varios tiros contra uno de los comensales, delante de la abundante clientela. La fiscal Anna-Sara Karlsson informará después que el sicario es un menor y que ha sido reclutado por un hombre de 20 años, también detenido, que se gana la vida captando chavales para los clanes criminales a través de miles de anuncios en aplicaciones cifradas para cometer «delitos violentos graves, especialmente encargos de asesinato, pero también de ventas de droga«.
La Policía sueca tiene identificados al menos a 40 clanes, desde los Alikhan, establecido en Gotemburgo y originario del Kurdistán iraquí, al igual que los Barzani, hasta las bandas de origen somalí como Musa o Ali/Aden. Otros son de procedencia balcánica, como los Krasniqi o los Berisha, que trafican además con armas, o árabe, como Al-Salem o Al-Hasan. También los hay de ascendencia turca, como el clan Yildiz, que controla importantes redes económicas informales.
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