El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el Consejo Europeo de este viernes en Bruselas Unión Europea
Europa Consejo Europeo Meloni, Merz y Frederiksen afean a Sánchez la regularización masiva de migrantes: "Nos afecta a todos"Un total de 19 Estados miembros piden acelerar la puesta en marcha de centros de deportación fuera de la UE una vez que ya se ha aprobado el reglamento de retorno.
Más información: Los 27 aprueban usar fondos europeos para los centros de deportación fuera de la UE pese al rechazo de Sánchez
Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 19 junio 2026 15:47h Actualizada 19 junio 2026 16:22h Las clavesLas claves Generado con IA
Varios líderes europeos -entre ellos la primera ministra italiana, Giorgia Meloni; el canciller alemán, Friedrich Merz; y la primera ministra danesa, la socialista Mette Frederiksen- han aprovechado la tradicional cumbre de verano en Bruselas para afear a Pedro Sánchez su regularización masiva de migrantes, una medida que contradice la política migratoria de la UE, centrado en el refuerzo de las fronteras exteriores y la aceleración de las deportaciones.
El choque se produjo durante el arranque del Consejo Europeo el jueves a última hora, justo después de la intervención inicial de la presidenta del Parlamento Europeo. Como es habitual, Roberta Metsola, hizo un repaso ante los jefes de Estado y de Gobierno de la última legislación aprobada por la Eurocámara, y se detuvo especialmente en el reglamento de retorno, que se votó el miércoles y cuya principal novedad es dar cobertura legal a los centros de deportación fuera de la UE.
A continuación tomó la palabra la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que agradeció a Metsola el trabajo realizado y su empeño en sacar adelante una normativa tan compleja como divisiva para la Eurocámara. Aunque el grupo socialista, liderado por Iratxe García, votó mayoritariamente en contra, los eurodiputados socialistas de Dinamarca y Malta -los únicos, junto a España y Lituania, con gobiernos encabezados por esta familia política- rompieron la disciplina del S&D y respaldaron el reglamento de retorno.
Los 27 aprueban usar fondos europeos para los centros de deportación fuera de la UE pese al rechazo de SánchezFrederiksen sostuvo además que ha llegado el momento de que el Consejo Europeo mantenga un debate estratégico sobre migración, una cuestión prácticamente ausente de la agenda de los jefes de Estado y de Gobierno en los últimos años y que, a su juicio, debe abordarse al máximo nivel por su relevancia para el futuro de la UE.
El siguiente en intervenir fue Sánchez, que dio a entender que no veía la necesidad de abrir este debate estratégico, en el que él está completamente aislado. El presidente del Gobierno reiteró además su rechazo al reglamento de retornos, al considerar que es una vía equivocada e ineficaz. Como alternativa, reivindicó el modelo español, basado en acuerdos con los países de origen, que, según aseguró, han contribuido a reducir la inmigración irregular, según relatan fuentes europeas.
Pero fue la defensa que hizo Sánchez de la regularización masiva de migrantes -cuyo plazo expira el próximo 30 de junio- la que desencadenó las protestas del resto de líderes. Abrió el turno Giorgia Meloni, que le espetó al presidente del Gobierno: "Lo que usted hace nos afecta a todos". Le siguieron, en la misma línea, el canciller alemán, Friedrich Merz; el primer ministro belga, Bart De Wever; y el húngaro Péter Magyar.
El argumento común de sus intervenciones fue que la regularización masiva provoca un "efecto llamada". "Se transmite el mensaje de que basta con llegar a Europa de manera irregular, permanecer aquí y, con el tiempo, se encontrará una vía para legalizar la situación", señalan las fuentes consultadas.
El tono de la discusión no fue de "enfrentamiento dramático", sino más bien de exposición civilizada de las diferencias. Fuentes de Moncloa insisten también en que no puede hablarse de choque, sino de un breve intercambio sobre política migratoria en el que Sánchez defendió la postura española y otros líderes hicieron lo mismo con sus posiciones.
"Yo no hablaría de episodio, hablaría de un debate que creo que es necesario y que se está dando en todas las capitales europeas y también se da a nivel europeo", ha dicho Sánchez en la rueda de prensa posterior a la cumbre de Bruselas.
"Nosotros encantados de no solamente hablar, debatir, sino compartir las experiencias de éxito en política migratoria que tiene España, porque creo que tenemos mucho que decir. Y si tienen alguna duda, pues que hablen con el Vaticano", ha zanjado el presidente del Gobierno.
Al final, los líderes han acordado incluir en las conclusiones del Consejo Europeo que en la próxima reunión de octubre de 2026 habrá un debate estratégico sobre migración.
Desde que el Gobierno de Sánchez anunció en enero la regularización masiva de migrantes, la Comisión Europea ha venido insistiendo en que España debe tener en cuenta las "consecuencias negativas" que esta medida pueda tener en el resto de Estados miembros.
El comisario europeo de Interior, el austriaco Magnus Brunner, ha recordado en varias ocasiones al Ejecutivo español que es su "responsabilidad" comprobar "individualmente" que los beneficiarios de este procedimiento extraordinario no representan una amenaza para la seguridad y adoptar las medidas necesarias para impedirlo. España deberá hacerse cargo además de los migrantes regularizados que traten de desplazarse a otros Estados miembros.
Centros de deportación
Precisamente, un total de 19 Estados miembros han firmado este viernes una carta conjunta en la que reclaman acelerar la puesta en marcha de los centros de deportación en países extracomunitarios y financiarlos con fondos europeos, siguiendo el modelo del acuerdo de Meloni con Albania. "Ahora es el momento de actuar y ofrecer resultados tangibles", alegan.
La carta lleva la firma de Italia, Dinamarca, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Checa, Estonia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia y Suecia.
"Algunas iniciativas están ya en marcha, como la cooperación entre Italia y Albania. Otros países están ahora trabajando en implementar las nuevas posibilidades, incluidos los centros en países terceros. Lideraremos personalmente el camino para garantizar que nuestras visiones se hagan realidad", sostiene la misiva.
"Animamos a los Estados miembros dispuestos a avanzar en estas soluciones a entablar negociaciones con posibles socios. Asimismo, instamos a la Comisión a seguir apoyando a los Estados miembros en estos esfuerzos, también mediante recursos financieros", reclaman estos países, que esperan que los primeros centros de deportación estén operativos antes de fin de año.