Argentina aprovecha la mala relación de EE UU con Reino Unido tras su negativa a participar en Ormuz para impulsar sanciones sobre las petroleras que trabajen sin su autorización
Regala esta noticia Añádenos en Google Javier Milei, presidente de Argentina. (AFP)Corresponsal. Washington
05/09/2026 a las 10:41h.Javier Milei ha encontrado en Donald Trump y en su alianza con él una oportunidad inesperada para relanzar la vieja reivindicación argentina sobre las islas ... Malvinas. El presidente argentino ha aprovechado este jueves el deterioro de la relación entre la Casa Blanca y Reino Unido, especialmente por la negativa británica a acompañar a EE UU en su campaña militar contra Irán, para anunciar nuevas y duras sanciones contra las compañías que exploten petróleo alrededor del archipiélago sin autorización previa de Buenos Aires.
Puede parecer poco, uno de esos comentarios que Trump hace a menudo sin desarrollar demasiado el asunto. Pero para Argentina, metida además este verano en una polémica futbolística por la misma cuestión de las Malvinas, no lo es. La Asociación del Fútbol Argentino, AFA, fue sancionada por la FIFA con multas por un total de 321.000 dólares por distintas infracciones durante el Mundial, entre ellas utilizar un acontecimiento deportivo para «manifestaciones de índole distinta a la deportiva», al exhibir los jugadores en la semifinal con Inglaterra una pancarta reivindicando que las islas son argentinas.
FENÓMENO BARRIAL https://t.co/NbNKP34837
— Javier Milei (@JMilei) September 4, 2026
Milei ha presentado las palabras de Trump como una prueba de que su estrecha alianza con la Casa Blanca empieza a producir resultados. «Estados Unidos está considerando este cambio de posición porque sabe que Argentina tiene un socio fiable, alineado con los valores occidentales, en una posición estratégicamente importante que puede ser un aliado valioso en las próximas décadas», ha dicho en un discurso grabado y televisado, rodeado de su Gobierno. El presidente argentino ha hablado incluso de «vientos de cambio» favorables a su reivindicación, aunque por ahora esos vientos se limitan a declaraciones de Trump y no a una modificación formal de la política estadounidense.
Petróleo en aguas argentinas
La oportunidad para Milei se produce además en un momento particularmente delicado entre Trump y el Gobierno británico. En una entrevista emitida esta semana en Reino Unido, el presidente estadounidense volvió a reprochar a Londres que no hubiera enviado barcos para apoyar la ofensiva contra Irán. «Vuestro país no estuvo allí para ayudarme», dijo, al recordar que había solicitado buques británicos para la operación. Trump evitó además garantizar de forma clara que EE UU acudiría automáticamente en ayuda de Reino Unido en una hipotética nueva crisis territorial con Argentina por las islas. Es precisamente esa grieta, abierta por una disputa que en realidad tiene poco que ver con las Malvinas, la que Milei intenta aprovechar.
Y lo hace utilizando el petróleo. El centro inmediato de la disputa es Sea Lion, un proyecto de extracción situado unos 220 kilómetros al norte del archipiélago, impulsado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum. Sus promotores prevén comenzar a producir en 2028 y las estimaciones citadas por Reuters sitúan los recursos del proyecto en torno a 1.700 millones de barriles. Argentina considera ilegal la explotación porque se realiza en aguas cuya soberanía reclama Buenos Aires; las compañías, por su parte, sostienen que disponen de licencias válidas concedidas por las autoridades de las islas.
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